Columnistas

¿Sí a la televisión?
Autor: Hernán Cárdenas Lince
8 de Agosto de 2015


Cuando Gutenberg inventó el modo rápido para imprimir libros se dio el más enorme cambio en la humanidad, pero los actuales seres humanos que hoy vivimos estamos sintiendo el impacto de la televisión como algo que cambia radicalmente la cultura y la educación de todos los seres humanos.

Cuando Gutenberg inventó el modo rápido para imprimir libros se dio el más enorme cambio en la humanidad, pero los actuales seres humanos que hoy vivimos estamos sintiendo el impacto de la televisión como algo que cambia radicalmente la cultura y la educación de todos los seres humanos.


La televisión es algo fundamental en la actual vida de toda la población, al mismo tiempo que esos aparatos aportan factores positivos a la cultura pero también son terribles mal-educadores de las nuevas generaciones. En el mundo en que vivimos es algo muy grave que el alto gobierno y los legisladores no estén controlando debidamente la televisión pero hay que recordar al gran intelectual Karl Popper quien decía de la televisión que este medio de comunicación es un poder al servicio de lo malo pero que podría convertirse en una fuerza en favor de lo bueno.


El exagerado espectáculo en favor de la libertad de expresión mantiene intocable a la televisión, la que es realmente el gran negocio de unos pocos al mismo tiempo que podría ser el medio de educación y entretenimiento para formar y controlar toda la población. El mismo Popper decía que una buena televisión podría transmitir a todos los niños una ética correcta para la  vida pero en el mundo de hoy la televisión enseña con ejemplos el mundo de la delincuencia y la violencia. Los actuales dirigentes de este medio de comunicación están rebajando cada vez más el nivel de la calidad de los programas con la disculpa de que esto es lo que la gente quiere, cosa bien contraria a la meta real de la verdadera democracia que debería ser elevar el nivel cultural de todo el pueblo. En los serios estudios de Popper se demuestra que hay importantes estadísticas que comprueban que un número considerable de criminales reconocen abiertamente que han sido inspirados por delitos que aparecen en la televisión. Personalmente pienso que un importante aporte a las negociaciones de paz de La Habana sería otorgar fundamentos al manejo de la televisión para que con verdaderos principios éticos se imparta una real nueva educación, lo que solo afectaría unas pérdidas económicas a los pocos dueños de la actual televisión. Sería un milagro oportuno y maravilloso que los actuales dueños de la televisión pensaran en sus responsabilidades sobre el mundo educativo, al cual se podría llegar con una televisión entretenida si es manejada con inteligencia. Finalmente, cito textualmente a Popper cuando decía: “La televisión se ha convertido en un poder demasiado fuerte para la democracia. Ninguna democracia puede sobrevivir si no se pone final al abuso del poder práctico de la televisión. Actualmente ese abuso es evidente.”


Dirigiendo la televisión colombiana deberían estar los más sabios e inteligentes de todo el país.