Mundo deportivo

“Purito” (pure) courage
Purito coraje
7 de Septiembre de 2015


En el difícil ascenso a Sotres, sólo el español Joaquim Rodríguez pudo acortar distancias y acercarse al líder Fabio Aru; Esteban Chaves perdió un puesto y Nairo Quintana sigue noveno.


Foto: EFE 

El español Joaquim Purito Rodríguez ganó en Sotres y cree que está “en una situación perfecta” para luchar por la Vuelta.

EFE


Joaquim Purito Rodríguez (Katusha) no faltó a su cita con los muros y se impuso en Sotres merced a uno de sus explosivos ataques, esta vez en el corazón de los Picos de Europa, donde por un solo segundo no se enfundó el maillot rojo de líder que retuvo el italiano Fabio Aru.


Éxito de Purito, muy vivo con 36 años, rey de las alturas. Sabía que la rampa que tenía a la vista estaba a 800 metros de la cima, y allí arrancó para no volver. No hay nada que revolucione más al catalán que una buena cuesta cerca de meta.


Su latigazo le regaló la novena etapa en la Vuelta, le instaló a las puertas del liderato y alejó en un minuto al holandés Dumoulin, el peligro real de los escaladores antes de la cronometrada del miércoles en Burgos. Tanto Purito como Aru viven desde hace días con la calculadora en la mano. Creen que no se puede llegar a la crono con menos de dos minutos de renta. Por lo menos.


Dumoulin perdió tiempo, pero no los papeles. Al contrario. Se dedicó a subir a su ritmo una vez quedó descolgado. A 1.25 minutos sigue siendo una amenaza. Que se lo pregunten a Purito, quien sigue sin dar crédito ante el ciclista del Giant.


“El holandés no entra en la pelea, es inteligente y no lo soltamos ni a tiros. Mañana (hoy) tenemos que abrir más diferencias con él”, resumió Purito.


El paso lo puso el Movistar durante toda la etapa, pero el esfuerzo de los telefónicos sólo sirvió para anular la escapada del día, arruinar las opciones de Haimar Zubeldia en su intento de llegar como único superviviente de la fuga del día y agitar un avispero en el que ni Quintana ni Valverde pudieron confirmar su recuperación.


El gran momento esperaba en el ascenso final a Sotres, un inédito puerto de 12,7 kilómetros donde terminaba la decimoquinta etapa, de 175,8 kilómetros que comenzaron en Comillas. Movistar lanzó a Quintana desde lejos, a diez de meta, pero el colombiano no logró marcharse, sino espabilar al Astana del líder Aru.


Cuando la cuesta se empinó más, la carrera entró en la “Zona Purito”, uno de esos corredores que se agigantan en las paredes. Y a un kilómetro de la cima el catalán apretó los dientes para romper el grupo principal, donde ya se había lanzado la voz de “sálvese quien pueda”. Despegó hasta la meta y llegó en solitario para saborear otra victoria de prestigio.


¿Favorito para la Vuelta? “No voy a decir que no, pero es complicado”, apuntó. “Queda la etapa de mañana (hoy), porque la Vuelta se termina en Burgos”, en una contrarreloj de casi 39 kilómetros que seguramente sentenciará el podio final.