Política

The Uribistas do not trust
Los uribistas no se confían
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
9 de Octubre de 2015


Álvaro Uribe aconsejó a la militancia del Centro Democrático cómo manejar las encuestas cuando son favorables.


Si las encuestas están diciendo la verdad sobre la intención de voto para la Alcaldía de Medellín, el abogado Juan Carlos Vélez Uribe es hoy por hoy el gran favorito para conducir a la ciudad en el próximo cuatrienio.


Sin embargo, los uribistas son muy cautos y prudentes en lanzar gritos de victoria, pues las estadísticas electorales muchas veces hacen pasar ratos muy amargos, pese a que la tendencia de Vélez Uribe es muy clara en todas las investigaciones de opinión electoral.


Hasta el senador Álvaro Uribe Vélez en el reciente Encuentro Departamental del Centro Democrático, CD, envió a los asistentes un mensaje de cordura y solicitó evitar el triunfalismo.


Precisamente sobre los buenos resultados de su candidato en Medellín, dio un buen consejo a toda la militancia del CD al recordarles que “Juan Carlos hace una campaña de mucho estudio, de mucho contacto con la comunidad, es muy buena persona, él quiere a Medellín, y mi consejo es que nunca hay último voto, todo voto es el penúltimo. Cuando las encuestas van bien hay que trabajar, trabajar y trabajar, para que no se dañen; y cuando están mal, hacer lo mismo para subirlas. La credibilidad política es muy delicada, porque es la más difícil de afianzar y la más fácil de perder”.


Por su parte, Vélez Uribe relató que con motivo de las encuestas de esta semana que afianzaron aún más su favoritismo para ser alcalde, lo llamó todo el mundo, empezando por el expresidente Uribe, quien está muy contento.


Además tuvo que atender un alud de preguntas de la prensa tras conocerse los datos de la encuesta de Cifras y Conceptos, porque entiende y comprende que “cuando uno está en campaña tiene que sacar tiempo de donde no tiene”.


Paralelo al momento que vive por la euforia y tensión que suscitan las encuestas, este candidato continúa precisando a fondo sus propuestas de gobierno, pues quiere dejar bien explicadas sus estrategias en seguridad, en calidad de la educación y en oportunidades con empleo y progreso.


Desde que se convirtió en la estrella de la campaña por pasar de los últimos lugares en los sondeos al primer lugar después de julio pasado, sus compromisos se ampliaron cada vez más, pues tiene que atender reuniones, visitas y entrevistas, cosas típicas de alguien que va liderando las encuestas.


Sobre el actual momento de su campaña declaró que “ya está entrando a la recta final, faltan menos de 20 días de trabajo, nosotros hemos venido visitando la ciudad, recorriéndola, dialogando con las personas, presentando una propuesta para Medellín que responda a los problemas de la ciudad, que no son uno, ni dos, son muchísimos problemas”.


También comentó que a pesar de que hoy Medellín tiene posibilidades de desarrollo y de futuro, y que se proyecta como una ciudad innovadora en el ámbito internacional, no es suficiente, porque también se ciernen algunas amenazas sobre su futuro, principalmente por problemas que vive la ciudad y que no se han resuelto, que no se les ha puesto mano dura.


Por ejemplo, señaló el caso de la seguridad, tema sobre el cual dijo que “Medellín tiene un problema de inseguridad muy complejo, porque no se le ha metido la mano como es, uno escucha que capturan a los cabecillas, que extraditan al uno o capturan al otro, pero las estructuras en la base siguen igual, esas organizaciones quedan totalmente intactas y pasan los años y estas estructuras continúan y se reorganizan”.


Ante los asistentes al Encuentro Departamental del Centro Democrático, el candidato a la Alcaldía de Medellín, Juan Carlos Vélez Uribe, enfatizó sus planes para manejar el tema de la seguridad en la ciudad si es elegido alcalde.

 

El microtráfico


Pero para Juan Carlos Vélez el caso del microtráfico en Medellín es supremamente grave, porque afecta a la juventud.


Al respecto, analizó que Colombia no era un país consumidor de droga hace veinte años, sino un país que exportaba droga.


No obstante hoy es un país consumidor y Medellín está en la lista de ciudades consumidoras de droga. Y lo más triste y lamentable es el alto consumo entre los niños y los jóvenes.


“Yo no quiero que los niños caigan en la droga, sino que vayan al colegio, luego a la universidad y sean personas prósperas, esa es mi función y mi tarea como alcalde. Eso lo haremos atacando las estructuras desde las bases, erradicando el consumo.


Además lo desvelan los atracos y dice que es preocupante que las personas cuando reciben su quincena se mantengan asustadas, pensando dónde esconder su paguito o el celular.


O también lo que está pasando con la extorsión y las vacunas. Reveló que “cuando fui a un barrio de la ciudad hablé con una señora de estrato 1 que fabrica arepas, y me llamó en tono bajito y me dijo que estaba pagando 20.000 pesos semanales de vacuna”, lo que es mucha plata porque al año son un millón de pesos.


Su gran promesa es acabar con estos problemas, por lo que su compromiso será implantar la seguridad democrática que le sirvió, según él, tanto a Uribe con redes de apoyo de cooperantes.


En torno a este delicado asunto aseguró que no se trata de armar a nadie, sino entregar teléfonos a la ciudadanía para que entregue información.


Puso como ejemplo a Suiza, donde dijo que la seguridad es un éxito porque todos los ciudadanos ayudan, todos están comprometidos y que allí casi ni policías se ven. “Yo sé que es difícil copiarlo para Medellín, pero hay que ponerse metas”.




Otras estrategias

Juan Carlos Vélez también fue esta semana orador en la cumbre regional del CD y allí expuso y complementó los otros pilares que componen la seguridad democrática para Medellín.


De ser alcalde implementará estrategias con tecnología moderna y eficaz, como se ha logrado en el Metro de Medellín.


Explicó que en ese transporte ya no hay casi robos porque a cada persona que entra al Metro se le toma una foto con una cámara de identificación facial, y cuando entra un ladrón, el sistema lanza una alerta e inmediatamente un policía bachiller se le pega al lado y hasta que no salga del Metro no se le retira.


Agregó que en el Metro hay una base de datos de 150 ladrones identificados. Y se preguntó qué hizo eso, que  prácticamente los robos de celulares se acabaran en el Metro de Medellín.


Eso lo piensa implementar en el estadio de fútbol, para identificar a los revoltosos, al tiempo que proyecta meter policías de civil en el Centro con 50 policías que serán rotados por varias partes de Medellín.


Pero además otra prioridad es recuperar la confianza en la Fuerza Pública, erradicando la corrupción de esa institución.