Columnistas

Ay M閤ico Lindo
Autor: Rafael Bravo
14 de Agosto de 2015


La imagen de M閤ico ante el mundo no podr韆 estar peor.

La imagen de México ante el mundo no podría estar peor. No pasa un día en que ese país sea noticia por lo negativo. Muy poco queda del festejo que provocaron en la comunidad internacional los anuncios del Pacto por México, como un ejemplo de civilidad política a la hora de conciliar con los rivales en la búsqueda de reformas estructurales. La idea de eliminar obstáculos para modernizar al estado de su anquilosado sistema parece una frustración más. Peña Nieto como algunos gobernantes latinoamericanos ha perdido credibilidad entre sus conciudadanos. 


Poco después de asumir la presidencia en el 2012, Peña Nieto hizo noticia enviando a la cárcel a la entonces intocable líder del sindicato de maestros Elba Esther Gordillo por cargos de corrupción. Posteriormente, anuncio una audaz reforma educativa que incluía la evaluación de los docentes y exigiendo normas estrictas para la contratación de nuevos profesores. Las amenazas y protestas masivas de los maestros fueron suficientes para echar marcha atrás lo que hubiera sido un punto de inflexión del aparato educativo.


Por otro lado, la pobreza entre los mexicanos sigue en aumento. Son un poco más de un millón los que se suman a esa categoría, siendo la población indígena el sector de mayor vulnerabilidad. No es entonces coincidencia que los estados donde se recrudece la violencia los que muestran altos índices de pobreza. Los problemas básicos que impiden mejorar las condiciones económicas de los mexicanos son la creciente inseguridad, la precariedad del salario mínimo, la marginación de los indígenas y la brecha entre la educación pública y privada. 


El comienzo del fin de la luna de miel del presidente con los mexicanos fue el escándalo de la ‘’Casa Blanca’’ de la primera dama, comprando una mansión con préstamos del principal contratista del Estado de México. La matanza de los estudiantes de Ayotzinapa, aún sin resolver, más el asesinato la semana pasada del líder comunitario que buscaba incesantemente una respuesta, termina por mostrar el desbarajuste institucional mexicano. La impunidad, esa incapacidad reiterada del sistema judicial para castigar los crímenes y delitos, explica la inseguridad que afecta a la sociedad mexicana.


El poderío del narcotráfico y las secuelas de corrupción a todos los niveles que permitieron la fuga del Chapo Guzmán, han convertido a los centros penitenciarios de México cual caricatura cantinflesca. A todas estas, el payaso Trump utiliza a esa nación  como plataforma de lanzamiento de su candidatura prometiendo la construcción de un muro en la frontera pagado por el vecino y cuya materialización solo se explica como una promesa de campaña dominada por el odio y la xenofobia.


Mientras tanto, inexplicablemente la administración Obama se limita a pronunciarse sobre asuntos relativos al comercio de estupefacientes dejando de lado aspectos fundamentales como el tráfico humano que invade la frontera, la violación de los derechos humanos de los inmigrantes que cruzan por  México y el envío de armas que alimentan la violencia. Hay que ser buen vecino.