Nacional

Humanitarian crisis in Venezuelan border grows
Aumenta crisis humanitaria en frontera con Venezuela
25 de Agosto de 2015


Desde hoy a las 7:00 de la mañana diferentes autoridades colombianas estarán reunidas para monitorear la situación humanitaria.


Foto: Cortesía 

La Defensoría del Pueblo insistió en que la crisis humanitaria en la frontera con Venezuela debe ser tratada como un problema de Estado.  

Redacción EFE


Con firmeza defenderá el Gobierno a los colombianos, así lo aseguró el presidente de la República, Juan Manuel Santos, tras la deportación de centenares de ellos desde Venezuela, pero aclaró que “esa firmeza requiere la sabiduría y la prudencia de la diplomacia”. 


El jefe de Estado señaló que “la confrontación sólo sirve a intereses políticos, individuales y electorales” y no «conduce a una solución satisfactoria». «Por encima de cualquier otra consideración, nuestra prioridad es ofrecer toda la ayuda humanitaria posible y rodear de garantías a todos nuestros compatriotas», puntualizó Santos.


El gobernante confirmó en el comunicado que 751 colombianos han «sido atendidos de manera integral», de los cuales «514 fueron trasladados a albergues habilitados especialmente para ellos» y el resto han sido enviados «a sus hogares».


El mandatario ratificó que este miércoles se reunirán las cancilleres de Colombia, María Ángela Holguín, y Venezuela, Delcy Rodríguez, para «tratar personalmente» los problemas generados por «esta medida unilateral del Gobierno del país vecino» y expresarle su «preocupación e inconformidad por las denuncias sobre atropellos sufridos por colombianos en Venezuela».


Crisis humanitaria


Los colombianos que han llegado deportados a la ciudad fronteriza de Cúcuta desde el pasado sábado han denunciado que hombres, mujeres y niños han sido víctimas de atropellos por parte de la Fuerza Pública venezolana en la ciudad de San Antonio y sus alrededores, y en muchos casos, sus casas marcadas con pintura para demolerlas.


Para tratar la emergencia se instaló en la frontera con Venezuela un Centro de Mando Unificado para “velar por los derechos de los colombianos que han sido deportados, agilizar la reunificación familiar y mantener informada a la población”.


La canciller colombiana María Ángela Holguín y el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, quienes viajaron ayer a la ciudad de Cúcuta, acompañan al ministro del Interior, Juan Fernando Cristo y a otros funcionarios, para conocer sobre el terreno la situación.  


Entre tanto en las últimas horas la Defensoría gestionó albergue temporal para 180 ciudadanos que cruzaron por una trocha aledaña al puente internacional Simón Bolívar, y que al no tener refugio solicitaron la intervención humanitaria.


Según los registros oficiales, son más de 390 las personas que fueron obligadas a abandonar sus sitios de residencia en barrios como Mi Pequeña Barinas, Antonio José de Sucre y Esequiel Zamora, al otro lado de la frontera.


Hacen parte de las personas expulsadas de Venezuela 42 niños y adolescentes, mientras que otros 34 menores de edad debieron quedarse en el vecino país sin sus familiares, de acuerdo con las quejas expresadas por los deportados.


Los dos ministerios informaron además que un total de 146 menores que viven en Venezuela asistieron ayer a sus clases en Colombia a pesar del cierre de los pasos fronterizos entre Norte de Santander y Táchira. De ellos, 56 pasaron por el puente internacional Simón Bolívar y 90 por el puente Unión de Puerto de Santander, otra localidad colombiana limítrofe con Venezuela.


La Defensoría recibió el domingo 22 declaraciones formales de colombianos que denunciaron malos tratos, atropellos y amenazas de la Guardia Venezolana.


La Cruz Roja Colombiana


Este organismo humanitario estableció un corredor para trasladar a pacientes que requieran atención médica desde las ciudades venezolanas fronterizas hasta centros hospitalarios de Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, informó ayer la organización.


El corredor humanitario consta de un autobús, dos camionetas, cuatro empleados y 21 voluntarios que intentan paliar los efectos de la crisis humanitaria producida por el cierre de la frontera común y las medidas de excepción ordenadas por el presidente venezolano Nicolás Maduro.


“Entre el sábado y domingo se lograron trasladar a 59 pacientes incluidos dos venezolanos con diferentes patologías: diálisis, quimioterapias, problemas cardiovasculares, entre otros”, dijo el presidente de la Cruz Roja Colombiana, Alberto Mario Labarrera, citado en un comunicado. En el municipio venezolano La Parada, la filial colombiana de la Cruz Roja, realiza atención humanitaria a 368 adultos y 116 niños,


Igualmente, la Dirección General de Doctrina y Protección de la Cruz Roja Colombiana activó su programa de Restablecimiento de Contactos Familiares (RCF) para ayudar a los deportados a encontrar a los familiares que residan en el territorio nacional. 



Recomendación de la OEA

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, abogó ayer por un “diálogo directo” entre Colombia y Venezuela para tratar la situación de los colombianos deportados desde ese país.  “Estimamos que el diálogo directo entre las partes es el instrumento fundamental para resolver este tema”, declaró Almagro en una breve comparecencia ante la prensa tras reunirse en Bogotá con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.


Almagro indicó que este es un tema de “particular interés para la Organización de Estados Americanos”. Según el diplomático, el mandatario colombiano le expresó “su preocupación y la necesidad de implementar soluciones que garanticen los procedimientos y los derechos de los colombianos en Venezuela”.