Columnistas

¿Amarrarlos con longaniza?
Autor: José Alvear Sanin
8 de Julio de 2015


Diciente reportaje al Dr. Juan Ricardo Ortega para el periódico digital Verdad Abierta, el 29 de junio pasado

Diciente reportaje al Dr. Juan Ricardo Ortega para el periódico digital Verdad Abierta, el 29 de junio pasado. Con cierta mezcla de ironía y sarcasmo, el exdirector de la Dian y actual funcionario del BID avizora, sin aparente angustia, una paz colombiana como la de El Salvador, donde los guerrilleros se han transformado en extorsionistas…


Valioso su testimonio cuando se aparta del idílico postconflicto de ríos de leche y miel, que pinta un gobierno que lo acaba de trasladar a Washington.


Una de sus respuestas merece leerse porque revela el clima de pensamiento optimista y bobalicón que impera en ciertos altos círculos sociales y financieros de Bogotá y Medellín, según el cual, mediante ciertas concesiones pragmáticas es posible el acomodo de las Farc dentro del actual modelo económico y social. Algo así como “desescalarles” la virulencia revolucionaria para poder compartir el poder entre el Jockey Club y la columna Teófilo Forero. 


Pues bien, para más de un yuppy, unos cuantos centenares de miles de hectáreas de tierras en parajes remotos e insalubres (donde no vale la pena ir…), la conservación de las armas, la amnistía por todas las figuras penales, etc., no bastan para lograr ese deseable acomodo, tan acorde con la “racionalidad económica”. Habrá, entonces, que aceptar también una “razonable salida” para legalizar los activos de la guerrilla, que al fin y al cabo, no los hacen “particularmente ricos”. 


La expresión anterior es del Dr. Ortega, al cual le preguntan: ¿Y qué es una salida razonable?


A lo cual responde: 


“Que van a ser legalizados algunos de los activos de ellos, en propiedad de ellos (…) A mucha gente le genera rabia porque son activos muy mal habidos, pero en Colombia lo que hay son fortunas mal habidas. Lo que se tiene que encontrar es un acuerdo de un porcentaje, que no podrá ser el cien por ciento. Esa va a ser una discusión muy difícil. Si los Estados Unidos les valida a los narcotraficantes entregar parte de sus fortunas para los procesos legales, debe ser idéntica la discusión con las Farc: qué van a entregar y cómo se va a utilizar eso (…) El 50 por ciento es una cifra que le gusta a todo el mundo, desde los políticos hasta los americanos. Entonces un miti-miti básico es una discusión razonable”.


Lo anterior es, desde luego, pensar con el deseo, porque ni el Gobierno les reclama nada ni las Farc van a entregar algo. Ellos nunca han pensado en integrarse a la sociedad burguesa mediante la cesión de la mitad de los frutos de su actividad criminal. 


Por eso es lamentable aquella atonía moral de creer (o querer creer) que la subversión se desactiva por unas cuantas monedas y algunas curules. Los revolucionarios profesionales de estricta formación leninista están motivados por la sumisión ideológica y el fanatismo. Psicológicamente son iguales a los combatientes del Estado Islámico y a los de Hezbolá, para referirnos solo a dos de sus contemporáneos.


En relación con el proceso de La Habana, recordemos el inmortal proverbio que recomienda no atar al gato con longaniza, porque cuando se acabe el embutido habrá que seguir, semana tras semana, entregándoles pedazos de país, hasta que llegue el colapso sobre cuyas ruinas se pueda construir también aquí el socialismo del siglo xxi. 


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Agravados por la demagogia, Bogotá padece numerosos y gravísimos males, de los cuales no es el menor el microtráfico que rodea escuelas y colegios. Por tanto, es extraño que Petro no aplique la fórmula de Santos, llamando a los otros agentes del desorden a conversar sobre la manera de entregarles definitivamente la capital para convertirla en un remanso de paz y buena administración.


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Como el Dr. Santos solicitó la incongruente intromisión de Alemania en su proceso de paz, Frau Merkel le envió un senil burócrata del Auswaertiges Amt, Herr Tom Koenigs, cuyo desconocimiento absoluto de Colombia se refleja en su reciente aparición en la Deutsche Welle (julio 1°),  donde repite de memoria las monsergas de nuestro gobierno.


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¡Eureka! Grecia se salva con el oportuno apoyo de Maduro...