Mundo deportivo

The Sun did not burn the hopes
El Sol no quemó las ilusiones
31 de Agosto de 2015


Seis días, sólo interrumpidos tras la quinta jornada, mantuvo la camiseta de líder el colombiano Esteban Chaves, ahora tercero en la general, pero aún con la moral en alto para seguir en procura del maillot rojo.


Foto: EFE 

A Tom Dumoulin la victoria le resultó “increíble e inesperada”, pero la verdad es que fue bien trabajada y merecida.

Redacción-EFE


El segundo examen con final en alto resultó impensado y más complicado de lo esperado. Ganó un crontarrelojista, el holandés Tom Dumoulin; el líder Chaves perdió la camiseta; Nairo Quintana sufrió en el ascenso y Froome, como el Ave Fénix, se levantó de las cenizas y voló por encima de sus principales rivales.


Eran los cuatro kilómetros finales de la jornada disputada entre Torrevieja y Cumbre del Sol (Alicante), de 168 kilómetros, donde un repecho al 19% anunciaba la meta. Allí terminó la fuga del día, en la que entraron trece ciclistas, y empezaron los ataques de los hombres que aspiran al título de la Vuelta a España.


Quintana fue el primero, Valverde lo siguió, pero Dumoulin calculó y abrió una brecha que sólo pudieron cerrar desde atrás Froome y Purito Rodríguez.


Froome, quien parecía aflojar en los primeros metros, tiró del orgullo y de todas las fuerzas que tenía para reparar los metros perdidos y reventar el grupo de favoritos con un furioso paso que sacó de rueda al líder Esteban Chaves y luego a Nairo Quintana.


La etapa de hoy:

La décima etapa, teóricamente de transición, se disputa hoy entre Valencia y Castellón, sobre 146 kilómetros y previa a la primera jornada de descanso. Opción para los esprinters.


El británico se jugó entero por la etapa. Purito quiso sorprender, pero Dumoulin no se resignó y, con credenciales en mano, consiguió la más genial de las victorias al batir, con todas las de la ley, a dos opositores de lujo.


Doblete de lujo para Dumoulin, etapa y liderato. Una camiseta roja que ya había vestido en la sexta etapa, tras el corto y explosivo ascenso a Alcalá de Guadaíra.


“Me voy a aferrar al maillot rojo”, expresó en meta un eufórico Dumoulin, consciente de que será complicado defender su primer puesto en la general, aunque dice que lo intentará.


“Ahora vienen etapas duras, será muy difícil pero quiero luchar por defender el liderato aunque inicialmente no era mi plan, si me lo hubieran dicho hace dos semanas no me lo hubiera creído”, agregó el ciclista del Giant-Alpecin.


A su vez, el colombiano Esteban Chaves se mostró “triste por perder el maillot rojo”, pero satisfecho porque “dejé la piel en carretera”.


“Me hubiera gustado llegar de líder a la jornada de descanso (mañana). Pero dejé la piel por conseguir ese objetivo, aunque no fue posible. Estoy contento con mi condición y hay que seguir luchando por los objetivos”, señaló.


Chaves admitió que “no tuve piernas. Las cosas vienen así, no somos máquinas, somos humanos”, comentó.


Por su parte, Nairo Quintana confesó que esta ha sido una de las etapas “más duras” para él.


“Esta era una de las llegadas más duras y difíciles para mí, con rampas muy exigentes y de corto kilometraje, donde especialistas como Joaquim Rodríguez van muy fuerte”, subrayó el colombiano.


Sobre las próximas etapas, el de Cómbita recalcó que “aún resta mucho. Hemos visto muy bien a Froome, no descartamos a Chaves y Purito está muy fuerte, también Aru, así que tenemos que esperar a Andorra donde posiblemente se verán las cosas mucho más definidas”.


Y es que la general quedó en completo suspenso. La Cumbre del Sol no quemó todas las ilusiones, porque en 21 segundos están todos los que tienen que estar. Y todos esperan el descanso de mañana para reparar fuerzas antes de la infernal etapa reina de Andorra, donde dicen que empieza la Vuelta de verdad.