Mundo deportivo

Chavito kept the smile and his leader’s jerseys
Chavito conservó la sonrisa y sus camisetas de líder
25 de Agosto de 2015


El italiano Paolo Tiralongo (Astana) y el suizo Fabian Cancellara (Trek Factory Racing) se sumaron ayer al lote de los retirados en la Vuelta a España, cifra que llegó a siete en los tres primeros días.



Tres veces subió ayer Esteban Chaves al podio. Primero por la camiseta blanca que lo acredita como líder de la Combinada, después por la verde de la clasificación por Puntos y por último por la roja como líder de la prueba.

Fotos EFE

Redacción-EFE


Con nervios, pero se defendió. Así transcurrió el primer día para Esteban Chaves vestido como líder de la Vuelta a España, en una jornada de 158,4 kilómetros, disputada entre Mijas y Málaga, en la que el eslovaco Peter Sagan (Tinkoff) se sacudió el “síndrome del segundo puesto” con un triunfo al esprín.


“Es mi primera vez como líder y me sentí un poco nervioso”, aceptó al final el bogotano Chaves (Orica-GreenEdge), destacando además que “fue un día muy importante para mí, inolvidable porque era mi primera vez con el maillot de líder en una gran vuelta”.


Chavito, como lo apodan cariñosamente sus compañeros, se mostró feliz porque fue “un día fabuloso, sin percances, y esperemos seguir de la misma manera y mantener el maillot rojo, pero hay que ir día a día”.


“Estoy en un gran equipo, con corredores de mucha experiencia que te dan tranquilidad y están siempre pendientes de todo”, enfatizó el colombiano para certificar que en el Orica darán todo por mantener la camiseta roja.


Arropado por todo su equipo (Orica), el líder Chaves (rojo) aprobó el primer examen.


Por fin


Fue el día para Sagan. El eslovaco, cansado ya de los segundos puestos en las grandes pruebas, alzó los brazos como vencedor de la tercera etapa.


“Por fin he conseguido una victoria, algún día tenía que llegar. En el deporte unos días estás arriba y otros abajo, pero a mí eso no me pasa porque siempre soy segundo”, dijo con humor Sagan, muy sonriente al bajarse de la bicicleta.


Tras batir al esprín al francés Nacer Bouhanni (Cofidis) y al alemán John Degenkolb (Giant) celebró una victoria que se le negó en el Tour con cinco segundos puestos, hasta el punto de ganarse el apodo del nuevo “Poulidor”.


Y no es que se le haya olvidado ganar a la estrella del ciclismo eslovaco, de 25 años. Esta temporada, aunque se ha quedado a las puertas de la victoria quince veces, también ha firmado nueve victorias. Otro cantar son las grandes carreras, donde la sequía era preocupante. En el Tour está en deuda desde 2012 y en la Vuelta no alzaba los brazos desde 2011.


Una jornada balsámica para Sagan y todo el Tinkoff, pues fue el equipo que más trabajó en todo el trayecto pensando en el esprín, algo que cumplió de lleno. Por el camino el Astana tuvo otra baja, la del italiano Tiralongo, quien se partió la cara en la caída del domingo. En las filas del Trek se bajó de la bici Espartaco Cancellara, enfermo, con gastroenteritis. A pensar en el Mundial.


Muy pronto se habían animado unos cuantos aventureros, desafiantes. Eran ocho, entre ellos el vizcaíno del Caja Rural, Ómar Fraile, quien puntuó en cabeza en las dos únicas dificultades de la jornada, el Alto de Mijas (3ª) y el Puerto del León (1ª) para enfundarse el maillot de puntos de la montaña.


Pero el Tinkoff se encargó de echar abajo la avanzadilla, lo que se concretó a 15 kilómetros de meta, a pesar de la resistencia de Gougeard y Tjallingii. El esprín animaba los sueños de Peter Sagan, y del alemán John Degenkolb, loco por lograr su décima victoria en la Vuelta. También de Bouhanni, quien sorprendió con la segunda plaza tras sufrir una dura caída que le dejó la espalda averiada.


