Columnistas

“Educar a los educadores”
Autor: Hernán Cárdenas Lince
15 de Agosto de 2015


Principiemos por recordar a nuestro prócer de la Independencia Francisco de Paula Santander quien desde su alto cargo en Bogotá orientó hacia la “educación” muchos de sus esfuerzos directivos como vicepresidente.

Principiemos por recordar a nuestro prócer de la Independencia Francisco de Paula Santander quien desde su alto cargo en Bogotá orientó hacia la “educación” muchos de sus esfuerzos directivos como vicepresidente. Él entendió inteligentemente que la educación era la meta fundamental para que nuestro país saliera adelante luego de la independencia de España.


A pesar de la estrecha economía del país recientemente liberado, Santander fundó colegios en Bogotá y luego en Boyacá, Cali, Medellín, Pasto, Cartagena y Panamá. Todos esos inteligentes y oportunos trabajos hicieron que el personaje Salvador Camacho Roldán dijera de Santander que “sin duda es el fundador de la educación pública en Colombia”. Recordemos también unas palabras que dijo el mismo Santander: “La enseñanza pública será gratuita, común y uniforme en toda Colombia”. 


Entonces ahora pensemos en nuestro actual país y sus problemas de educación pues los actuales líderes jefes guerrilleros han llevado a un conflicto de más de 50 años que ha dejado miles y miles de muertos, demostrando claramente su crasa formación educativa y que realmente en el fondo no demuestran fundamentos ideológicos, lo que desgraciadamente también le ocurre a altos jefes y líderes políticos, siendo curioso también que altos líderes del poder legislativo carecen de buena formación educativa a pesar de sus enormes sueldos.


Regresando nuevamente a Santander, no solo hay que agradecerle su aporte a la educación básica sino también su inteligente reunión a los más destacados intelectuales de esa época, entre los cuales hay que recordar a Félix Restrepo, Estanislao Vergara, José María del Castillo y Rada, José Fernández Madrid y Diego Padilla.


Otro aspecto importante que hay que destacar en cuanto a la educación en Colombia con los aportes de Santander fue el habernos acercado a Jeremías Bentham, pensador modernista quien hizo aparecer en los estudios jurídicos la necesidad de una moderna concepción de la educación. Santander tuvo que enfrentarse a duras críticas de personajes anticuados que solo aceptaban el poder absoluto de la iglesia católica, mientras Bentham rechazaba el sistema monárquico y a las altas aristocracias, defendiendo cosas tan extrañas para la época como era el pensar en la posibilidad de que las mujeres pudieran tener el derecho al voto. Al mismo tiempo Bentham defendía que la percepción del panorama mundial se debería hacer a través de los sentidos, en contra de las enseñanzas escolásticas de sometimiento a la autoridad que defendía furiosamente la iglesia. Sería maravilloso que Francisco de Paula Santander resucitara y lograra que nuestra actual educación se modernice y sea de mejor calidad, y también educar a los educadores.