Economía

Colombia exporta vestuario a prueba de balas
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
2 de Agosto de 2015


Entre sus clientes se encuentran líderes latinoamericanos como los mandatarios Rafael Correa (Ecuador) y los expresidentes Álvaro Uribe (Colombia), Mauricio Funes (El Salvador) y Federico Franco (Paraguay), así como catorce fuerzas militares.


Foto: Cortesía 

La empresa Miguel Caballero fabrica ropa casual para uso diario con protección antibalas.

Comenzó como un proyecto universitario. Mientras estudiaba Administración de Empresas en los noventa, con un país todavía marcado por los ataques del narcotráfico, Miguel Caballero veía que el presidente y sus ministros no tenían protección para esa guerra dado lo pesado y poco estéticos que eran los chalecos antibala, por lo que decide crear una solución a ese problema. Hoy su empresa está posicionada internacionalmente, sólo en 2014 vendió US$20 millones y exportó el 65% de su producción.


Recuerda Caballero, CEO de la empresa que lleva su nombre, que su padre había trabajado durante mucho tiempo con el conocido empresario Arturo Calle, dedicado a la línea de las prendas de cuero, sin embargo él quería crear algo distinto. Y por eso, según explica, sus prendas no sólo protegen de las balas sino que están pensadas para ser cómodas al vestir y no generar calor.


Por ejemplo, explica que unos de sus lanzamientos en Colombiamoda, donde estuvo presente en el pabellón de Textiles Técnicos, la Armor t-shirt, una camiseta antibalas, “es una patente 100% nuestra. Acá está involucrado mucho, no sólo la parte balística. Se buscó que fuera un panel flexible de bajo peso, disipador del trauma, que fuera activamente antibacterial. No es un tratamiento químico, son fibras activas, además logramos regular la temperatura de la prenda entre 13º y 17º con nanotecnología, y lo más importante, es 200% discreta” y concluye: “Hoy los jefes de Estado prefieren esto”.


Ninguno de sus productos son extranjeros o producidos con licencia en el país. Afirma que todas sus líneas son originales. Sus marcas S33 (prendas militares), MC4G (para empresas de seguridad privada), Turer (motorizados) y Black (prendas personalizadas para funcionarios VIP).


Uno de los aspectos en los que hace énfasis Miguel Caballero es su uso de tecnología de punta. Consultado al respecto señala: “Los Estados Unidos no vende toda su tecnología de punta a Latinoamérica, sino sólo aquella que está permitida para la región, en cambio en Europa es distinto. Ellos la ponen toda a disposición. Por eso hemos hecho sociedades con empresas de allá en la tecnología balística para tener lo último”. Sin embargo, la empresa no sólo compra tecnología sino que también tiene su propio departamento de Investigación y Desarrollo. 


Miguel Caballero, tiene 300 empleados directos y 600 directos, está orgulloso de decir que ha contribuido a “posicionar la marca de Colombia como país en el extranjero, que cuenta con seis certificaciones internacionales de calidad, únicos en Latinoamérica con esas validaciones”, y agrega: “Estamos al nivel de los israelitas, de los europeos y de los estadounidenses”. Sólo lamenta que “en el mercado latinoamericano, la empresa es más apreciada que en la propia Colombia”, donde le han puesto más dificultades a la hora de participar en compras gubernamentales que las que ponen a empresas extranjeras.



De buenas ventas

Rodolfo Asensi es comerciante en Venezuela, y recientemente se ha dedicado a la distribución de chalecos antibalas, y los productos de Miguel Caballero en el vecino país. 


“Ha sido sorprendente la reacción de gente interesada en protección discreta”, comenta Asensi.


Indica que los usuarios que destacan son ejecutivos de alto nivel y comerciantes extranjeros con negocios en Venezuela, quienes muestran una gran satisfacción por el producto.


Aquí hay otras empresas que fabrican o importan chalecos antibalas convencionales, pero lo que hace Miguel Caballero no tiene competencia. “Ni los gringos han superado lo que Miguel ha hecho”, dicen algunos compradores.


De igual manera, un cliente de la firma, también venezolano, Alexis Rodríguez, de ocupación comerciante, señala: “Me parece que tienen una gama de productos muy interesante y que cubren mis expectativas en cuanto a seguridad personal. Son prendas de un diseñador reconocido lo que hace que me dé tranquilidad y confianza. Lo mejor de todo es la discreción de los productos”.