Columnistas

365 días y así va la educación
Autor: María Victoria Angulo
7 de Agosto de 2015


Han pasado 365 días desde que la educación se priorizó como uno de los tres ejes fundamentales del plan de desarrollo hecho que, por sí solo, ya es noticia en un país que desde todas las vertientes ideológicas y en medio de la diferencia logró encontrarse en un objetivo compartido

Han pasado 365 días desde que la educación se priorizó como uno de los tres ejes fundamentales del plan de desarrollo hecho que, por sí solo, ya es noticia en un país que desde todas las vertientes ideológicas y en medio de la diferencia logró encontrarse en un objetivo compartido: hacer de Colombia un país en el que la educación sea la base de las transformaciones que tanto requerimos. 


Al escuchar el balance del Gobierno en materia educativa, vale la pena señalar varios logros como la consolidación del programa “De Cero a Siempre”; que 374.000 niños iniciaron con el programa “Jornada Única”; que 3.013 docentes acompañan a 4.273 colegios con “Todos a Aprender”; el lanzamiento de “Excelencia Docente”, programa que espera entregar 3.200 becas durante el cuatrienio; la definición de Derechos Básicos de Aprendizaje; el fortalecimiento del programa de bilingüismo con profesores nativos; el compromiso con la meta para el cuatrienio de contar con 2.3 millones de niños estudiando en “Colegios 10” con jornada única y con énfasis en matemáticas, lenguaje y ciencias; y la consolidación del Plan Nacional de Infraestructura Educativa con la destinación de más de 4.5 billones de pesos. 


Por otro lado están programas como “Ser Pilo Paga”, que beneficiará a 40.000 jóvenes con becas universitarias; “Tú Eliges”, que fortalece las líneas de crédito para fomentar el acceso a la educación superior; el robutecimiento de la inspección y vigilancia de la educación superior para garantizar el derecho y cifras y símbolos como el “Día E” de la excelencia educativa; y el Índice Sintético de la Calidad y el Mide como mecanismos para evidenciar fortalezas y debilidades y definir una ruta de mejoramiento.


Vamos entonces avanzando a buen ritmo y, viendo lo que ha pasado en países latinoamericanos que han acelerado el paso, cabe hacernos algunas reflexiones para que sigamos progresando: es necesario ofrecer mayores compresiones a la sociedad sobre lo que se espera de la educación y el sector educativo debe ser hábil en invitar a otros a sumarse para generar confianza, empoderar actores y convencernos de que somos capaces. Tenemos los profesores y directivos que pueden jalonar este cambio y todos tenemos que contribuir de forma creativa para que, como en Brasil, el tema de conversación en la casa y en otras instancias sea la educación; solo avanzaremos en educación si se dan cambios culturales y acuerdos de país.


Las propuestas del actual gobierno tienen en cuenta recomendaciones que diversos estudios han enunciado como rutas estratégica, hay que seguir avanzado en la fase de implementación. Un reto es articular las iniciativas en materia docente para que la formación y los estímulos converjan en el mejoramiento de las prácticas y los aprendizajes y generar innovaciones en los programas que hagan la profesión docente un campo deseable para muchos, que responda a lo que hoy implica ser mentor e inspirador de aprendizajes. Otro reto es comprender el concepto de infraestructura desde una perspectiva más contemporánea que hable de ambientes de aprendizaje ligando cultura, ciencia, tecnología y educación, en relación con la prioridad de una jornada única que propicie escenarios creativos para que los aprendizajes de los chicos resulten divertidos y significativos.


Por tratarse de un tema crucial para el sistema educativo, hago énfasis en la importancia del proyecto de ley en curso para hacer de la atención a la primera infancia una política sostenible y de calidad. La propuesta va por buen camino, pero merece ser nutrida en lo referente a sostenibilidad, recursos y el rol de la descentralización. Estamos a tiempo para hacer de ella uno de los más grandes legados para la educación en Colombia. 


De otro lado, hoy contamos con mediciones, mayores recursos para que los jóvenes accedan a la educación superior y lineamientos para la calidad, y los recursos del Cree, como nueva fuente para la educación superior. Sin embargo, ojalá en la agenda de los tres años venideros se prioricen reformas que generen nuevas recursos para la educación pública  que permitan a las universidades y sus docentes ser más activos produciendo e innovando en lo que nos soñamos como una educación pública que marque derroteros en la agenda del conocimiento del país. 


Como ven, la educación se mueve, esperamos otros siguientes 365 días  igual de activos y participativos. Desde la sociedad civil estamos listos para ayudar, aportar e innovar en la causa de todos: una educación de calidad que sea la vía del progreso y la base para reencontrarnos. 


* Directora Ejecutiva de la Fundación Empresarios por la Educación, una organización de la sociedad civil que conecta sueños, proyectos, actores y recursos del sector empresarial, para contribuir al mejoramiento de la calidad educativa.