Economía

Corn producers can not meet the demand
Productores de maíz no pueden con la demanda
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
6 de Octubre de 2015


Mientras el Gobierno pretende sustituir las importaciones, la agroindustria pide autorización para ingresar otro contingente de maíz amarillo sin aranceles, aunque los productores no tienen capacidad para atender la demanda piden protección.

Superado el contingente de maíz amarillo autorizado para entrar a Colombia con 0% arancel (2’431.000 toneladas), los agroindustriales le pidieron al Gobierno Nacional permiso para importar otros 1’200.000 toneladas en las mismas condiciones, cuando deberían pagar por ellas el 16,7% de impuesto. El Ministerio de Agricultura no ha contestado y dijo estar evaluando con los productores del país si pueden atender esa demanda y que hasta que no haya una negativa por parte de los agricultores no lo autorizará.


Según la Federación Nacional de Productores de Cereales (Fenalce), la producción nacional de maíz, aunque ha venido disminuyendo en los últimos años, se mantuvo por mucho tiempo alrededor del millón de toneladas y su consumo alcanzó niveles cercanos a los 45 kilos per cápita.  En la actualidad el país es deficitario en la producción y el consumo es bajo.


Quienes más piden el apoyo del Gobierno para la importación son los productores de ganado avícola y vacuno, es decir Fenavi y Fedegán, que tiene  gran peso en el consumo de alimentos balanceados preparados con frutos forrajeros.


Aunque Rafael Mejía, presidente de la Sociedad Colombiana de Agricultores (SAC), afirmó que “el maíz y la soya no pesan más del 20% en los costos del pollo”; Andrés Valencia, presidente de la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi), argumentó que el maíz amarillo pesa cerca del 60% en los costos de producción de pollo y huevo.


“Estos cereales han tenido históricamente una insuficiencia estructural en la oferta y por más esfuerzos que se hagan en la sustitución de sus importaciones, como lo ha venido proponiendo el Ministerio de Agricultura recientemente, será imposible producir la cantidad de granos que necesita el país”, adujo Valencia.


El problema, según Henry Vanegas, presidente de Fenalce, es que “desde hace 24 años que venimos en apertura se ha desestimulado la producción nacional, pero ahora que el dólar cuesta mucho más el Gobierno quiere que produzcamos más, aunque la industria insiste en seguir importando. Si a nosotros nos hablan de compras seguras, nosotros produciremos”.


Sin embargo, Mejía sostuvo que aquí es muy difícil llegar a los promedios de producción internacionales de diez u once toneladas por hectárea. “Está bien que se hagan las importaciones necesarias, pero con las condiciones que se pactaron en el TLC con Estados Unidos, es decir, a partir de los 2’431.000 toneladas aplicar el arancel”.



Colombia siembra

Según el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Aurelio Iragorri Valencia, en el programa Colombia siembra se destinarán 310.000 hectáreas para sembrar maíz. Sin embargo, según los agroindustriales esto no será suficiente.


Andrés Valencia aseguró que “Fenavi le camina al plan de sustitución de maíz, y así se lo hicimos saber al Gobierno, pues lo consideramos un paso esencial para aumentar la competitividad del sector avícola. Pero no puede haber condiciones para los sectores que necesitan del cereal. Sin obligaciones de comprar la cosecha nacional  como condicionamiento para poder importar, sin pagar precios por encima de los precios internacionales sin retrocesos en la protección recurriendo a mecanismos de cuestionable legalidad como el Mecanismo Público de Administración de Contingentes – MAC”.


Por su parte, Rafael Mejía aclaró que el plan Colombia siembra “no va a ser suficiente, se importa el 77% del maíz y eso es más o menos 4,5 millones de toneladas, es decir con el mejor de los rendimientos en Colombia (siete toneladas por hectárea) serían necesarias 642.000 hectáreas adicionales”.