Nacional

“Zero hour” for the FARC to show will for peace
Hora cero para que las Farc muestren voluntad de paz
Autor: Heidi Tamayo Ortiz
20 de Julio de 2015


A partir de hoy empiezan a contar los cuatro meses que el Gobierno y las Farc acordaron para el desescalamiento del conflicto, el cual irá acompañado del cese unilateral del fuego por parte de la guerrilla y una dinámica en la mesa de conversaciones.



El presidente Juan Manuel Santos le pidió a la mesa de conversaciones, tras el cierre del ciclo 38, acelerar las negociaciones sobre los puntos que aún no se han acordado.

Cortesía. Alto Comisionado para la Paz

La decisión del cese unilateral del fuego anunciada por las Farc el pasado 12 de junio y que inicia hoy se constituye como un paso fundamental en el desescalamiento del conflicto para los siguientes cuatro meses de negociaciones, el cual será evaluado con detalle, mientras se trabaja en la mesa de conversaciones en un cese bilateral definitivo. 


Pero, ¿qué significa este cese unilateral de las Farc que hoy comienza a operar? Según Diego Bautista, asesor para la paz territorial de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, este es visto por el Gobierno como “una buena señal y, en la línea de lo acordado sobre desescalamiento del conflicto con una hoja de ruta clara que se estableció para cuatro meses, esta decisión es valorada positivamente” y se va a estudiar con detenimiento. 


Pero, esta decisión también es una forma de devolverle credibilidad al proceso de paz por parte de los colombianos, quienes en las últimas encuestas han demostrado su poca fe al respecto. “Tanto la guerrilla como el Gobierno han comprendido que mantener el diálogo en medio de una confrontación tan fuerte, desacredita el proceso, así pues que este desescalamiento del conflicto significa un intento de ambas partes para que los colombianos empiecen a tener fe nuevamente en el proceso”, manifiesta el exministro del Interior, Armando Estrada Villa.


Reducción del conflicto


Por su lado, Jaime Jaramillo Panesso, exasesor de Paz de Antioquia, cree que estos cuatro meses son inciertos y se podrían prorrogar mucho más, porque “siguen en negociación los principales puntos de discusión: desmovilización, justicia, armas y víctimas, no parece ser que durante este año se pueda firmar algo positivo con las Farc”. 


Aun así, para los representantes de la sociedad civil, esta es una medida muy positiva, sobre todo por la reducción de los impactos de los ataques de las Farc. “Mantener esta escalada militar constituye un suicidio político, porque el proceso de paz fundamentalmente significa cambiar armas por votos, es decir, profundizar en la democracia y para ello hay que generar un escenario que sea propicio al debate de ideas y la discusión de propuestas para la construcción de unos programas de Gobierno que sean expresión de la voluntad, las expectativas y los sueños de los pobladores en los territorios”, sostiene Gonzalo Murillo Escobar, coordinador nacional de Redprodepaz.


La última experiencia de cese unilateral por parte de las Farc, que se desarrolló entre diciembre de 2014 y mayo de 2015, es un referente que demuestra que la reducción del conflicto sí se siente en los territorios, según estudios de diferentes organizaciones, así lo considera Estrada Villa, quien agrega que “hubo menos muertos, menos destrucción a la infraestructura y eso es un elemento positivo del proceso, aunque también hay que destacar que durante el cese el fuego pasado la guerrilla siguió, de alguna manera, ejecutando actos de violencia, extorsionando, reclutando menores, realizando actividades de narcotráfico, pero de todas maneras hubo una disminución de violencia”. 


El rol de las dos partes


Cuando el cese unilateral pasado se suspendió y creció de nuevo la escalada de violencia, “hubo una reacción muy importante de la ciudadanía, eso da cuenta de que haber mantenido por unos meses un desescalamiento del conflicto estaba generando un ambiente favorable al proceso de paz y eso hay que resaltarlo, rescatarlo, exigirlo y mantenerlo”, dice Murillo Escobar.


Ante esto, Bautista explica que, como ocurrió en el cese anterior, el Gobierno analizará sus impactos y “posiblemente procederá  a hacer gestos similares que vayan en la línea de desescalar y de conseguir finalmente el cese bilateral, el cual se va a valorar por parte del Gobierno y no por parte de la mesa de conversaciones”.


Entre tanto, Jaramillo Panesso afirma que un cese bilateral sería un regalo para las Farc si estas no están concentradas, pues llevaría a que la Fuerza Pública no pudiera distinguir entre las acciones de las bacrim, el Eln o las mismas Farc. Además, en el cese unilateral se debe verificar algo que han dicho las Farc y los colombianos no saben si se está cumpliendo y es que los menores de edad no seguirán siendo reclutados. “El Ejército y la Policía tienen que seguir actuando en defensa de la ciudadanía, los bienes públicos y privados y la infraestructura”, puntualiza. 



Puntos importantes

Según el último comunicado conjunto del Gobierno y las Farc:


- Se harán todos los esfuerzos para llegar sin demoras a la firma del acuerdo final, para lo cual se definió un plan con metas preestablecidas. 


- Los temas más urgentes que se tratarán son el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y dejación de armas, incluyendo el sistema de monitoreo y verificación.


- “En cuatro meses, a partir de la fecha, cada una de las delegaciones hará una primera evaluación tanto del cumplimiento de estas medidas de desescalamiento, como de los resultados de los esfuerzos para agilizar los avances de la mesa, y tomará las decisiones que considere pertinentes”.


- El Gobierno Nacional y las Farc intensificarán, sobre la base de un cronograma, la implementación de medidas de construcción de confianza.