Columnistas

¿Otro pedestal para otro santo colombiano?
Autor: Alejandro Garcia Gomez
18 de Julio de 2015


“Gustavo, para esta posibilididad novelística que usted plantea, habría que demostrar la "connivencia" entre JM Santos (a través del Juan que usted tanto nombra (¿Meza?)) y Rodrigo Uprimy, que fue quien demandó y al que no pudieron rechazar".

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“Gustavo, para esta posibilididad novelística que usted plantea, habría que demostrar la "connivencia" entre JM Santos (a través del Juan que usted tanto nombra (¿Meza?)) y Rodrigo Uprimy, que fue quien demandó y al que no pudieron rechazar la demanda [el Consejo de Estado] por el peso de ella y de él. Creo que sería más fácil demostrar la ‘solidaria amistad’ entre Francisco y Satanás. Con el abrazo de siempre: Alejandro”. 


Respuesta del escritor: “No se necesita convivencia, se necesita astucia (le sobra a los juanes) y aprovechamiento y explotación de la circunstancia (que lo han sabido hacer) pero es una discusión eterna, ¿cuál fue la primero, la gallina o el huevo? Saludos. Gardeazábal”.


Este cruce de correos, que por ser de temas públicos hago conocer, se dio a raíz de una de sus diarias columnas en El Jodario, y al parecer reproducida en el periódico ADN como Ariete (“Ordóñez al pedestal”, 13.VII.15). Allí, mi amigo asegura que, por una jugada política, entre el presidente Santos y Juan (¿Mesa?) “corren el riesgo de elevarlo [al Procurador Ordóñez] al pedestal del martirio”. 


Quien haya seguido las noticias de los 5 ó 6 últimos años, saben que los personajes mencionados antes han sido claves en el devenir a los trancazos de nuestro país: JM Santos (Juanpa), el conservador Juan Mesa (y no Meza, hábil cortesano que a sus 25 añitos y con el alias de El radar se había desempeñado primero como Secretario Privado de Ernesto Samper, 1997), Rodrigo Uprimy, el procurador Ordóñez y el escritor Gardeazábal. A éstos habría que adicionar tres personajes que agrega el escritor en su artículo: Munar, Rojas Ríos y Ricaurte (apellido muy sonado por estos días); tres integérrimos magistrados a quienes se les podría completar con el prístino Pretelt.


Si el escritor Gardeazábal se arriesga a escanear dentro del martirologio colombiano los genios y figuras de estos límpidos magistrados (y quizá la impoluta lista es corta), sus razones ocultas o novelísticas tendrá y la casi totalidad del país las desconoce y quienes las saben no nos las dejan conocer. El señor procurador viene repitiendo por estos días que hay un complot entre las Farc y el gobierno para sacarlo del juego por su oposición a las conversaciones de La Habana en búsqueda de la paz. Muchos columnistas se han referido a las palabras del señor procurador. Con argumentos, le señalan que no es ninguna persecución política. Que es un acto previsto en la Constitución y la Ley. El mismo demandante, Rodrigo Uprimy, dijo en su columna dominical, El Espectador (12.VII,15): “...Como soy uno de los demandantes respondo a esta acusación... El artículo 126 de la Constitución prohíbe que un servidor público nombre en cargos que no sean de carrera a familiares cercanos (como hijos, hermanos o primos) de aquellos "servidores públicos competentes para intervenir en su designación". Los magistrados de la Corte Suprema son competentes para intervenir en la designación del procurador pues pueden incluirlo en la terna de la cual elige el Senado. Y efectivamente, en 2012, la Corte Suprema ternó a Ordóñez para ser reelegido”. El Espectador en su editorial “La pataleta del procurador” (13.VII.15), habla de lo mismo, pero más fuerte. Unos pocos columnistas, como mi amigo, repiten que sí es un perseguido político. 


Ni la gallina ni el huevo existieron al comienzo, Gustavo, usted los sabe. Explica ese hecho la evolución de la materia a partir de los elementos químicos. Es más complicado, pero dejemos ahí. También sabe que la evolución de los hechos históricos de una sociedad explican a esa sociedad y a la que sobrevendrá. Con un abrazo, Alejandro. 


Pregunta.- Sr alcalde Aníbal, ¿sí habrá cobro de peaje para atravesar la ciudad por Los parque del río, como lo denunció columnista Saúl Hernández, EL MUNDO, 6.VII.13? ¿Así se pagará el resto del costo que aún no ha sido financiado?