Moda

Personal creativity
Creatividad propia
Autor: Carmen Vásquez
7 de Octubre de 2015


Cada diseñador tiene su imaginación propia. Resultado de muchas cosas. Su pasión por la moda tiene caminos que van de un lado a otro.



Escenario de luces la plaza de mercado de Mompox con Hernán Zajar.

Fotos Cámara Lúcida

 

Cada diseñador tiene su imaginación propia. Resultado de muchas cosas. Su pasión por la moda tiene caminos que van de un lado a otro. Su cultura, el imaginario propio, el amor por el color, la influencia de los cortes. La base aprendida de su escuela. El encanto por una cultura diferente, la admiración por un modisto, o simplemente la visualización que le llega de la naturaleza, de un tema, del arte. Son muchas las bases que pueden inspirar a un modisto para dibujar, cortar, diseñar, poner en pasarela una colección.


Hernán Zajar: La torre de la iglesia es estampada, el oro es puro.


Dos ejemplos totalmente opuestos en esta página: la diseñadora Olga Piedrahíta, una mujer de técnicas modernísimas, enamorada a investigar el tratamiento de las telas para llevar a ellas formas presentes o abstractas, estudiosa del arte oriental, sus estudios tienen la base de la estricta escuela belga. Tanto así que sus trabajos como diseñadora se identifican con un sello propio que habla de ella, fiel y consecuente con su filosofía de vida. La recordamos en aquella época de miles de recuerdos sacados de un baúl, época recargada pero muy femenina y ahora, su etapa de total despojo de todo lo vivido, pero con impecable seguridad y maestría en los cortes, que solamente ella sabe interpretar y seguir siendo muy femenina. Esta colección que aquí vemos, es ella, es la noche de Ruven Afanador, su amigo. Es la malla que lo encerró para sus trabajos de retratos. Es consecuencia de materiales que dan el resultado de una pieza perfecta, tres colores y la malla. El escenario, la pasarela de B-Capital al quitar la malla de Ruven Afanador en Bogotá.


Al otro lado, un diseñador nacido a orillas del río Magdalena, calor sofocante, canto del grillo, flores que nacen al viento en tierra seca, las calles son largas, de paredes blancas, la brisa suave del río no basta para dejar quietos los abanicos de palma, inmensas puertas y ventanas que tapan recuerdos de mujeres bellas adornadas de oro... la tierra santa de Mompox, es la tierra que siempre será la eterna inspiración de Hernán Zajar para diseñar. Esta colección que presentó en el fin de semana fue todo un espectáculo de luces, color, música,  al son de la letra de “Mi vida está pendiente de una rosa, porque es hermosa aunque tenga espinas... Momposina ven a mi ranchito, momposina ven para quererte”. Silueta fresca, tropical llena de color y sensualidad. Vestidos en donde el diseñador Zajar, estampó lo más representativo de su ciudad natal. El escenario,  la plaza de mercado de Mompox.


Dos diseñadores colombianos de diferentes culturas, escuelas y apetencias, pero con una sola pasión... la moda.