Columnistas

“ ...no olvida portillo.”
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
8 de Julio de 2015


Es muy reconocida la gran sabiduría del Refranero Popular. Así se ha demostrado a través del devenir diario en los últimos tiempos.

tomascastrillon@hotmail.com


Es muy reconocida la gran sabiduría del Refranero Popular. Así se ha demostrado a través del devenir diario en los últimos tiempos. El encabezamiento de esta crónica se refiere al dicho: “Vaca ladrona no olvida portillo”, en el sentido de que es muy difícil librarse de los malos hábitos y costumbres del pasado. Es el caso también de la conocida fábula del Escorpión y el Renacuajo, que terminaron muertos debido a que el escorpión incumplió su promesa porque: “Esa era su naturaleza”.


En la “tal” búsqueda de la Paz que, eufemísticamente llaman el “cese del conflicto”, hay que analizar seriamente cual es la “naturaleza” de los participantes en el sainete de La Habana. Por ejemplo: ¿Cuál es la “naturaleza” de los garantes, principalmente Venezuela y Cuba? ¿Cuál es la “naturaleza” de los narcotraficantes de la Farc? Y claro está ¿Cuál es la “naturaleza” del actual Alto Gobierno y de sus negociadores, principalmente el alto comisionado?


Se ha dicho que el primer mandatario sólo anda en busca del Premio Nobel de la Paz. Debe reconocerse que esto es difícil de creer, debido a que este premio, es el más desprestigiado de todos desde que se lo adjudicaron al presidente Obama. Su “naturaleza”, de Santos, va por otro lado, y es la de instaurar un régimen castro-chavista en Colombia. Sus aparentes contradicciones e incongruencias no son casuales sino que “están fríamente calculadas”. Él sabe para donde va y cuáles son sus compromisos con sus mentores de La Habana. Pero no debe olvidar que él es el verdadero corresponsable de los desmanes de la Farc.


A nivel ministerial es fácil encontrar que a muchos de los actuales ministros se le puede aplicar el dicho: “Zapatero a tus zapatos”, como en el caso del “obeso soldadito de plomo” (el que entendió, entendió), pero también está fríamente calculado que, sus aparentes niveles de incompetencia corresponden, más bien, a una labor de actores fieles intérpretes de un libreto que viene “de arriba” para desprestigio del Estado y en general de todas las instituciones, para que luego  lleguen “los socialistas del siglo XXI” para “arreglar” todo.


Ante la infiltración del “mamertismo criollo”, en las instituciones encargadas de la administración de Justicia, cabe preguntar también. ¿Cuál es “la naturaleza” de los “tales” infiltrados? Asimismo  debe aplicarse el dicho. “En el desayuno se sabe lo que va a ser el almuerzo”, porque es fácil imaginar que sucederá cuando, hipotéticamente lleguen al poder. En otras palabras se incrementarán las persecuciones inicuas contra la oposición.


Acerca del “posconflicto”, la “justicia transicional” y tantos otros embelecos que se están inventando en busca de la “tal” Paz, cabe preguntar si un terrorista, cuya “naturaleza “es secuestrar, volar  torres de energía y oleoductos, narcotraficar y  cometer de tantos delitos de lesa humanidad, ¿será capaz de “olvidar el portillo”? Diría Marañas: “De cien, uno”


En tiempos de elecciones, se pone de relieve, una vez más la “naturaleza” de casi todos los políticos, promeseros por antonomasia, que demuestran al buscar alianzas “puesteritas”, que solo buscan burocracia, traicionando la ideología y los principios, si es que los tienen. A nivel local se destaca uno que es el más fiel representante de las propiedades del camaleón. Asimismo, el exceso de propaganda farisaica trae a la memoria los soterrados, o mejor  los “sepulcros blanqueados” bíblicos. ¡Ojalá este no sea el caso!