Columnistas

Los niños: amor y deber
Autor: Danny García Callejas
30 de Septiembre de 2015


Milton Friedman recibió el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel en 1976. Un orador elocuente y de argumentos agudos con el que todo el mundo quería debatir, en especial durante su ausencia.

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Milton Friedman recibió el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel en 1976. Un orador elocuente y de argumentos agudos con el que todo el mundo quería debatir, en especial durante su ausencia.


En 1962, Friedman publicó “Capitalismo y libertad” en compañía de su esposa, Rose, como una defensa a la libertad económica, el individualismo y al mercado.


Pero, hasta él mismo era consciente de la importancia del Estado en la defensa de la vida humana. Es más, en medio de la defensa del libre albedrío, Milton insiste en que los gobiernos deben proteger a los grupos vulnerables de la sociedad. En particular, Friedman se refiere a los niños y enfermos mentales como población frágil, que requieren de protección y servicios de salud; un mandato que hace honor a la dignidad de la vida humana.


Los niños representan el futuro de nuestra especie y son humanos que apenas empiezan a: formar su personalidad, entender las responsabilidades de la vida y comprender las diferencias entre el bien y el mal. Además, sus cuerpos recién inician su desarrollo y son más proclives a enfermedades y quebrantos de salud que los adultos, siendo los primeros años de su vida clave para sus futuras posibilidades sociales, económicas y personales.


Todos somos responsables del futuro de nuestra especie y los niños llevan consigo la semilla de la vida de las próximas generaciones.


Así, resulta inaudito y escandaloso que entre tanta riqueza y progreso en América Latina, en 2013, hayan fallecido 196.000 niños menores de 5 años,o 1 cada 3 minutos, como consecuencia de la falta de protección de los Estados a esta población; así lo manifiesta el informe de 2015 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) “América Latina y el Caribe: una mirada al futuro desde los Objetivos de Desarrollo del Milenio”.


Es aún más doloroso que casi 118.000 niños mueran antes de cumplir 1 año en nuestra región, y a causa neumonía y diarrea, ambas afecciones tratables y prevenibles con la medicina y recursos actuales. También resulta desgarrador que 98.000 niños solo vivan 28 días, siendo la falta de acceso a servicios de salud y pobreza los detonantes de enfermedades también previsibles.


En el caso de Colombia, la Cepal estima que de cada 10.000 niños nacidos vivos, 167 mueren antes de cumplir su primer año. Si bien el país ha logrado disminuir la mortalidad infantil que, por ejemplo, en 1995 correspondió a 276 por cada 10.000 nacidos vivos, y está por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, países como México, Panamá y Uruguay registran mejores resultados.


En el caso de Medellín, la mortalidad infantil es de 66 niños muertos por cada 10.000nacidos vivos, según cifras de la Secretaría de Salud.Candidatos: El Programa Buen Comienzo debe seguirse fortaleciendo en la ciudad; las evaluaciones del programa son positivas y muestran los beneficios para madres gestantes y niños. Como diría Mary Ann Evans: “Los niños son el símbolo del matrimonio eterno entre el amor y el deber”.


*Profesor, Departamento de Economía


Universidad de Antioquia