Economía

Getting a pension will become harder and harder
Cada vez será más difícil pensionarse
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
30 de Septiembre de 2015


Colombia estudia actualmente las condiciones bajo las que haría una reforma pensional, que además de suplir el déficit del sistema financiero brinde mayores oportunidades a los colombianos de acceder a una pensión.


Hoy en Colombia están pensionados 1,5 millones de adultos mayores, cerca del 23% de la población mayor de 60 años pero, según estimaciones de Fedesarrollo y de la Fundación Saldarriaga Concha en el informe Misión Colombia envejece, para 2035 será sólo el 13% y hacia 2050 el 15%.


La situación, según el informe, es agravada por la precaria situación laboral de las mujeres -sólo una de cada siete accede a una jubilación- y que sólo el 10% de los habitantes de zonas rurales alcanza a pensionarse.


“El problema clave es la informalidad”, avizoró Leonardo Villar, director de Fedesarrollo. Según él, “de continuar por este rumbo, para 2050 el 85% de la población que esté en edad de recibir pensión no la recibirá, es decir, se pensionará sólo el 15%. Lo que implica que doce millones de personas se quedarán por fuera de esa posibilidad. Esto significa que ese 23% de la población que la tiene se reducirá a 20%”.


Otro dato que arroja el informe es que la mayoría de las personas que tienen una pensión hoy recibe el equivalente a entre uno y dos salarios mínimos al mes y en promedio los trabajadores colombianos sólo cotizan en pensiones quince de los 25 años que como mínimo requiere el sistema.


De acuerdo con Villar, si se reformara el régimen de pensiones y las personas tuvieran más tiempo para cotizar, aumentando la edad, es posible que más colombianos puedan acceder a una vejez digna a través de la pensión. Sin embargo, aclaró que no solamente un cambio en la edad o en las semanas de cotización hará que los adultos mayores en Colombia sean menos vulnerables, esto debe ir acompañado de formalización: “Que los campesinos efectivamente coticen a los fondos de pensiones, hay que tener especial cuidado con los habitantes del campo que se han tenido que ir a vivir a las ciudades, ellos normalmente se defienden en alguna actividad económica, pero no cotizan”.


Desconocimiento 


El informe ejemplifica parte del drama pensional colombiano: “Si alguien se queda sin empleo y no puede volver a vincularse laboralmente luego de quince años de trabajo, tiene derecho a recibir lo que se conoce como Renta Substitutiva, que equivale a los ahorros de esos quince años corregidos por inflación, pero sin los rendimientos, que finalmente van al subsidio destinado al grupo de personas que tuvieron los ingresos más altos y sí se jubilaron”.


Es decir, los ricos que se jubilan sienten menos el impacto porque el Gobierno les adiciona otro dinero. Además, se comprobó que gran parte de la población ni siquiera sabe que tiene derecho a una Renta Substitutiva si no se jubila. 


En los ejercicios que para la investigación Fedesarrollo y la Fundación Saldarriaga Concha realizaron con algunos adultos mayores, estos expresaron: “Es que uno no está informado... Porque yo entiendo que para pagar la pensión uno tiene que ser empleado... Sin ser empleado, ¿cómo abre uno una cuenta para pagar la pensión? Yo no entiendo, o no le han dicho a uno cómo se abre una cuenta o cómo se hace para pagar una pensión”; “yo trabajé muchos años, pero a mí no me han pagado la pensión porque yo no denuncié eso”, “lo que siempre he pensado es que yo quisiera poder en mi vejez pagar un hogar geriátrico que no sea tan costoso porque mi pensión no alcanza para pagar uno muy costoso, por eso también es el ahorro ahí pequeñito...”.



Recomendaciones

El informe Misión Colombia envejece hizo las siguientes recomendaciones para mitigar la situación pensional en Colombia.


• Es urgente una reforma al Sistema General de Pensiones.


• Los parámetros deben incluir la evolución de la esperanza de vida, es decir, que si la gente vive más se piense en que también se debe cotizar más.


• Igualdad en las condiciones de acceso al Sistema General de Pensiones por sexo, y aumento de las semanas cotizadas. 


• Otorgar a las mujeres un bono pensional que las compense, reconociéndoles un número determinado de semanas de cotización por cada hijo.


• Potenciar los Beneficios Económicos Periódicos (BEP’s) como un mecanismo para ampliar la posibilidad de jubilación, pero no sólo para trabajadores de Sisbén 1, 2 y 3 sino también empleados que entran y salen de la formalidad.


• Mejorar los niveles de educación previsional para que la población conozca más sobre los detalles del SGP y cómo acceder a muchos de estos programas.