Economía

In Colombia more kilos of chicken than beef are produced
En Colombia se producen más kilos de pollo que de res
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
21 de Julio de 2015


Es un sector que se ha mantenido estable a pesar de la entrada en vigencia del TLC con Estados Unidos, país del que han venido anualmente entre 28.000 y 34.000 toneladas sin disminuir el dinamismo de la producción nacional.


Foto: Cortesía 

El 70% de los costos de producción lo constituye la importación del maíz amarillo, el alimento de las aves. 

Según cifras de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), en el país se están produciendo este año aproximadamente 1’400.000 toneladas de carne de pollo, mientras que de res son alrededor de 900.000, lo que representa un 55% a favor de la primera, y muestra cómo el sector ha ido creciendo, por lo que se puede afirmar que Colombia “es un país avícola”.


Así lo señala Andrés Valencia, presidente de Fenavi, quien explica que el sector genera las proteínas más consumidas y más baratas en el ámbito nacional, como son el pollo y el huevo.  


En este último, Colombia se ubica en consumo per cápita entre los diez grandes consumidores del mundo, con unos 250 huevos consumidos al año. En carne de pollo, Colombia está en 30 kg. por persona/año, aún por debajo de otros consumidores de la región como Brasil que está en 45 Kg., Perú (40) y Venezuela (39), por lo que Valencia considera que todavía queda mucho espacio para el crecimiento.


“El sector crece y marca récord año tras año, a pesar de las dificultades, entre las cuales está que el 70% de los costos de producción lo constituye la importación del alimento de las aves, el maíz amarillo. En este sentido el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos ha sido positivo, ya que la producción nacional no es confiable ni estable”.


La industria necesita anualmente casi cuatro millones de toneladas del grano. A través del TLC sin arancel se traen más de dos millones. Sin embargo, explica el federativo, quedan cortos por 1,6-1,7 millones de toneladas, que si vienen de Estados Unidos entran con arancel de 17%, y de otros países  con los que no hay tratado, mucho más caro aún. De allí que la devaluación no sea algo favorable para el sector, puntualiza Valencia. 


Lamenta que a pesar de los números y la importancia de la avicultura en Colombia, la política pública está más dirigida a la ganadería y a la porcicultura. “En 50 años se ha crecido sin apoyo del Gobierno, sin créditos blandos, sin apoyo en investigación. Se ha crecido por cuenta de los propios avicultores”, sentencia.


El sector mira también hacia fuera. Uno de esos mercados es el japonés, con el que el Gobierno busca un TLC, y con el que ya se han hecho acercamientos. Explica Valencia: “Es un mercado sofisticado, complejo y falta por conocer muchas cosas. Por ejemplo, ellos no consumen pechugas sino el muslo y el contramuslo, y productos avícolas apanados. La particularidad es que ya está abierto por el lado de las barreras sanitarias, que generalmente son las segundas que se superan después de las arancelarias”.


Puntualiza el directivo que dos o tres plantas colombianas tendrían la posibilidad de exportar ya mismo a la nación asiática. “Ellos tienen que importar 40% de su consumo, son tres veces la población colombiana, e importan casi 900.000 toneladas de pollo al año. Definitivamente es una gran oportunidad”. 



El valor agregado

Uno de los aspectos que requiere no sólo el mercado colombiano sino el mundial es entender que los clientes están esperando un producto más enfocado en sus necesidades, así lo afirma el director del Centro de Educación Continua de la Universidad Eafit, Luis Fernando Rendón Cortés, quien habló con los asistentes en el evento XIV día avícola de Antioquia, organizado por Fenavi.


Explica Rendón Cortés que es importante salirse de la industria de productos genéricos y enfocarse en una que trabaje con la marca y con productos de valor agregado. 


“Los clientes quieren productos diferenciados, que les eviten trabajo, que estén listos, más pequeños, que ellos puedan resolver en su casa sin tanto trabajo”, ejemplifica el académico.


La idea central de Rendón Cortés es que hay que abrir nuevos mercados pero con valor agregado y diferenciado.