Columnistas

MEN busca jóvenes para ejercer la docencia
Autor: Alejandro Garcia Gomez
15 de Agosto de 2015


La mineducación Gina Parody pretende ahora extender el programa “Ser pilo paga” a captar jóvenes para ejercer la docencia.

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La mineducación Gina Parody pretende ahora extender el programa “Ser pilo paga” a captar jóvenes para ejercer la docencia. El decano de educación UdeA Carlos Soto hace un análisis de él (EL MUNDO, 04.VIII.15) y, en el espacio que permite una columna periodística, le encuentra algunas inconsistencias, en las que se muestra generoso quizá. 


Se ha vuelto usual que al comienzo de cada año lectivo las secretarías  de educación, municipales o departamentales, se vean a gatas para satisfacer la demanda de docentes en las instituciones educativas a su cargo. La escasez se da por renuncias o por el natural proceso vital. Pero además, cada vez hay menos jóvenes que toman la carrera docente y los que la ejercen se retiran por mejores expectativas, generalmente salariales. Sin contar con los riesgos para la propia integridad y vida, la docencia en Colombia siempre se ha considerado una “profesión mendicante”. Las facultades de educación de muchas universidades han debido cerrar programas de varias disciplinas por falta de estudiantes. A veces toda la facultad. El problema avanza de manera acelerada.


Uno de los indicadores obligados es la tabla salarial. Veamos la de 2015. Los docentes se dividen entre aquellos que se rigen por el Decreto Ley 2277 de 1979 y la de los que pertenecen al Decreto Ley 1278 de 2002. En el primero se contemplan 16 grados, comenzando desde los grados menores A y B, continuando con los ordinales de 1 hasta 14 (último en esa tabla). El grado A tendría una asignación básica mensual de $703.352 y la mayor (14) de $2.866.699. Un licenciado en educación, recién egresado, estaría en $1.256.499. Utilizo el verbo en tiempo pospretérito o condicional -“estaría”- porque actualmente a todo nuevo docente que ingresa lo rige el Decreto 1278 de 2002. 


En esta nueva escala hay un galimatías de niveles y subniveles. En el primer nivel hay cuatro subniveles A, B, C y D. La mínima (A) tiene una asignación básica de 1.185.837: para normalista superior o tecnólogo en educación, que comienza. 


El segundo tiene 8 subniveles y cada subnivel aquí cuenta con dos sub-subniveles para un total de 16. Debe ser licenciado en educación o profesional universitario no licenciado. Comienza con $1.492.462. Si logra pasar esta carrera de años, títulos y exámenes de 16 subniveles y obtiene una maestría en educación su sueldo será 3.130.092, si es un doctorado también en educación será de $3.538.365. 


El tercer nivel –último- es para aquellos que, siendo licenciados en educación o profesionales no licenciados, comiencen a laborar con maestría o doctorado. Tiene cuatro subniveles y cada subnivel dos sub-sub niveles, para un total de ocho subniveles. Quien culmina, si “sólo se queda en la maestría donde inició”, al final de la escala tendrá una asignación básica mensual de $4.238.335 o de 5.638.619  si es doctor. Claro que todo esto está supeditado a pasar exámenes-concurso, que raramente son aprobados, y, una vez surtido este logro, su caso pasa a las reuniones de las juntas de escalafón que, por lo general, lo olvidan por años. El examen ha tenido varias denuncias de que por sus incoherencias e inconsistencias está hecho a propósito para “rajar”. Además, de ciertas categorías en adelante, en esta escala, sólo se puede ascender –por concurso- si la junta considera que existe la vacante, o sea, si otro docente se retira o fallece. 


Por eso he repetido, la mineducación gobierna para la tribuna. Lo que, por ahora, en  verdad le interesa es llegar a ser alcaldesa de Bogotá (fracasó un primer intento), escalón para la Presidencia, supondrá. Pienso que más que mejorar la educación –proceso mucho más largo del que se necesitó para su descalabro- lo que prefiere ella es mostrar índices, sean o no consistentes, sean o no coherentes. Y pensar que señaló a lo largo ya ancho la TV del país que el promedio del sueldo actual de los maestros es de dos millones y medio. ¿Cinismo o incompetencia o ignorancia?