Nacional

Tight secrecy for release of sub-lieutentant Moscoso
Hermetismo en liberación de subteniente Moscoso
19 de Julio de 2015


Los padres y familiares del subintendente Moscoso, quienes en su mayoría residen en los Estados Unidos, esperan que las Farc cumplan con su promesa de liberarlo sano y salvo.


Foto: Cortesía 

El subteniente Moscoso había querido permanecer en Colombia lejos de su familia para contribuir con la misión de la paz y seguir los pasos de su padre, también militar.

Redacción EFE


La operación humanitaria que recibirá al subteniente del Ejército colombiano Cristian Moscoso, secuestrado por las Farc el pasado 7 de julio, se puso en marcha ayer desde un aeropuerto del departamento de Putumayo, fronterizo con Ecuador. Según RCN la Radio, el mandatario colombiano habría dado la orden de suspender las labores aéreas y militares en una zona del departamento del Caquetá durante 72 horas, a partir de las 6:00 p.m. de este viernes.


El oficial sería entregado al Comité Internacional de la Cruz Roja y a delegados de la Iglesia Católica, en los límites del Putumayo. La operación, que se realiza bajo el más absoluto secreto, tiene como base el aeropuerto Tres de Mayo, de la localidad de Puerto Asís, y hasta el momento ninguna autoridad, ni los organismos humanitarios ha dado alguna declaración.


Sin embargo, algunos medios mostraron imágenes grabadas a distancia de un avión privado que llegó al aeropuerto de Puerto Asís, del que descendieron varias personas que luego abordaron un helicóptero civil con emblemas del Comité Internacional de la Cruz Roja (Cicr), organismo que ha participado en otras operaciones similares.


Una de esas personas parece ser Rodolfo Benítez, representante de Cuba en los diálogos de paz del Gobierno colombiano y las Farc que se celebran desde noviembre de 2012 en La Habana y de los que la isla caribeña y Noruega son países garantes.


Junto con el delegado cubano llegaron otras personas que al parecer son dos delegados de las Farc procedentes de La Habana y un médico, cuyo descenso del avión fue cubierto con un biombo de color blanco para evitar las imágenes.


El secuestro


El subteniente Moscoso, de 26 años, está en poder del frente 32 del Bloque Sur de las Farc tras ser herido en un combate con esa guerrilla ocurrido el 7 de julio en una zona rural del municipio de Puerto Caicedo (Putumayo).


El oficial hacía parte de una unidad militar que brindaba protección a una caravana de doce camiones cisterna cargados de crudo que la guerrilla intentó derramar en una carretera entre las localidades de Mansoyá y Santana.


Al paso de la caravana, los presuntos guerrilleros activaron cargas explosivas para bloquear los vehículos y derramar el crudo sobre la vía. Tras el enfrentamiento, aeronaves del Ejército que prestan servicios de salud, evacuaron a los soldados; uno murió y dos quedaron heridos, aunque ya están fuera de peligro.


Según varios medios de comunicación, el helicóptero, un Bell 212, despegó en la  mañana de ayer del aeropuerto de Puerto Asís y regresó horas después, sin que se sepa qué labores realizó ni a dónde se dirigió.


Al cierre de esta edición no se había producido la liberación del militar, pero en todo caso la semana pasada el presidente Juan Manuel Santos dijo en una entrevista, que el subteniente sería liberado antes del 20 de julio, día en que comienza el cese el fuego unilateral de las Farc.  


La liberación de Moscoso se constituiría en una muestra de la voluntad de paz de esa guerrilla y de su verdadera intención de iniciar un cese de hostilidades a partir del lunes.  Ya el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, lo había planteado este viernes,  “seriamente las Farc están examinando el fin del conflicto y que se orientan hacia allá pese a su absurdo comportamiento” en referencia a la oleada de ataques de esa guerrilla contra la Policía, el Ejército y las infraestructuras eléctrica y petrolera en los últimos meses. Según De la Calle, “esas atrocidades no caben dentro de la idea de la rebelión, ni del delito político”. “El imperativo ético es precisamente evitar que se perpetúen esos acontecimientos”, había dicho.



Prisionero de guerra

Según el DIH, los prisioneros de guerra deberán ser tratados humanamente en todas las circunstancias. Está prohibido y será considerado como infracción grave todo acto ilícito o toda omisión ilícita por parte de la potencia detenedora, que comporte la muerte o ponga en grave peligro la salud de un prisionero de guerra en su poder. En particular, ningún prisionero de guerra podrá ser sometido a mutilaciones físicas o a experimentos médicos o científicos sea cual fuere su índole, que no se justifiquen por el tratamiento médico del prisionero concernido, y que no sean por su bien. Asimismo, los prisioneros de guerra deberán ser protegidos en todo tiempo, especialmente contra todo acto de violencia o de intimidación, contra los insultos y la curiosidad pública. Están prohibidas las medidas de represalia contra ellos.