Columnistas

Combatir la pobreza extrema
Autor: Danny Garc韆 Callejas
8 de Julio de 2015


Seg鷑 la Organizaci髇 de las Naciones Unidas, desde 2000, han salido m醩 de mil millones de personas de la pobreza extrema.

danny.garcia@udea.edu.co


Según la Organización de las Naciones Unidas, desde 2000, han salido más de mil millones de personas de la pobreza extrema. Lo curioso de este dato es que ha sido Asia el continente en el que se ha tenido mayor éxito y África el de peores resultados. Lo doloroso es que la población crece más rápido en el continente africano que en el resto del mundo, significando más pobladores en la miseria y la falta de futuro en países que el economista Paul Collier describe como economías fallidas.


Las economías fallidas se caracterizan por estar atrapadas en el medio de conflictos, como guerras civiles; entre malos vecinos, que promueven actividades ilícitas y delictivas; o inmersos en dictaduras y malos gobiernos, cooptados por intereses privados, que promueven la riqueza de los que tienen el poder sobre los cadáveres de los más pobres y oprimidos. Pero, también, son fallidas, las economías de países abundantes en recursos naturales en los que se desata el conflicto y la violencia entre grupos o etnias por explotarlos, poseerlos y dominarlos, impidiendo el desarrollo de todo el país —la maldición de los recursos naturales— a costa de la riqueza de unos pocos y la muerte de muchos.


Según Collier, podrían ser al menos cincuenta los países con economías fallidas que presentan un futuro desesperanzador. Y guardadas las proporciones, porque un municipio está lejos de ser un país, en Colombia hay al menos cien municipios desdichados en los que la violación de derechos humanos se concentra, según un informe de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación de 2012. Y, de forma complementaria, las Naciones Unidas en Colombia, en un estudio de 2015, hacen referencia a 125 municipios que requieren prioridad ante un eventual acuerdo en La Habana.


Así como priorizamos los recursos para este grupo de municipios, el Gobierno debe mantener una política para combatir la pobrezaextrema. En Colombia son casi cuatro millones los compatriotas en esta situación, entre los más de trece millones de pobres, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Si reuniéramos a todos los colombianos en situación de pobreza extrema en el Valle de Aburrá poblarían a todo el Área Metropolitana de Medellín. ¡Una cifra escandalosa, vergonzosa y dolorosa!


Por ello, con acuerdo o desacuerdo, debería ser prioritario que el Gobierno Nacional en conjunto con los gobiernos locales, regionales y el sector privado emprendan un gran programa de lucha contra la pobreza extrema y la desigualdad. Diversos economistas de la pobreza han identificado estrategias con sentido común para combatir la pobreza. En Colombia a veces falta sensatez y abunda la corrupción que le niega las oportunidades a quienes más las necesitan, además de elefantes blancos y obras suntuarias con poco o ningún impacto sobre la pobreza.


Resulta paradójico que las recomendaciones para superar la pobreza sean prácticas y de sentido común y, sin embargo, las continuamos ignorando. Quizás la más sencilla, y que nos la recuerda Héctor Abad Gómez (q. e. p. d.) en el emotivo documental Carta a una sombra, es la prevención y promoción de la salud pública. Sí, la vacunación de toda la población, el acceso a agua potable, comunidades con acueducto y alcantarillado y familias con fogones de mínima producción de humo, son pasos prácticos para mejorar la vida de las personas. En vez de estar construyendo obras faraónicas en el país y las ciudades más prósperas, deberíamos priorizar y combatir la pobreza extrema.


* Profesor, Departamento de Economía


Universidad de Antioquia