Columnistas

Pisa y las lecciones aprendidas de la Educación en 7 países, más allá del Ranquin
Autor: María Victoria Angulo
17 de Julio de 2015


Es innegable que los resultados de Pisa (2012), publicados en 2014, fueron un detonante de las conversaciones sobre educación en Colombia.

Es innegable que los resultados de Pisa (2012), publicados en 2014, fueron un detonante de las conversaciones sobre educación en Colombia. Para bien o para mal, se habla más de educación; tanto así que en el pasado debate electoral se coló la educación entre los temas que los votantes valoraban. Y emergió “Todos por la Educación”, jóvenes y ciudadanía empoderada por hacer que las promesas fueran concretas y miraran a largo plazo. Fruto de ello es la educación como una de las tres prioridades del Plan de Desarrollo.


Existe la aspiración de que en el debate electoral que se avecina en el ámbito territorial, vuelva a ser un tema de conversación a ver si un día, las promesas se cumplen….


Si bien a raíz de los resultados en Pisa se elevaron las compresiones sobre porqué la educación aún debe mejorar, creo que es importante que se agreguen más cifras y argumentos a la discusión para establecer rutas de mejoramiento. Están pasando cosas interesantes en educación en América Latina y no solo en Chile, por lo tanto más que fijarnos como meta superar a Chile, tenemos que entender qué detona el cambio, emprender, perseverar y alcanzar nuestro propio ritmo,  porque en gran parte de la región se están adoptando cambios estructurales y de cultura, para comprender en sentido pleno la educación que quieren. Eso es demasiado poderoso. 


Es ahí donde el estudio que desarrolla el Cippec con el apoyo del Instituto Natura entorno a las lecciones aprendidas en 7 países de América Latina después de Pisa, surge para decir ¡Basta de historias! como diría Andrés Oppenheimer, resaltando que América Latina necesita comprender que más allá de los resultados, de lo lejos o cerca que estemos del promedio de la prueba, no podemos dejar de lado la exigencia social de mejorar los aprendizajes, dando paso a rutas que generen un salto cuántico. 


Lo interesante de este estudio es que no sólo hace una revisión de las cifras y la ubicación coyuntural en el ranquin, sino que tiene una mirada retrospectiva desde los 90 a hoy, respecto a reformas educativas y la evolución de variables como el PIB per cápita, indicadores de pobreza, desarrollo y competitividad, así como todos los factores asociados que pueden incidir en el desempeño educativo. Igualmente detalla las medidas tomadas desde el 2002 hasta el 2015, en cada uno de los países y hace un análisis comparativo.


Es así como plantea una serie de tensiones centrales. Por ejemplo, asumir la docencia como desafío profesional, que trascienda la asignación de becas y los esfuerzos por ampliar el acceso a los Programas Postgraduales para configurar escenarios de formación distintos, que articulen la práctica pedagógica con la apropiación de las últimas tendencias y estrategias para el mejoramiento de la calidad, de modo que se logre un hilo conductor en la formulación de políticas educativas de formación docente, así como de los interese y necesidades de los estudiantes.


Propone la equidad en sentido amplio, sobre la base de la redistribución de recursos que garanticen la oferta e integración social e identifica la redefinición curricular como una deuda en la transformación de los aprendizajes. Llama la atención propuestas como la revisión de políticas de distribución de libros de texto teniendo presente la autonomía curricular y pedagógica de nuestras Instituciones.


Por último, emerge un reto para América Latina, concebir las escuelas como sistemas que aprenden. Yo le agregaría escuelas formadoras, porque deben ser el lugar de la formación continua; donde las evaluaciones con mirada pedagógica pueden ser una herramienta para fortalecer el ser y hacer de todos los actores y materializar rutas de mejoramiento. 


Los invito respetuosamente a leerlo y comentarlo ya que son varias la hipótesis y premisas que maneja sobre las políticas y los posibles retos a abordar como región y país. Como país tenemos el propósito de ser los más educados; el debate electoral regional está a la vuelta de la esquina, y en un país descentralizado que habla más de educación, el reto es grande y de todos: encontrar salidas que nos permitan dar el salto cuántico. ¡Bienvenidas las ideas!