Economía

Despite the scarcity of gold, jewelers persevere
A pesar del oro escaso, los joyeros perseveran
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
7 de Septiembre de 2015


Los grandes extractores de oro, las multinacionales mineras, no le venden a los pequeños artesanos. Entonces queda recurrir a los artesanales, pero a veces no alcanza el dinero para comprar tanto material.


Foto: Giuseppe Restrepo 

El encuentro de joyeros permitió a los compradores apreciar diversas propuestas de todas las regiones de Antioquia.

Sebastián Martínez es joven y trabaja en la empresa de sus progenitores, la Joyería Londres, que funciona en Medellín desde 1942. Es gerente de estrategia desde enero pero aún no conoce todo del negocio. Debe preguntar a su mamá sobre un dato histórico en esto de vender anillos y aretes, y muestra lo que es un denominador común en las familias antioqueñas dedicadas al negocio de la fabricación y venta de joyas. Se trata de un negocio familiar, que pasa de generación en generación. 


Aunque no sabe todas las respuestas, Martínez conoce bien las dificultades actuales: “No es fácil conseguir el material, el oro legal, aunque en nuestro caso no nos afecta directamente la situación, ya que diseñamos y compramos a los que fabrican”.


Joyería Londres es uno de los más de 80 vendedores y artesanos que, agrupados por las corporaciones de las regiones, participaron hasta ayer en el Encuentro de Joyeros de Antioquia 2015, donde expusieron sus prendas y pudieron venderlas a los interesados.


Mauricio Ángel, de Joyangel, señala que la particularidad de este encuentro es la asociación bajo corporaciones, que por iniciativa de Fenalco Antioquia, en conjunto con la Gobernación, se logró para dar mayor fuerza a los  joyeros. 


Con 35 años en el negocio, considera que está en el mejor momento: “Este es un producto que siempre se va a vender. La mujer siempre se va a adornar. Hay cambios de estilos pero siempre se va a mantener lo tradicional, con piedras preciosas y diamantes. Como evocando algo antiguo”.


Sin embargo, admite que hay dificultades. Una de ellas es la prohibición que hay para comercializar algunos ácidos que usan en el procesamiento del oro, la otra es la dificultad para conseguir el material. “Ya el Banco de la República no lo vende”, y la tercera son las inconsistencias del Rucom (Registro Único de Comercializadores de Minerales). “Esto tiene a todos los joyeros preocupados. Hasta que la Agencia Nacional de Minería no defina bien su uso, es un problema que hay que resolver”, comenta.


El Rucom es un registro que data de 2012 y que busca formalizar la venta de minerales, y evitar la venta de material extraído ilegalmente. Sin embargo, numerosas voces han hecho ver las dificultades que ha traído. 


Aníbal Ramos es dueño de una joyería que lleva su nombre ubicada en Santa Fe de Antioquia. Lleva 30 años en el negocio, y de su familia, el tío fue el primero en esto de la joyería. Siente que se le hizo fácil porque se le daban las manualidades. 


Su especialidad es la filigrana, o la hechura de adornos a partir de hilos de oro y plata. Su sello al igual que muchos artesanos santafereños son los nudos que semejan a pequeñas bolitas de estambre. Un invento que señala es totalmente autóctono, “eso lo inventó en Santa Fe un señor hace 80 años que había sido marinero y sabía mucho de nudos”, apunta.



Formalización

Leidy Rodas habita en El Bagre, y excepcionalmente, no es de familia joyera. Empezó en esto a los 18 años porque le llamó la atención y porque era de las pocas actividades que generaban un futuro y que se podían hacer en el pueblo hace 25 años.


Hoy como directora ejecutiva de la joyería El Triunfo, es una convencida de los beneficios de la formalización y de la asociatividad que ha impulsado Fenalco Antioquia en ese pueblo. Eso le ha permitido formarse en administración, ventas y mercadeo, y quiere llegar aún más lejos, “vendiendo por internet”.


En esta búsqueda de formalización y organización es que la Federación Nacional de Comerciantes impulsó las corporaciones.


Es así como los artesanos del gremio del Valle de Aburrá están organizados en Corpojova (Corporación de Joyeros del Valle de Aburrá), los de Urabá en Asojura, los del Bajo Cauca en Corpojoyeros-BCA, los del Occidente antioqueño en Corpojoant y del Nordeste en Corpojoyas.