Nacional

Humanitarian corridor opens on the border
En frontera se abre corredor humanitario
5 de Septiembre de 2015


Según el Gobierno, hay unos 2.000 niños y jóvenes que viven del lado venezolano de la frontera y estudian en Colombia, generalmente hijos de padres colombianos o de matrimonios mixtos.


Redacción EFE y EL MUNDO


Decenas de estudiantes atravesaron ayer el corredor humanitario habilitado por Venezuela en los puentes internacionales para pasar a la ciudad colombiana de Cúcuta y retomar las clases que tuvieron que interrumpir hace dos semanas por el cierre de la frontera, informaron fuentes oficiales.


Los estudiantes de primaria y secundaria, así como algunos universitarios, pasaron el puente internacional Simón Bolívar, que comunica a San Antonio (Venezuela), con Cúcuta donde fueron recibidos por funcionarios del Ministerio de Educación de Colombia y por el alcalde de la ciudad, Donamaris Ramírez.


Otros llegaron en autobuses hasta el puente internacional Francisco de Paula Santander, entre Cúcuta y Ureña (Venezuela), y atravesaron a pie la frontera para reiniciar las clases.


El Ministerio de Educación de Colombia señaló en un comunicado que a primera hora de este viernes retomaron sus estudios en establecimientos educativos de Cúcuta y la vecina Villa del Rosario 36 niñas, 20 niños y once universitarios, y “se espera que para el próximo lunes la cifra supere los mil estudiantes beneficiados”. “Comenzamos el día con una buena noticia, Venezuela habilitó corredor humanitario para el paso de los estudiantes en la frontera”, manifestó en su cuenta de Twitter la ministra de Educación, Gina Parody.


La apertura de este corredor humanitario fue una de las condiciones planteadas este jueves por el presidente colombiano Juan Manuel Santos, para reunirse con su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, y discutir soluciones a la crisis fronteriza iniciada el 19 de agosto con la orden del mandatario del país vecino de cerrar los pasos de frontera con Cúcuta.


Las otras dos condiciones de Santos fueron que se permita a los más de 1.300 colombianos deportados que puedan recuperar los enseres que dejaron en Venezuela, y que las autoridades de ese país “cumplan con los protocolos mínimos y no maltraten a los colombianos que van a ser deportados”.


Almagro visita Cúcuta


De otro lado, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, realizará hoy una visita clave para la crisis fronteriza entre Colombia y Venezuela cuando se cumplen 100 días de su mandato al frente del organismo continental.


Está previsto que Almagro hable desde Cúcuta, un hecho en el que Bogotá tiene puestas muchas esperanzas después del revés diplomático sufrido este lunes cuando se quedó a un voto de lograr que la OEA convocara una reunión de cancilleres de los 34 países miembros sobre esta crisis.


Lo que diga el secretario general en Cúcuta podría ser su pronunciamiento más contundente sobre una crisis en la que, fiel a su estilo, ha preferido responder con hechos más que con palabras.  Tras limitarse a llamar al diálogo bilateral durante varios días, Almagro dio este miércoles un paso adelante que sorprendió a muchos al “hacer suyo” el rotundo comunicado que emitió la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el 27 de agosto.


En esa nota, el organismo autónomo de la OEA urgía a Venezuela a detener de manera inmediata “cualquier expulsión colectiva, arbitraria o sumaria” de colombianos y a “abstenerse de adoptar cualquier medida tendente a destruir” sus propiedades.


Almagro acude a Cúcuta a invitación del alcalde Donamaris Ramírez Lobo, con quien se reunió el martes en la sede de la OEA en Washington y a quien prometió 25.000 dólares de ayuda humanitaria para la zona fronteriza.



Denuncia ante CPI no sería viable

El exmagistrado de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón dijo ayer que no ve viable una denuncia del Gobierno colombiano contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, en la Corte Penal Internacional (CPI) por las deportaciones masivas al calor de la crisis fronteriza iniciada hace dos semanas.  El jurista explicó que para presentar una denuncia por crímenes de lesa humanidad en la CPI tienen que cumplirse “una serie de condiciones generales de acción sistemática que parta de una política contra sectores concretos de población”.