Economía

Assets laundering still threatens
El lavado de activos todavía amenaza
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
20 de Julio de 2015


En un país con tan grande actividad delictiva como Colombia el tema del combate al lavado de activos siempre es un reto, fue la conclusión del XV Congreso panamericano de riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo.



(De izq a der) a John E.Smith, Acting director Office of Foreing Assets Control Ofac; Santiago Castro, presidente de Asobancaria y Jorge Castaño Gutiérrez, superintendente financiero.

Cortesía Superintendencia Financiera

El lavado de activos y la financiación del terrorismo pueden afectar el crecimiento económico de un país y su reputación. Según informes del Instituto de Gobernanza de Basilea, encargado de calcular el  índice antilavado de dinero, Colombia con una calificación de 4,61 se ubica en un nivel de riesgo medio, mientras que Paraguay con 7,59 es el país de mayor riesgo y Chile con 4,07 es el de menor riesgo en la región.


Por eso, la Asociación Bancaria de Colombia (Asobancaria) generó un espacio de debate e intercambio de conocimiento en el marco del XV Congreso panamericano de riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo, que se realizó en Cartagena de Indias, los días 16 y 17 de julio, y que contó con la participación de conferencistas de reconocimiento nacional e internacional, quienes transmitirán a los asistentes una visión académica, investigativa y social de la gestión y prevención de estos delitos.


Según Santiago Castro, presidente de Asobancaria, “el lavado de activos y la financiación del terrorismo representan amenazas para la estabilidad económica y financiera de un país, pues como se señala en el Proyecto de opinión ública de América Latina (Lapop), los problemas de crimen, inseguridad y corrupción erosionan la legitimidad gubernamental, la confianza en las instituciones y reducen el apoyo al sistema democrático. El reporte National Money Laundering Risk Assessment, realizado en 2015, por el Gobierno estadounidense, evidenció que la evolución de los mercados trae consigo nuevos canales y modalidades delictivas, a través de las cuales las redes criminales materializan los diferentes delitos”. 


 Para la Asobancaria el principal problema estructural que facilita el lavado de activos continúa siendo el uso masivo del dinero en efectivo, sin embargo, “la innovación y desarrollo tecnológico ha generado nuevos desafíos, tanto para la banca que avanza en procesos de inclusión financiera, como para las empresas que prestan sus servicios a través de canales virtuales, ambos deben tener la capacidad de ajustar sus controles en la medida en que los delincuentes modifican su modus operandi. En el caso particular de la banca, los criminales han especializado su actividad migrando de los canales presenciales hacia los virtuales, dando paso al robo de información, al fraude informático y a otras tipologías, que en algunos casos derivan en el lavado de dinero”, aseguró Castro. 



Desde la vigilancia

En el congreso el superintendente financiero, Jorge Castaño Gutiérrez, recodó que “30 años atrás, en este país y en la mayor parte de la comunidad internacional, la preocupación acerca de la prevención y la lucha contra el lavado de activos y la financiación del terrorismo parecía ser absolutamente marginal.  Sin embargo, el auge del tráfico de drogas a finales de la década de los setenta y principios de los ochenta, así como la necesidad de perseguir los dineros obtenidos ilícitamente que irrigaban, sin ningún obstáculo, la economía de los países, igual que el sistema financiero internacional, provocó que los gobiernos entendieran la necesidad de llevar a cabo un control efectivo de los flujos financieros a fin de prevenir, que el sistema bancario y la libre circulación de capitales fueran utilizados como un medio para blanquear recursos que se habían obtenido de manera ilícita o que podían tener como destino la financiación de grupos terroristas”.


“Si bien es cierto, la instrumentalización del sistema de prevención del lavado de activos y la financiación del terrorismo tiene un origen internacional,(…) durante el último cuarto de siglo, Colombia y el sector financiero colombiano han estado a la vanguardia, en la implementación de controles al flujo de capitales ilícitos, dentro del sistema financiero”, reconoció el Superintendente.