Se trataba de aprovechar una de las pocas ocasiones que van a tener los velocistas en esta montañosa edición. El pelotón inició la lucha por ocupar una buena posición en los últimos kilómetros. Los hombres del Giant-Alpecin se movieron a fondo en el tramo de autopista y entró lanzado en el último kilómetro.


Degenkolb atacó de lejos, pero Sagan reaccionó a tiempo y le superó por el centro con toda claridad. Se acabó la racha de segundos puestos. La Vuelta perdió un Tiburón, pero recuperó al Bicho.


El eslovaco Peter Sagan (Tinkoff) le ganó el pulso al francés Nacer Bouhanni (Cofidis) y volvió a celebrar en una grande.


Los colombianos


Miguel Ángel Rubiano, en el puesto quince con el mismo tiempo del vencedor, fue el mejor de los colombianos en una etapa que terminó sin cambios para los favoritos.


Los españoles Alejandro Valverde y Purito Rodríguez, el italiano Fabio Aru, ahora jefe del Astana, el británico Chris Froome y los colombianos Nairo Quintana y Sergio Luis Henao también entraron con el lote principal y se mantuvieron ilesos en la clasificación general.


Con Rubiano también ingresaron sus compañeros del Team, Carlos Julián Quintero, Rodolfo Torres, Juan Pablo Valencia, Leonardo Duque y Álex Cano, lo mismo que Darwin Atapuma (BMC Racing), todos con el tiempo de Sagan.


Quienes no pudieron contar la misma historia fueron Fabio Duarte, en el puesto 126, y Brayan Ramírez, 129, a 1.14 en meta, mientras que Walter Pedraza entró 143 a 1.35.



Nibali ofreció disculpas

EFE. El italiano Vincenzo Nibali se marchó ayer a casa “arrepentido” y ofreciendo disculpas tras ser expulsado de la carrera por remolcarse en el coche de equipo en la jornada del domingo, aunque consideró que la decisión de los comisarios fue repentinamente “excesiva”.


“Creo que me equivoqué y tengo que pagar por lo que hice. Doy disculpas a todos los que se sienten indignados y avergonzados por lo que he hecho, aunque tal vez sea un castigo excesivo, no sé si justo. Tal vez hubiera sido más razonable una penalización de tiempo”, señaló Nibali.


El Tiburón de Mesina se marchó por primera vez con antelación de una gran Vuelta, y lo hizo con resquemor porque aún encuentra alguna justificación a una acción que considera habitual.


“Son cosas que suceden muchas veces y todo el mundo lo ve en cada carrera. Suelen ser acciones que duran 100 o 200 metros”, explicó uno de los corredores que tienen en su palmarés las tres grandes.


También considera Nibali que los jueces de carrera debieron tener en cuenta que la acción que le costó la expulsión se produjo tras una seria caída masiva y recordó que “en el Tour se neutralizó la carrera y aquí no han hecho lo mismo, sino que el pelotón se empleó a fondo”.


“Mi intención no fue engañar, por eso después de la etapa fui al jurado para explicar lo que había sucedido”, dijo Nibali, quien señaló como culpable de la caída al australiano Caleb Ewan, quien “sigue en carrera”.


Nibali lamentó la tardía asistencia de su equipo en la caída y señaló que la bicicleta de recambio se la dio el director, Martinelli, después de “mucho tiempo” esperando.


El equipo kazajo admitió en un comunicado la maniobra ilegal de Nibali, pero matizó que la decisión de expulsarle de carrera fue “demasiado dura e inusual”.


Los responsables del Astana, tras ver el vídeo de la acción de Nibali con los comisarios de carrera, trataron de lograr una sanción de tiempo, pero no pudieron evitar la decisión más dura, la que les privó de uno de los favoritos al triunfo final. Ahora el Astana tiene dos hombres menos sumado el retiro de Tiralongo.