Mundo deportivo

A favorite took the lead
Un favorito tomó el mando
7 de Julio de 2015


La cuarta etapa del Tour, una de las más esperadas por el picante de los pavés, se disputa hoy entre la ciudad belga de Seraing y la francesa de Cambrai, sobre 223,5 kilómetros, en la que la caravana se encontrará con siete sectores de los temidos adoquines (13,3 kilómetros en total).


Foto: EFE 

“Todavía es pronto para sacar conclusiones, no me siento más fuerte que los demás”, aseguró el británico Chris Froome tras vestirse con la camiseta de líder en el Tour de Francia.

EFE


El de Purito Rodríguez era un ataque previsible, pero en la práctica el español lo hizo incontestable. El ciclista del Katusha se convirtió en una flecha en el Muro de Huy, tras los 159,5 kilómetros que se iniciaron en la ciudad belga de Anvers, para alzar los brazos como vencedor de la tercera etapa, al final de una cima de culto ciclista con un desnivel de hasta el 9,6 por ciento, donde el británico Chris Froome salió vestido con el maillot amarillo luego de volver a superar a sus rivales directos.


Después del arduo recorrido, marcado por una violenta caída que produjo los cinco primeros retiros, Purito tiró de su explosividad, única para este tipo de finales, para rematar su segunda etapa en el Tour, a los 36 años, y un día después de entrar “hecho polvo” en la meta de Zelanda. Una forma dulce de resucitar.


La falta de ambulancias, después de que dos caídas consecutivas ocuparan a las cuatro presentes en la carretera, obligó a una neutralización parcial en la tercera etapa. “Una decisión excepcional ante una circunstancia excepcional”, explicó la organización del Tour de Francia.


No hubo dolor y Purito arrancó decidido a todo en ese último kilómetro. La última recta se le hizo eterna, pero logró celebrar “una victoria especial” por delante de Chris Froome (Sky), incapaz de responder al hachazo del catalán.


El británico, quien buscó la etapa con ahínco, vuelve a sonreír vestido con la prenda dorada. Rompió el grupo principal en el último kilómetro, atacó con su molinillo habitual y dejó claro que es el más fuerte de los grandes favoritos.


Froome sacó tajada a su ambición. Alejó en 11 segundos al grupo de Nibali, Valverde, Quintana y Van Garderen, y 18 a un Alberto Contador que se quedó clavado con el ataque del jefe del Sky. Un síntoma de poderío del keniano y de debilidad del pinteño la víspera del pavés, donde hoy se espera un gran “baile”.


“No me lo creía cuando vi que no me seguía nadie. Una sorpresa vestirme de amarillo. Nunca es pronto, esto es maravilloso”, señaló Froome en meta.


“Queda mucho Tour, toda la montaña”. A esta idea se agarran los aspirantes que siguen a Froome en la general, pero las diferencias ya no son un simple puñado de segundos, son minutos en el caso de Nibali y Quintana.


Los ilustres ven cómo se va esfumando poco a poco el ganador del Tour 2013. Alberto Contador, tres días seguidos perdiendo tiempo con Froome, es octavo a 36 segundos. Nibali se aleja a 1.38, Alejandro Valverde a 1.51, Nairo Quintana a 1.56 y Purito a 2 minutos. Peor le fue al francés Thibaut Pinot, ya a 2.58.


El antioqueño Rigoberto Urán, quien parece no estar en los planes de nadie, se mantiene por delante de Quintana, Nibali y Contador, y sólo aflojó ayer ante la embestida de Froome. Bien Rigo.




Escalofriante caída

Cinco retiros y un parón de 15 minutos causó la escalofriante caída que se produjo ayer en la tercera etapa del Tour de Francia, cuando restaban 50 kilómetros a meta, y en la que se vio involucrado medio centenar de corredores.


William Bonnet (FRA/FDJ.fr), Dmitry Kozontchuk (RUS/Katusha), Simon Gerrans (AUS/Orica-GreenEDGE) y Tom Dumoulin (NED/Giant-Alpecin) tuvieron que decir adiós a la carrera en el mismo lugar del accidente debido a las serias lesiones que sufrieron, mientras que el entonces líder, el suizo Fabian Cancellara, hizo un gran esfuerzo para terminar la jornada pero al final anunció que hoy no tomará la partida.


La orden de la neutralización fue tomada “conjuntamente por los organizadores y por los comisarios de la Unión Ciclista Internacional (UCI)”, explicó el director Christian Prudhomme.


“Hubiera sido temerario no parar la carrera, asumo la decisión y sus consecuencias”, señaló el director, quien reconoció que muchos ciclistas le criticaron duramente.


“Pero otros venían a preguntar lo que había pasado y si era muy grave. La seguridad es la prioridad”, dijo Prudhomme.