Editorial

El milagro peruano
22 de Julio de 2015


Perú también es maestro que puede ofrecernos experiencia y claridad para combatir las actividades de la economía criminal, combustible del terrorismo y obstáculo para consolidar acuerdos de paz en la mesa de negociaciones.

A un año de concluir el Gobierno de Ollanta Humala, que se temía reeditara el chavismo y no contuviera los grupos Sendero Luminoso y Tupac Amarú, organismos y prensa mundial coinciden en reconocimientos a sus resultados en el combate a la minería criminal, los cultivos ilícitos, la pobreza y la inequidad, así como en la consolidación del desarrollo económico y la garantía a las libertades ciudadanas. Sin renunciar a estar atentos a las denuncias por corrupción o ineficacia en algunas regiones, el modelo de Estado que están construyendo los peruanos es luz para América Latina y para la consolidación de la Alianza del Pacífico.


En el reporte sobre cultivos ilícitos en América Latina, la Organización de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Unodc, destacó que en 2014 fueron detectadas 42.900 hectáreas cultivadas con coca, el área “más baja desde 1998”, tal cantidad pone a Perú en segundo lugar como productor de hoja de coca y regresa a Colombia al triste primer lugar en ese campo. Voceros de la Unodc atribuyeron el logro de Perú al crecimiento de 31% de las áreas erradicadas, 31.200 en 2014. Para 2015, cuando se ha propuesto erradicar 35.000 hectáreas de coca, la Dirección ejecutiva antidrogas de la Policía combate los cultivos del valle de los ríos Apurimac, Ene y Mantaro, en la provincia Ayacucho, donde confluyen las mayores extensiones de arbustos de coca, actividades de minería ilegal y los grupos supervivientes de Sendero Luminoso. Ese Gobierno insiste en la exigencia a Bolivia por mayor cooperación en operaciones de interdicción aérea contra las avionetas que transportan la hoja y la base de coca hacia ese país. 


Encabezada por los prestigiosos The Washington Post y El País, de Madrid, la prensa internacional también aplaude las actividades de combate a la minería ilegal en Perú, que en 2010 representaba el diez por ciento de la producción de oro en ese país. Con una consejería presidencial dedicada exclusivamente a la formalización de la minería artesanal y el combate a la minería ilegal y más de mil agentes de Policía adscritos a la Dirección ejecutiva del medio ambiente de la Policía peruana, en 2014 se realizaron 196 acciones de interdicción a la minería criminal, las cuales incluyeron destrucción de los equipos y entables y el trabajo con distintas ONG para la recuperación y atención a víctimas de trata de personas y abuso sexual contra menores de edad. En virtud de sus avances en este campo, el Gobierno peruano comprometió a los de Colombia y Ecuador, y busca hacerlo con el de Brasil, en convenios de cooperación y entrega de información para combatir la minería ilegal que amenaza la rica Amazonía. Para este año, Perú espera inversión extranjera en actividades de minería por US$9.000 millones, aumentando la de US$8.654 que en 2014 recibió de empresas de Estados Unidos, Brasil, Canadá y China y que han garantizado el crecimiento sostenido y fundamentan las expectativas de desarrollo de la industria y otras actividades económicas del país.


El milagro peruano ha sido confirmado por el FMI, que reportó que entre el 2010 y el 2014 el índice de pobreza pasó de 30,8% de la población al 22,7%. Y en su desempeño contra la desigualdad, el indicador de 0,447 pone al Perú entre los países con mejores desempeños, superando al autopromocionado gobierno de Ecuador, que llegó a 0,485 y al de Brasil, que se encuentra en 0,527. Este desarrollo tiene como uno de sus pilares la estabilidad económica iniciada por el gobierno Fujimori y continuada por Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala, quienes han sido sus radicales contradictores políticos pero han profundizado aquellas de sus huellas que construyeron democracia. Esto explica que a pesar de las dificultades internacionales, el FMI haya pronosticado que el PIB peruano crecerá 3,75% en 2015 y el 5% en 2016.


Colombia y Perú tienen una rica historia de solidaridad que nació en el asilo a Víctor Raúl Haya de la Torre, en 1949, y se consolidó en la defensa de las instituciones democráticas. Hoy refulge como el amigo con el que crecemos en la Alianza del Pacífico y avanzamos en el trayecto para obtener la eliminación de la visa de turistas a la Unión Europea, que se anuncia para el fin de este año, y consolidar las candidaturas a ser admitidos como miembros de la Ocde. Perú también es maestro que puede ofrecernos experiencia y claridad para combatir las actividades de la economía criminal, combustible del terrorismo y obstáculo para consolidar acuerdos de paz en la mesa de negociaciones con las Farc, y la que se debe constituir con el Eln.