Columnistas

Plazo real
Autor: Pedro Juan González Carvajal
21 de Julio de 2015


Es cada día más evidente, que el llamado proceso de paz en Colombia tiene más reconocimiento y apoyo a nivel internacional que a nivel local, gracias al excelente trabajo de lobby que ha encabezado de manera directa el Presidente Santos.

Es cada día más evidente, que el llamado proceso de paz en Colombia tiene más reconocimiento y apoyo a nivel internacional que a nivel local, gracias al excelente trabajo de lobby que ha encabezado de manera directa el Presidente Santos.


El tradicional desgaste a que está sometido un proceso de negociación de este tipo, se ve  agravado por la falta de credibilidad que generan ciertos actos terroristas, lo cual  lleva a pensar que si el proceso  se demora más tiempo, pues abortará.


Las voces de alerta por parte  de los países garantes y facilitadores del proceso, Cuba, Noruega, Chile y Venezuela, aunados a la presencia del delegado especial de Norteamérica en la Habana, Bernard Aronson y a la cercanía del Papa Francisco, evidencian la fragilidad que acompaña este delicado y dispendioso proceso.  


Sin darle muchas vueltas, una de las razones por las cuales uno puede esperar que el proceso de La Habana llegue a buen puerto, es que Norteamérica, a través del Gobierno de los Demócratas, en cabeza del Presidente Obama, lo están apoyando. Otra cosa sería si estuvieran en contra, o diplomáticamente estuvieran interfiriendo de alguna manera.


Es por esto, que las partes hablan de que la firma de un acuerdo debe darse durante el gobierno del presidente Santos, y ojalá antes de que termine el 2015, pues para finales de este año, la campaña electoral a nivel de elecciones primarias en Norteamérica estará en plena efervescencia, de acuerdo con el calendario establecido para iniciar en Enero 18 de 2016 y culminar en Junio 28,  de modo que la campaña por la Presidencia entre en su recta final  hasta las elecciones del 8 de Noviembre de 2016. Este calendario electoral, permitirá que el tema de la negociación en Colombia posiblemente sea manoseado política y electoralmente, sobre todo por los Republicanos, con la posibilidad de que el apoyo norteamericano se disminuya o de pronto desaparezca,  en caso de que gane el candidato del Partido Republicano.


Mientras esto acontece, los negociadores de ambas partes deberán hacer gala de que verdaderamente son negociadores y no solo representantes de las partes, y deberán buscar alternativas y estrategias creativas y efectivamente cumplibles para volver a generar confianza entre los ciudadanos del común.


Se pactó negociar en medio del conflicto, eso está claro. Sin embargo, atentados contra la población civil y las infraestructuras  de todo tipo con las que cuenta el país, son no solamente equivocados, sino además muy malas señales para que la gente crea en los diálogos, lo cual obviamente es aprovechado por los enemigos del proceso, quienes agazapados, o de manera frentera,  ríen como las hienas cada que sucede un acto vandálico.  


Crucial el anuncio del cese el fuego unilateral por parte de las Farc a partir del próximo 20 de Julio y por un mes. Prueba de fuego tremenda, pues si por alguna circunstancia esa tregua es violada por ellos, el nivel de credibilidad ante el pueblo colombiano desaparecerá y volveremos al agujero negro de dónde venimos. Ojalá que ellos y sobretodo los enemigos de la paz, actúen poniendo por encima de cualquier consideración,  los intereses de la patria.


Recordemos a Confucio: “Si tu objetivo es progresar un año, siembra trigo. Si tu objetivo es progresar diez años, siembra árboles. Si tu objetivo es progresar cien años, educa a tus hijos”.