Política

Economics and peace: legislative remains
Economía y paz: retos legislativos
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
20 de Julio de 2015


El Gobierno Nacional también anunció la presentación de ocho nuevos proyectos de ley, entre ellos el Presupuesto de la Nación.


El eterno uruguayo Eduardo Galeano alertó con enorme realismo hace más de treinta años en su contundente libro Las venas abiertas de América Latina que las relaciones sexuales en la zona cafetera antioqueña se regulaban desde Wall Street, de acuerdo con las fluctuaciones del precio internacional del grano.


Pues ahora, en un mundo aún más globalizado, el acuerdo nuclear de Occidente con Irán que desplomó aún más los alterados precios del petróleo, así como la crisis griega que puso muy nerviosa la cotización del dólar frente al peso colombiano, son temas lejanos que influirán en el trabajo del Congreso de la República, cuyas sesiones regulares se instalan hoy.


Senadores y representantes a la Cámara inician la segunda legislatura anual del cuatrienio 2014 - 2018 y se prevé que su agenda estará muy marcada por proyectos y debates del orden económico, que junto a los asuntos relacionados con los esfuerzos que se hacen para concretar una paz negociada con las Farc y el ELN, también copará la atención del Congreso.


Así las cosas, el menú legislativo muestra que la discusión a la situación económica nacional y los debates de la oposición a lo que está pasando en La Habana estarán en el primer orden a lo largo del segundo semestre en las curules de los legisladores.


Previo a la nueva temporada parlamentaria, el Gobierno del presidente Santos mostró sus cartas en el campo económico.


Su ministro de Hacienda ventiló al país que habrá un fuerte apretón fiscal en el 2016, lo que se reflejará en el contenido del proyecto de Presupuesto para esa vigencia y que será radicado ante las cámaras a finales de este mes.


La polémica será encendida por el recorte en la inversión que ya se advirtió, lo que reduciría el impacto de los programas sociales de cada cartera ministerial.


Los gastos de funcionamiento versus la inversión pública serán el combustible que moverá la discusión y le darán  protagonismo al opositor Polo con su mayor vocero el senador Jorge Enrique Robledo, quien intentará demostrar que sí hay crisis económica en Colombia.


Paralelo a lo netamente económico, el control político al Ejecutivo se centrará en las negociaciones con las Farc.


Precisamente este 20 de julio debe comenzar la tregua unilateral de cuatro meses de las Farc tras su demencial escalada terrorista y dañina contra la infraestructura del país.


Desde ya el también contradictor Centro Democrático anunció una durísima posición contra la forma como avanzan esas conversaciones en la isla caribeña.


Sobre estos dos aspectos, el económico y la paz, seguramente versará el informe a la Nación que el presidente Santos leerá para instalar las sesiones del Congreso.


Y en lo meramente político, además que la legislatura se desarrollará hasta octubre en medio de la campaña electoral territorial, en la presidencia del Senado seguramente será elegido el político liberal caucano Luis Fernando Velasco, mientras que la Cámara sería presidida por el desconocido guajiro del Partido de la U, Alfredo Rafael Deluque Zuleta.


Trascendió que en la mesa directiva de la Cámara, sería elegido como vicepresidente un uribista.



Los proyectos

El Ministerio del Interior anunció que tres proyectos de ley prioritarios para el Gobierno continuarán su trámite en el Congreso y estimó que ocho nuevos serían radicados.


Las tres iniciativas que vienen del período anterior son el Código de Policía, las Zonas de Interés de Desarrollo Rural, Económico y Social (Zidres) y el de Viviendas Seguras.


Entre los proyectos a radicar figuran la modificación de la Ley del Deporte y la reforma al Estatuto de Ciudadanía Juvenil.


También el Presupuesto de la Nación para el 2016, la reforma a entidades sin ánimo de lucro, licores y otros monopolios.


Igualmente, la Ley Estatutaria de la Administración de la Justicia, que reglamenta algunos aspectos de la reforma al Equilibrio de poderes, y la Ley de Pequeñas Causas.


Y, por último, la modificación de la estampilla pro-cultura.