Mundo deportivo

Undisputed reign
Reinado sin discusión
15 de Septiembre de 2015


Novak Djokovic derrotó en cuatro sets al suizo Roger Federer (6-4, 5-7, 6-4 y 6-4) y se llevó su segundo Abierto de Estados Unidos, tras el que logró en 2011.


Foto: EFE 

Con su triunfo en el Abierto de Estados Unidos, Novak Djokovic completó una espectacular temporada en la que alcanzó la final de los cuatro Grand Slams, ganando tres de ellos, y en la que dejó en claro por qué es el mejor tenista del momento.

Redacción-EFE


Fue uno de esos duelos “clásicos” de la última década en la competición masculina, que con clase y dominio resolvió a su favor el serbio Novak Djokovic ante un Roger Federer que intentó durante toda la temporada restablecer el “viejo orden” que impuso en el circuito con su tenis magistral durante más de una década.


El número uno del tenis mundial no dejó ninguna duda de que es el mejor jugador en pista dura que hay actualmente en el circuito y que de no haber sido por el suizo Stan Wawrinka, quien le ganó de manera sorpresiva en el Roland Garros, ahora estaría celebrando su primer ciclo completo en el Grand Slam la misma temporada.


No lo consiguió, pero sí cumplió con todos los pronósticos de acabar el año como el mejor del mundo con marca de 63-5 y siete títulos individuales, incluidos tres de los cuatro grandes, además de dejar en 40-4 la marca en los partidos que ha disputado en pista dura.


Pero no fue fácil. El domingo en la noche Djokovic tuvo que lidiar 3 horas y 20 minutos con un Federer espectacular, quien llegó a la final sin entregar un solo set en Nueva York y quien recientemente le había derrotado en Cincinnati.


“Tengo que señalar mi admiración por Roger (Federer). Sigue mejorando, fue un partido muy difícil en un gran torneo”, dijo Djokovic.


El serbio destacó el “tremendo respeto” que siente por Federer y por todo lo que ha conseguido y subrayó el desafío que supone siempre enfrentarse a él.


“Sales a la pista a jugar con el que es probablemente el mejor jugador de la historia, y eso añade un poco de presión”, admitió el número uno del mundo.


Con su triunfo, Djokovic llegó a dieztítulos en los torneos grandes, sólo superado por Federer (17) y el español Rafael Nadal (14) como jugadores en activo.


Y con todos esos logros, el serbio podría perfectamente competir por ser el protagonista de la mejor temporada que ha tenido un tenista en los torneos de Grand Slam desde que el legendario australiano Rod Laver ganó los cuatro en 1969.


Por eso ahora la incógnita, de cara a la próxima temporada, es saber si los rivales directos de Djokovic, como Federer, Nadal, y el británico Andy Murray pueden hacer tambalear el reinado sin discusión y el “nuevo orden” impuesto por el serbio y ratificado en este 2015.


“Ha sido una temporada increíble. Seguramente con la de 2011 la mejor de mi vida, pero este año estoy disfrutando más que nunca, porque soy marido y padre”, dijo el tenista de 28 años.