Mundo deportivo

Tour of nerves
Tour de nervios
11 de Julio de 2015


El ciclista italiano Luca Paolini, del equipo
Katusha y quien ocupaba la posici髇 168 en la general, a 46:41 del l韉er, dio positivo por coca韓a en un control de dopaje
durante el Tour de Francia y ha sido suspendido provisionalmente en
tanto se investiga el caso.



Foto: EFE 

El británico Mark Cavendish (Etixx) volvió a levantar los brazos en el Tour para celebrar y evitar el triplete del alemán André Greipel (derecha) en un disputado sprint que cerró la séptima etapa entre Livarot y Fougères, de 190,5 kilómetros, y con Chris Froome de líder.

EFE


Los maillots amarillos por los suelos y ninguna etapa de descanso en la primera semana del Tour de Francia, nerviosa como siempre para unos, nerviosa como nunca para otros.


Por eso la tensa tregua de la etapa de ayer, entre Livarot y Fougères, fue acogida con regocijo por los ciclistas tras seis días de batalla permanente, en las que el suizo Fabian Cancellara primero y el alemán Tony Martin después tuvieron que abandonar víctimas de caídas.


“Es un alivio tener una etapa más tranquila, todo el mundo lo necesitaba. Es sorprendente ver los vendajes que hay en el pelotón, parece un hospital”, señaló el británico Chris Froome, quien lidera la general tras el abandono de Martin pero que ayer en la salida de la séptima etapa renunció a portar el maillot por solidaridad con el líder retirado.


¿Es el Tour más tenso de los últimos años? Sí, para el director del Movistar, Eusebio Unzué, para su homólogo del Sky, Dave Brailsford, o para el experimentado ciclista del BMC, Samuel Sánchez.


Otros, sin embargo, creen que está siendo un inicio clásico, con los nervios habituales que rodean una competición en la que suele decirse que en la primera semana “no se gana el Tour pero puede perderse”.


“La tensión ha ido a más, no es fácil entender por qué”, asegura Unzué, quien apunta como hipótesis que “hay más equipos con opciones en la general”.


A ello se suma “el viento, la lluvia y las carreteras estrechas en las que es más difícil mantener la posición delantera” y cada día más equipos que quieren hacerlo, agrega el experto preparador del Movistar.


Unzué apela “al sentido común de los ciclistas” para que arriesguen menos en este tipo de jornadas y la tensión baje algún grado.


“Todos los años decimos lo mismo, pero creo que este año estamos viendo un Tour más nervioso”, señala Brailsford. “Hay más favoritos para la general, nosotros, Movistar, Astana, Tinkoff y BMC. No hay una jerarquía tan clara como en otros años, todo el mundo quiere estar delante. Y a ellos se suman los equipos de los “sprinters”, apunta el director británico.


Samuel Sánchez, quien lleva muchos Tours en sus piernas, reconoce la presión de la primera semana pero no duda en afirmar que en esta edición “ha aumentado. La etapa de Amiens fue mortífera”, afirma el ciclista del BMC en referencia a la lluvia y el viento que se vivió en la quinta jornada.


Todos reconocen que la primera semana siempre ha dejado sus rastros en la carrera. El año pasado se cobró la de los dos grandes favoritos, el británico Chris Froome y el español Alberto Contador.


“Cada año es igual, este año es cierto que ha habido más viento y más etapas trampa, pero no veo muchas diferencias con otras ediciones”, apunta el “mánager” del Ag2r, Vincent Lavenu. “Es verdad que cada vez hay más gente que quiere asomar arriba y eso genera muchos roces y tensiones”, agrega.


El director del Katusha, José Azevedo, recuerda que en sus años encima de la bicicleta “también se hablaba siempre de la tensión de la primera semana del Tour” y apunta que la diferencia este año es “que hay pocas diferencias entre los favoritos para la general”.


“Hay muchos pretendientes a la general y todos enviamos a nuestros hombres arriba”, asegura el director del español Joaquim Purito Rodríguez.


Uno de los principales damnificados de la tensión ha sido el equipo Orica, que ha perdido a tres ciclistas en el asfalto y su director, Neil Stephens, lo achaca a las particulares condiciones meteorológicas de la edición.


“Y también a las carreteras. Creo que eligen tramos muy estrechos porque son buenos para el espectáculo, pero creo que hay otras formas menos peligrosas de buscarlo”, asegura el australiano.