Economía

Not even construction prevents Colombian slowdown
Ni la construcción impide la desaceleración colombiana
Autor: Duván Vásquez
11 de Septiembre de 2015


Aunque casi la totalidad de las actividades económicas mostraron una variación positiva en los primeros seis meses del año, la industria manufacturera se mantiene como el lunar, con una contracción del 1,8%.

Apesar de que la locomotora de la construcción se mantiene en marcha con un crecimiento del 6,7%, el Producto Interno Bruto (PIB) del país sólo creció un 2,9% en el primer semestre de 2015, lo que muestra una desaceleración en relación con el ritmo del mismo periodo de 2014 cuando esta incrementó 5,3 puntos porcentuales.


Así lo reveló ayer el informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) que, al compararlo con el de hace un año, refleja que el ritmo de crecimiento de Colombia fue 2,4% más bajo.


Sin embargo, el incremento del PIB fue mayor que el de otros países de la región como Chile (2,3%), México (2,2%) y Brasil (-2,4%), por lo que “excedimos expectativas” como lo manifestó el presidente Juan Manuel Santos al destacar que la proyección inicial del promedio de estos últimos trimestres era de 2,7%.


De hecho, en este periodo sólo el sector de la industria manufacturera reflejó un decrecimiento (-1,8%), frente a los otros siete que obtuvieron variaciones positivas en su PIB como lo hizo la explotación de minas y canteras, que ha tenido resultados negativos en trimestres anteriores, y el de la construcción que se mantiene como el motor de la economía colombiana (Ver gráfico), sobre todo por el buen desempeño de sus subsectores edificaciones (5,6%) y obras civiles (7,5%).


No obstante, la cifra general del crecimiento de la economía colombiana “es muy poco satisfactoria” y ratifica las previsiones hechas por el Banco de la República que ubican el incremento del PIB al cierre del año en 2,8%, en palabras del economista Giovanni Montoya Aldawe, director de contenidos del Grupo Ágora, quien explicó que “los impactos de los mercados internacionales de la menor demanda proveniente de Asia, Europa y de inclusive el propio Estados Unidos hace que tengamos estos efectos en el PIB”.


De acuerdo con él, la economía colombiana debe sostener un crecimiento del 5% para poder generar condiciones de empleabilidad, de sostenibilidad, de desarrollo y de distribución del ingreso.


“Esto quiere decir que estamos creciendo muy por debajo de ese potencial, independientemente de lo que esté pasando con el vecindario. Porque, además, nos tenemos que centrar en el hecho de que tenemos una moneda con un altísimo nivel de devaluación, pero esta no se está convirtiendo en competitividad para los bienes exportables, básicamente porque no hay para dónde exportar en este momento”, sostuvo el experto.


El sector manufacturero fue el único que regresó a un terreno negativo en su PIB, luego de que al final del año pasado tuviera un pequeño repunte de 0,2%.



Un sector que brilla

El sector de la construcción es de lejos el que más crece entre todas las demás actividades económicas del país. Sólo en el segundo trimestre del año incrementó un 8,7% en relación con el mismo periodo del 2014.


Según el director del Dane, Mauricio Perfetti, “el buen desempeño de la construcción durante el segundo trimestre de este año se explica principalmente por un crecimiento en la construcción de edificaciones de 9,1% y de 8,4% en obras civiles”.


Para Eduardo Loaiza Posada, gerente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) Antioquia, la construcción es una locomotora económica porque crece “casi tres veces más que el PIB nacional”.


Esto se debe, según el directivo gremial, a una política nacional de vivienda con subsidios que dejan las tasas de interés muy bajas en el 11% anual y para otras casas de ciertos rangos hay intereses de tan sólo el 7% y 8% , con el que la gente puede acceder más a vivienda.


Este es un negocio que representa el 70% del subsector de las edificaciones, lo que ha permitido que en la actividad de la construcción se generen más de 1,5 millones de empleos en todo el país, mejorando el poder adquisitivo y aumentando el consumo.


Por eso Montoya Aldawe recomienda que, aunque el Gobierno tuvo que hacer un apretón del cinturón en el Presupuesto Nacional, “no se disminuyan los subsidios a un sector que está siendo el motor de la dinámica económica”.