Columnistas

¿Cuba Libre?
Autor: Mariluz Uribe
17 de Agosto de 2015


La mañana del viernes pasado me despertó el noticiero de la radio cuando decía que se estaba abriendo -de nuevo- la embajada de los Estados Unidos de América en la Habana, Cuba. Hablaba Kerry secretario de Estado de USA.

La mañana del viernes pasado me despertó el noticiero de la radio cuando decía que se estaba abriendo -de nuevo- la embajada de los Estados Unidos de América en la Habana, Cuba. Hablaba Kerry secretario de Estado de USA. 


Entonces me dije: ¿Se referirá esto a Cuba Libre? Bueno, de pronto libre de carecer de embajada norteamericana, ¿pero de qué más? Total, hice lo que más me choca: Me puse a pensar.


Acaso había sido justo cuando bajando de la Sierra Maestra, Fidel Castro se había lanzado a tumbar, en 1958,  al dominante dictador cubano Fulgencio Batista, después no sólo de la liberación de  “normal” invasión española, obtenida en 1902, después de la  ayuda del inolvidable escritor,  poeta y libertador José Martí (+1895) sino también de la posesión y supuesta ayuda norteamericana, en aquellos momento en que los gringos fueron los buenos, y los españoles  -conquistadores iniciales-  eran por supuesto los malos. 


Y eso que los españoles habían encontrado esa isla por casualidad, ya que ellos querían llegar al Oriente “navegando hacia  el otro lado”, como había dicho Colón y lo seguía creyendo cuando llegó a Cuba en su primer viaje y no sé cuánto tiempo después.


Bueno, pero quería contar que a fuerza de firmar tratados, hacer y deshacer guerras y revoluciones, Cuba fue un país libre desde 1902. Entonces nombró presidente a Estrada Palma. Eso sí, ya los Estados Unidos se habían quedado con la región de Guantánamo desde 1901. Y ahí la mantienen con sus presos y todo.


Relaciones diplomáticas cubanas hubo de quita y pon con varios países, no sólo con USA. Y falta ver lo que sucederá ahora a raíz de haber vuelto a establecerse una Embajada estadinense en ese país. De pronto ya podré ir a conocerla sin miedo de que me quiten alguna visa o cualquier otra cosa.  


¿Pero irá a ser Cuba libre? No, no nos hagamos muchas ilusiones. ¿Libre porque ya hay otra vez, después de 54 años, embajada norteamericana allí?  Esperemos a ver. 


Eso sí sé que la Cuba Libre fue una bebida de moda por ahí desde 1940. Se sabe que el roncito cubano ha existido siempre. La mayor riqueza de ese país ha sido su caña de azúcar, de la cual éste se fabrica. 


¿Cómo se iba a desperdiciar esa caña, sólo vendiendo azúcar para endulzar el mundo, hasta llegar inclusive a Rusia mientras esta fue comunista? Mejor el roncito que se supone alegra y bueno, en fin, y qué tal disimulado con la kola  o cola a la que el ron se  añadía, o se añade,  para formar la  Cuba Libre.


La llamada cocacola (invento de Pemberton) que  creíamos contenía o contuvo coca como su nombre lo indica, parece que lo que contenía era kola,  fruto o nuez de una malvácea africana, que  sirve como excitante para el corazón y los músculos. No sé ahora qué contendrá. 


Tengo la idea de que esta bebida  llegó aquí después de la Exposición Mundial de Nueva York en 1939,  a donde fueron todas las tías que antes nunca habían salido del país y que llegaron a hacerle la propaganda y hablando inglés: 


 “Drink cocacola delicious and refreshing”. Tal cual  como comenzó a anunciarse en grandes avisos en la carreteras colombianas, con chicas en “two pieces chingue” con el ombligo borrado por supuesto, pues antes del  “bikini” (palabra tomada de la isla donde se ensayó la 1ª bomba atómica) el ombligo era una inmoralidad como otras partes de la anatomía que se supone fueron ideadas y creadas  por Dios, a su imagen y semejanza.


Psicóloga PUJ Filóloga U de A