Columnistas

Alonso Salazar privatizaría EPM
Autor: Guillermo Maya Muñoz
7 de Septiembre de 2015


Según el concejal Luis Bernardo Vélez, antiguo copartidario de Alonso Salazar, y quien ahora respalda la candidatura de Federico Gutiérrez a la alcaldía de Medellín, ha afirmado que si Salazar es elegido como Alcalde (2016-2019) privatizaría a EPM.

Según el concejal Luis Bernardo Vélez, antiguo copartidario de Alonso Salazar, y quien ahora respalda la candidatura de Federico Gutiérrez a la alcaldía de Medellín, ha afirmado en noticias minuto 30 (www.minuto30.com, septiembre 3-2015), que si Salazar es elegido como Alcalde (2016-2019) privatizaría a EPM con la venta de acciones en la bolsa de New York. Flórez le pide al candidato Salazar que aclare su posición.


Nada raro que así suceda, dada los hechos que han acontecido en los 12 últimos años, desde que Fajardo asumió la alcaldía en  enero de 2004, luego Salazar y por último Aníbal Gaviria que entrega el 1 de enero de 2016.


Es conocimiento común que algunos ejecutivos de EPM, hicieron lobby en el Congreso de la República para que introdujera un artículo en la Ley modificatoria de servicios públicos y domiciliarios de 1994, para que las empresas públicas se convirtieran en empresas por acciones, como Ecopetrol, Isa o Isagén. Así lo había declarado el gerente de EPM a la revista Semana: “EPM será una sociedad por acciones, como lo son Ecopetrol, Isagen, e Isa” (¿EPM por acciones? Semana.com, octubre 20-2007). Afortunadamente, esta iniciativa fracasó.


Alonso Salazar retornó a la política local medellinense, después de enfrentar al Gran Procurador General de la República en un proceso disciplinario por participación en política, siendo alcalde. Sin embargo, Salazar salió airoso del proceso.


Salazar aspiraba a ser candidato a la Alcaldía de Medellín, de manera independiente de la maquinaria fajardista, mientras Federico Restrepo (Fajardista de escritorio) hacía llave con Federico Gutiérrez, con la bendición del gobernador Fajardo. Sin embargo, debido a los malos resultados en los sondeos de opinión, los “cacaos”, es decir la gente que controla la economía y el poder en Medellín, y que se han configurado como los grandes beneficiarios del “Modelo Medellín”, presionaron la ruptura de la llave Restrepo-Gutiérrez, reconciliando a Fajardo con su socio Salazar, dejando a Gutiérrez en el asfalto y en grima luchando por su proyecto político en solitario, mientras se configuraba la dupla fajardista pura-sangre Salazar-Restrepo. Los “buenos” trabajando para el mismo lado.


A pesar de que lideraba las encuestas, Salazar se encuentra segundo por debajo del candidato Juan Carlos Vélez Uribe del Centro Democrático, conducido por la batuta de Uribe Vélez, que aprovechando la coincidencia de apellidos están apostando a la estrategia publicitaria de presentarse como uno solo. El ciudadano vota por uno pero escoge dos. La estrategia está funcionando.


Salazar, mientras tanto promete el oro y el moro, y se presenta como el candidato más fajardista que Fajardo en promesas: Dos monorrieles de 30 kilómetros de longitud ¿Financiados por los franceses, incluyendo una medalla del gobierno francés con viaje a Paris?; seis alcaldías territoriales (¿Más burocracia?); un túnel por debajo del aeropuerto Olaya Herrera, que uniría a Belén y Guayabal con El Poblado (¿Contratado con OHL?); 40.000 nuevas viviendas, y más promesas. Salazar, por lo menos debería decirles a los medellinenses cuánto cuesta su programa de gobierno. ¿Va a endeudar al Municipio de Medellín como ha hecho Fajardo con el departamento?


En cuanto a las ejecutorias criticables durante la alcaldía de Salazar, entre otras, están: Uno, el puente faraónico en la 4 sur de 100 millones de dólares y que empeoró la movilidad del sector y le quitó valor a las propiedades. Dos, los 205 mdd que EPM le tuvo que dar al Idea, siendo gerente Álvaro Vásquez, por la concesión de la construcción de la represa de Hidroituango, habiendo tenido EPM la mayoría accionaria de la sociedad. Tres, el proyecto de valorización de las obras de El Poblado, financiado con impuestos; mientras, cuatro, se aprobaba en 2009 financiar parte del Túnel del Toyo, en la vía a Urabá, con los impuestos de los medellinenses, pero gratis para los directos beneficiarios de la obra: los terratenientes. Cinco, en cuanto al Túnel de Oriente, Salazar reaccionó muy tarde para cuestionar su construcción, que el gobernador Ramos impuso a su voluntad y ganó el pulso. 


Por otro lado, seis, en la alcaldía de Fajardo, en la que Salazar era el segundo a bordo, se prometió racionalizar el otorgamiento de las licencias de construcción en El Poblado, en donde los constructores siguieron abusando de la capacidad de los suelos para sostener adecuadamente enormes edificios, con grandes probabilidades de deslizamientos. (Diana Melo, 2008, Tesis de Grado. F. de Minas).


Sin embargo, todas las licencias ya habían sido asignadas, e incluso, todavía hay lotes con tales licencias otorgadas con el POT que correspondía a esa época, y que todavía están vigentes, a pesar del nuevo POT de Aníbal Gaviria aprobado en 2014, que limita a doce pisos las construcciones de altura en El Poblado, pero hay proyectos vigentes que tienen hasta de 32 pisos o más. El edificio Space no se derrumbó solo. Su licencia tiene su origen en las alcaldías de Fajardo y Salazar, al igual que el de otras edificaciones en similares condiciones, lo mismo que la falta de monitoreo y control constructivo para el recibo de obras. 


El centro de Medellín, siete, tampoco se perdió en la última alcaldía, en seguridad y todo tipo de delitos. Los dos alcaldes anteriores también son responsables.


Por último, ocho, cuando Salazar se posesionó como Alcalde presentó -gesto importante- su declaración de renta, pero cuando se retiró, al final de su periodo, ni la mencionó. Le falto coherencia.


Ahora, ¿Salazar privatizará a EPM? Los medellinenses merecemos una respuesta.