Columnistas

Inhumanos, humanos y humanitarios
Autor: Mariluz Uribe
24 de Agosto de 2015


Hay personas humanitarias, se ocupan de ayudar o socorrer a otros. Pero todas las personas somos humanas, que quede claro. Nuestros actos comunes y corrientes “normales”, son humanos.

Hay personas humanitarias, se ocupan de ayudar o socorrer a otros. Pero todas las personas somos humanas, que quede claro. Nuestros actos comunes y corrientes “normales”, son humanos. Lo malo es que también hay personas inhumanas, no tienen humanidad, Se llaman in-humanas, son peores que el animal más feroz que pudiera ser imaginado. 


Y aclaremos que no hay tragedias humanitarias, como a veces sale en prensa, radio y TV, sino tragedias humanas. Muchas veces provocadas por seres inhumanos.


Se llaman humanitarios los mecanismos y procedimientos de socorro, lo mismo que las personas que los manejan y trabajan en ellos.  


Son inhumanas las personas que ponen bombas y no sólo en guerra con otro país, sino a sus propios compatriotas ¡que son carne de su carne y sangre de su sangre!


Habrá que agrandar cárceles, pero más que todo los manicomios. ¿Cuántos psiquiatras hay en el llamado Proceso de Paz? ¡Y persiguieron y sacaron a Restrepo! Otra vez hay que decir: La ignorancia es el peor delos males.


Hay que saber que así como existe el placer de hacer el bien, también existe el placer de hacer el mal, y todo esto depende del ejemplo recibido, de la genética y de la forma en que se ha sido criado.


En el mundo, desde que Florence Nightingale en Suiza inventó la Cruz Roja (y luego surgió en los países del oriente cercano la Media Luna Blanca) ha existido el Voluntariado, el querer hacer el bien. Ensayo que no han hecho los inhumanos.


Luego leí que la Cruz Roja la había inventado un señor. Pero no creo, porque lo primero que aprendí fue que lo había hecho una mujer, y en esas épocas, no se pagaba para que dijeran algo de uno, si lo decían era porque así era. 


En nuestros tiempos es necesario saber lo que se está haciendo, no va y nos equivoquemos: En esta época donde reina la propaganda lo que no se anuncia es como si no existiera. El mundo tiene que enterarse de dónde te dan la mano y de dónde te la cortan. Que el que necesita socorro sepa dónde acudir y el que no lo necesita sepa que se sabrá que no lo necesita, que se ponga “pilo”  y no pida lo que no debe, porque le costará.


La vida ha cambiado con la superpoblación Y hay cosas tan extrañas como  las llamadas guerrillas con las que el propio país se mata a sí mismo.


Quedé impactada leyendo a Eduardo Mackenzie, Agosto 4 en EL MUNDO: “Un presidente bajo influencia”, donde aparte de sus precisos conceptos sobre el llamado gobierno, y las negociaciones con lo que llaman guerrilla, nos recuerda que en pleno cese al fuego “unilateral”  capturaron al soldado Perdomo, lo ataron a un árbol y lo quemaron vivo. Dolor. Vergüenza. 


Y con cosas como ésta en Colombia, nos atrevemos por ejemplo a criticar la Inquisición donde  justo lo que hacían era quemar gente “porque no pensaba como ellos”. O sea que pensar diferente se castiga. 


Y así han sido las persecuciones en todos los tiempos. Con la Inquisición en Francia y en Italia instalada por el Papa (como su nombre lo indica) Inocencio III con ayuda de Federico II, en España con los reyes católicos y caóticos y por ellos traída a Colombia. 


Algo así sucedió también entre los “civilizados  blancos” de EE UU, donde una de las muchas que hicieron los puritanos fue quemar a las que llamaron brujas en Salem (Mass.) 


Pero hay quienes gozan quemando y seguro “se foguean” como curiosamente se dice, será para prepararse para el Infierno.  (Dante A. “Divina Comedia”)


Psicóloga PUJ y Filóloga U de A