Columnistas

Las historietas
Autor: Pedro Juan González Carvajal
25 de Agosto de 2015


La capacidad de síntesis se expresa de la manera más precisa por medio del arte en algunas de sus especialidades.

La capacidad de síntesis se expresa de la manera más precisa por medio del arte en algunas de sus especialidades. Sin embargo, es a través de la caricatura que el autor es capaz de transmitir un mensaje lleno de profundidad a través de uno, dos o tres recuadros, con o sin palabras, que son capaces de poner a pensar, de hacer reflexionar a aquel que se deleita con sus grafos e imágenes.


El maestro Quino y su genial Mafalda, así como sus historietas de profundo sentido crítico alrededor de la vida cotidiana y sus actores, nos reflejan la vida de familia media, los roles sociales y los contrasentidos de la vida económica, política y social.  


Schulz y su maravilloso Charlie Brown, en compañía de Snoopy, nos transportan a través de la ingenuidad infantil a los más íntimos recovecos del comportamiento humano. 


Ni qué hablar de Dik Browne y su fuera de serie Olafo el Amargado, donde la rudeza del vikingo y la simplicidad de un niño se entremezclan para mostrarnos el eterno movimiento del péndulo de los ciclos de la vida.


Aparece Watterson y nos regala a Calvin y Hobbes y nos coloca frente al infante egoísta moderno que critica y vive de manera egocéntrica, y postula pensamientos ante su tigre de peluche como: “Alguna gente es pragmática, toman las cosas como vienen y sacan lo mejor de las opciones posibles. Algunos son idealistas, se rigen por principios y rehúsan transigir. Otros actúan de acuerdo con un capricho que pasa por su cabeza. Yo convierto pragmáticamente mis caprichos en principios” y a partir de ahí “no queda títere con cabeza”.


El Reyecito, Copetín, Educando a Papá, Lorenzo y Pepita, Benitín y Eneas, Don Abundio, El otro yo del Doctor Merengue, Condorito, Gardfield, el Gato Félix, han hecho historia en este género, que como muchos otros, pareciera que ya van dejando también este mundo. 


Hoy por hoy, La Negra Nieves, Magola, Aleida, son personajes que encarnan las contradicciones de la sociedad colombiana y de manera satírica ponen en evidencia nuestras miserias como país.


Habría que hacer un verdadero elogio del sentido del humor y de la risa. El saber sobrellevar las vicisitudes de la vida, el saber enfrentar la tragicomedia de la condición humana, encierra un gran conocimiento de uno mismo y de los demás.


Cuando se habla hoy de la dificultad de los estudiantes colombianos en torno a la lectoescritura, una estrategia elemental es desarrollar su capacidad de  abstracción, no solo a través de las matemáticas, sino a través del lenguaje y una de sus formas de presentación en términos comunicacionales: La caricatura.


Quien a partir de una caricatura es capaz de recrear la realidad, de relacionar los acontecimientos e interpretar a los personajes, ya tiene parte del camino recorrido.


Recordemos a Confucio cuando reflexiona: “¿Hay algo más elevado que el justo medio? Desde hace mucho son pocos los hombres que lo alcanzan”.