Política

Double militancy to be punished
A sancionar la doble militancia
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
4 de Septiembre de 2015


Recientemente publicamos en la página Política un trabajo del exmagistrado electoral Guillermo Mejía sobre las nuevas disposiciones contra la doble militancia. Hoy aportamos otras opiniones contra esta irregular conducta política.


Por primera vez en las elecciones territoriales de 2015, los partidos políticos, el Consejo Nacional Electoral, CNE, y la jurisdicción contenciosa administrativa se servirán de los mecanismos jurídicos para aplicar a plenitud las reglas que sancionan la doble militancia política, puntualizó a EL MUNDO el abogado electoral Martín Cardona Mendoza.


Para las elecciones de octubre de 2011, ya había entrado en vigencia la Ley Estatutaria 1475 de 2011 (julio 14), pero para facilitar su aplicación así fuera irregularmente frente a ciertas novedades como la cuota de género y el manejo del proceso electoral, como fuente de orientación sirvió un concepto de la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado, solicitado a instancias del ministro del Interior de la época Germán Vargas Lleras.


Tampoco para ese mismo momento electoral había comenzado a regir la Ley 1437 de 2011, que es el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo (Cpaca), que comenzó a aplicarse en julio 2 de 2012. Es decir, y mencionando aspectos de la Ley 1475 de 2011 que en su Artículo 2 prohíbe la doble militancia política y de la Ley 1437 de 2011 que estableció por primera vez como causal de anulación electoral la doble militancia política (Artículo 275 numeral 8 del Cpaca), con posterioridad a estas elecciones regionales, la justicia contenciosa administrativa tendrá bastante trabajo en cabeza de los jueces administrativos y del Tribunal Administrativo en lo que a Antioquia respecta, precisó el abogado Cardona Mendoza, quien se desempeña como conjuez del Tribunal Administrativo de Antioquia.


Instancias que sancionan


En concepto de este jurista preocupa la poca atención que los partidos políticos le han prestado a la prohibición de doble militancia política, que constituye una verdadera novedad en el régimen electoral colombiano, ya que apenas en las elecciones para el Congreso de 2014 se aplicó por primera vez como causal de nulidad electoral y apenas despuntan las primeras decisiones en la Sección Quinta del Consejo de Estado.


Con base en las elecciones de octubre, un primer momento para sancionar está en cabeza del Consejo Nacional Electoral, CNE, organismo administrativo competente para conocer la impugnación de la inscripción, cuando se pruebe que el candidato está violando las reglas de militancia, ya que la inscripción formalizada ante las autoridades electorales es el criterio objetivo para establecer la pertenencia de un candidato a un partido, razón por la cual si se viola la regla, el CNE puede revocar la inscripción.


Un segundo momento está en la formulación de una demanda electoral o lo que técnicamente se denomina medio de control de nulidad electoral, invocando la causal señalada en el Artículo 275 numeral 8 de la Ley 1437 de 2011 (Cpaca), es decir, probando la doble militancia. Haciendo la salvedad de que aunque no se haya impugnado la inscripción ante el CNE, sin ningún problema se puede intentar la nulidad electoral.


Para ilustrarlo con un ejemplo de Medellín, el señor Libardo Álvarez Lopera participó en una encuesta avalada por el Partido Liberal para escoger el candidato a la Alcaldía de Medellín, obtuvo pésimos resultados pero sin embargo utilizó esa plataforma para publicitar su nombre y ahora aparece inscrito por una lista al Concejo de Medellín por otro partido.


Según Cardona Mendoza, en caso de resultar elegido concejal su curul estaría en peligro y es desde el inicio de la demanda de nulidad electoral, podría pedirse al Tribunal Administrativo que se decrete la suspensión provisional del acto que declara su elección. Por si fuera poco desconoció los resultados de la encuesta, desobedeciendo el Artículo 7 de la Ley 1475 de 2011 que obliga a los perdedores a acogerse a los resultados.


Los mismos partidos


Un tercer momento o posibilidad para sancionar quedó en cabeza de los partidos políticos que estatutariamente tienen el poder para disciplinar las acciones de sus militantes hasta su expulsión.


Sobre este asunto la Sentencia C-334 de 2014 proferida por la Corte Constitucional es el referente más importante para fortalecer las estructuras partidistas y el poder estatutario de cualquier partido político en Colombia.


En esa providencia la Corte Constitucional indicó que no existe vacío jurídico alguno en lo que respecta al titular del poder sancionatorio en el caso expuesto, puesto que el hecho que el legislador estatutario difiera a los estatutos del partido o movimiento la sanción por el desconocimiento de la prohibición de doble militancia, implica obligatoriamente que el titular de ese poder sancionatorio no es otro que la agrupación política correspondiente, pues esta es la que está sometida a dichos estatutos.


Un reciente ejemplo también suscitado en el Concejo de Medellín es el del cabildante Nicolás Duque Ossa, quien voluntariamente renunció al Partido de la U, se pasó para el Centro Democrático, y fue disciplinado internamente por el Partido de la U que lo expulsó de esa colectividad, pidiendo la curul ya que las curules son de los partidos como lo ha dejado claro la jurisprudencia del Consejo de Estado, pero desafortunadamente el Concejo de Medellín a través de su Mesa Directiva moduló la decisión estatutaria del Partido de la U que se fijó con arreglo a la Ley 1475 de 2011 y a sus propios estatutos.



Los avales desvare

Para el abogado Martín Cardona un fenómeno bastante recurrente en el actual proceso electoral es que muchos candidatos, sobre todo a las alcaldías, hasta faltando escasos días para culminar las inscripciones, pujaron para conseguir avales en partidos tradicionales y al fracasar al final resultaron hasta con dos y tres avales de partidos de escaso nombre que prácticamente pusieron los avales a disposición sin condición alguna.


Lo preocupante del asunto, anotó, es que también inscribieron listas a los concejos municipales que con la publicidad que hay exhibida en las calles de los pueblos colombianos, se reflejan las violaciones a las reglas de militancia política, ya que la publicidad pocas veces coincide con quienes efectivamente dieron los avales. Distorsiones tan peligrosas se resolverán si los partidos políticos en un esfuerzo institucional fortalecen sus mecanismos de disciplina y no renuncien a sancionar, ganando así respeto y credibilidad en la ciudadanía, enfatizó a este diario el abogado Cardona M.