Mundo deportivo

“Arriving without international competitions is arriving at a disadvantage”
“Llegar sin competencias internacionales es llegar en desventaja”
Autor: Federico Duarte Garcés
18 de Julio de 2015


La atleta Catherine Ibargüen acompañará a la delegación colombiana en el Mundial de Atletismo de Menores que se realiza en Cali hasta mañana. De ahí partirá a Toronto para su participación dos días después en los Panamericanos.


Foto: Archivo El Mundo 

Al mediodía de ayer Catherine Ibargüen almorzó con la delegación juvenil de Colombia. A sus miembros les insiste en salir a dar lo mejor “y a ganar la experiencia que puedan”.

Minutos antes de iniciar la rueda de prensa prevista con Catherine Ibargüen dentro de las instalaciones del estadio Pascual Guerrero, Leidy Marcela Cuesta abandonaba el campo central del mismo escenario después de quedar eliminada en la ronda preliminar del salto triple de mujeres del Mundial de Atletismo de Menores en Cali. 


“No quiero hablar”, fue lo único que pudo declararles a los periodistas que la aguardaban en la zona mixta. Caminaba resignada después de haber saltado 12,40, lejos de los 12,80 mínimos para clasificar de manera directa a la final y de los 12,88, su mejor marca obtenida el pasado 23 de abril en Medellín. 


De ahí los mismos reporteros ingresarían a la parte baja del estadio para ubicar sus micrófonos y cámaras en la sala a la que a continuación arribaría Ibargüen, quien durante la misma mañana, antes del calentamiento de Cuesta para la competencia, tuvo oportunidad de hablar con ella. 


“Le pude dar algunos consejos porque es una niña que apenas está empezando; no va a entender mucho, y llenarla de tantas cosas era estresarla un poco más”, manifestaría la triplista campeona mundial al ser interrogada por EL MUNDO. 


“Creo que es una niña de mucho futuro si la saben llevar, si cuenta con el apoyo necesario. Si le dan la posibilidad que su mente esté tranquila, enfocada; estudio y entreno. Creo que es una niña que puede llegar muy lejos, igual que todos los de la selección”, sostuvo al destacar que tiene una buena relación con su entrenador, Wílder Zapata, quien fue el encargado de descubrir a la propia Catherine, y que pertenece a su tierra, Apartadó, al igual que Leidy Marcela.


Más allá de la edad


Catherine le lleva quince años a Leidy Marcela, quien en menos de un mes cumplirá 16 años. Ambas cumplen un día 12 (Ibargüen en octubre y Cuesta en agosto). En 1999, el año en que la atleta adolescente nació, la actual medallista olímpica comenzó su gran ilusión de alcanzar la élite mundial. 


Así lo reseñó la propia Ibargüen al recordar su participación, con la misma edad de Cuesta, en el primer Mundial de Atletismo de Menores desarrollado en Polonia. A este asistió apenas con otras tres compatriotas que hacían parte de la joven delegación nacional. 


“Fue una competencia muy importante, en la cual aprendí, me llenó de experiencia... en la cual llegué con mucho miedo (…) Sé que por esa misma experiencia está pasando hoy la selección Colombia aquí. Pero espero que la tomen de la mejor manera, que sea para que tengan más ambición, más ganas de superación, y para que se den cuenta que nosotros estamos al nivel del mundo, que podemos ser grandes, y que podemos seguir soñando”, afirmó la también campeona panamericana. 


Y aun cuando dejaba relucir su amplia sonrisa cada que algún fotógrafo se lo pedía, al referirse a la relevancia de contar con torneos mundiales para permitir el fogueo de los nacionales su semblante se torna serio y es enfática en cada palabra: “Llegar sin competencias internacionales es llegar en desventaja. Creo que esa es una de las desventajas de ahora con el equipo nacional que tenemos, pues a mí lo que me brinda seguridad es conocer a mis rivales, poder competir con ellas, analizarlas, y llegar con esa ventaja”. 


Así mismo cuando le preguntan de su compromiso en los próximos Juegos Olímpicos de Río 2016 no duda en señalar que este nació “desde el primer segundo que salí de Londres”, pero al mismo tiempo precisa que más allá de cualquier compromiso con los entes rectores del deporte nacional “estoy comprometida conmigo misma, con mis resultados, con mi familia, con todo un país”. 


Aprovechar el momento


“Yo me baso en hacer lo que quiero como lo quiero, sin esperar nada de nadie”, aseveró Ibargüen al ser cuestionada por el estado de transición de emociones que vive el país de acuerdo con los resultados de sus deportistas. 


Ella lo vivió justamente durante los primeros años de su carrera cuando compitió en el Mundial Junior de Atletismo de 2002 realizado en Kingston, Jamaica, al cual asistió con los mismos nervios que le llegan aún hoy cuando se encuentra en el túnel que debe atravesar previo a su presencia en cada competición. 


En aquel campeonato despuntó Usain Bolt. Sin embargo ella, con apenas 18 años cumplidos, no superó la fase de clasificación del triple salto femenino. No obstante, contaba con el apoyo de su entonces entrenador Wílder Zapata 


“Es una época muy bonita, es una época muy diferente a lo que es ahora. Es una época de ganar experiencia, de disfrutar un poco más lo que es esto”, aseguró al recordar aquel período en el que por un momento se decantaba por el salto de altura, modalidad por medio de la cual asistió por primera vez a unos Juegos Olímpicos, Atenas 2004, en los cuales tampoco superó la fase preliminar. 


“Yo amo a Colombia y siempre voy a salir a dar lo mejor de mí porque es mi país, porque es más la gente que cree en nosotros y le gustaría que en el mundo siempre estemos bien que los que no (…) Yo trabajo por tener un mejor futuro de lo que mis piernas puedan hacer hoy, que esperar algo a cambio después del mañana que no pueda hacer nada por Colombia”, aseguró.