Columnistas

Le sonó la trompeta, no la flauta
Autor: Mariluz Uribe
10 de Agosto de 2015


El viejo pato Donald fue creado hace muchos años por Walt Disney.

El viejo pato Donald fue creado hace muchos años por Walt Disney. Todavía funciona en “Disney World¨ y otros centros de diversión. Pero vamos a hablar ahora del nuevo Donald, en este caso creado por alguien de origen germano, Trump. Este nuevo metió  la pata y le sonó… la trompeta, tal vez la del juicio final. 


Yo por mi parte metí la mía cuando pasé frente a su edificio en la 5ª Avenida de Nueva York y eso que esa mañana yo había  rezado en la iglesia de San Patricio el irlandés, después de que unos negritos, pequeños “habitantes de la calle”,  que dormían entre tablas en el atrio, ya las habían levantado. Desde mi hotel, yo había visto la noche anterior de qué manera  las ponían.


Pero, ¿cómo y dónde metí mis bellos tacones de modelo? Pues en un hueco que había en la acera justo frente al modern style edificio  “Trump Tower”,  allí se me torció el tobillo y me tiré el paseo,  porque el amigo alemán (!) que me acompañaba me dijo: “Mira el Edificio de Herr Trump.”  Y alcé mis inocentes ojitos. Yo que como buena y sabia colombiana iba mirando la acera, miré para arriba y vi un edificio más, yo que me había criado con la torre Eiffel,  el Empire State, ¡y… el Edificio Coltejer!  Por descuidarme metí la pata en el hueco y suaz adiós patica y adiós paseo, por culpa de que Trump, quien por estar cuidando sus billetes -que se devaluarán como ahora el euro- seguramente no miraba nunca la acera de enfrente, supongo que porque salía rodando de su edificio al coche de luxe, lo que por supuesto economiza zapatos pero engorda. 


Ah, esto para decir que he oído en todas las radios y televisiones, leído en todos los periódicos e Internets, que el “candidato”  en cuestión (republicano, claro) está hablando mal de los latinos. Pobrecito, no sabe lo que hace. Tal cuál como los que condenaron a Jesús. Así que muy posiblemente eso se le devolverá. Esperemos un ratico y volvemos a hablar.   Ah, ya les conté que había estado “latineando” en Texas…


Si él me hubiera preguntado antes de hablar, yo le hubiera recomendado lo que me recomendó a mí mi amiga Clarita Gómez de Melo+, esposa de Jorge Orlando Melo e hija de nuestro conocido y divertido escritor paisa Efe Gómez: 


“¡Mire Mariluz, no mande a la prensa nada que no haya dejado escrito desde la noche anterior, y lo haya releído y revisado y  corregido  al día siguiente!”


Ah, y ¿por qué me hubiera preguntado algo  Donald a mí? ¡Pues porque además de muchas otras razones, también fui modelo como leo que fueron sus tres esposas, así que si nos quiere por el porte, pues que se comporte! 


** Antes de terminar quiero que recuerden aquellos versitos que nos enseñaron en ¨El Jardín de honor¨ (antiguo kindergarten como dicen ahora). 


“Esta fabulilla, salga bien o mal, me ha ocurrido ahora por casualidad


Cerca de unos prados que hay en mi lugar, pasaba un borrico por casualidad


Una flauta en ellos halló, que un zagal, se dejó olvidada por casualidad


Acercóse a olerla el dicho animal, y dio un resoplido por casualidad


En la flauta el aire se hubo de colar, y sonó la flauta por casualidad


Oh! - dijo el borrico - qué bien sé tocar! y dirán que es mala la música asnal! 


Sin reglas del arte, borriquitos hay que una vez aciertan por casualidad!”


Tomás de Iriarte. Siglo XVIII. España. 


Y tal cuál el mundo ha seguido su marcha. Algunos creen que porque acertaron en algo una vez,  generalmente por casualidad,  ya se las saben todas. 


* Psicóloga PUJ y Filóloga U de A