Columnistas

Federico List en Suramérica
Autor: Guillermo Maya Muñoz
6 de Julio de 2015


En Suramérica, las huellas del pensamiento del economista alemán Federico List están, sobre todo en Brasil, Chile y Argentina, según Mauro Boianovsky (Friedrich List and the economic fate of tropical countries, 2011).

En Suramérica, las huellas del pensamiento del economista alemán Federico List están, sobre todo en Brasil, Chile y Argentina, según Mauro Boianovsky (Friedrich List and the economic fate of tropical countries, 2011).


En el caso de Brasil se documenta el hecho de que Antonio Felicio dos Santos, menciona en 1881 “el gran economista List” en un documento, en donde exige una legislación proteccionista más amplia. A finales del siglo XIX, y en la primera década del XX, los primeros líderes de la industrialización y protección en Brasil fueron “Amaro Cavalcanti y Serzedelo Correia. Ambos citaron a List y fueron influenciados por sus ideas sobre la industria infante y los poderes productivos.


Otro “nacionalista brasileño es Luiz Rafael Vieira Souto (1849-1922), ingeniero, empresario y profesor de economía, que en 1904 remplazó a Serzedelo Correia como presidente del Centro Industrial de Brasil. Vieira Souto fue uno de los pocos latinoamericanos influenciados por List en el cambio de siglo.


En Chile a finales de XIX, el nacionalismo económico y el proteccionismo se volvió una característica importante de la sociedad chilena. La influencia de List en Malaquias Concha (1889), uno de los fundadores y líderes del Partido Nacionalista Democrático de Chile en 1886, ha sido mencionado por Aníbal Pinto y Joseph Love. También, por su parte, el economista chileno más destacado en abrazar el nacionalismo y el proteccionismo en las primeras décadas del siglo XX fue Guillermo Subercaseaux (1871-1959), profesor de Economía Política en la Universidad de Chile. 


En Argentina,  quien “mejor ilustra la influencia de List es Alejandro Bunge (1880-1943), fundador en 1918 de la Revista de Economía Argentina, profesor en la Universidad de Buenos Aires y principal teórico en Argentina del desarrollo económico proteccionista. Alrededor de la década de 1920, Bunge promovió y elaboró los argumentos de List como base para un modelo de desarrollo nacional. Las ideas de List se habían introducido en Argentina en 1870 por Vicente Fidel López (1815-1903), quien en el momento era profesor de Economía Política en Buenos Aires y que se convertiría en la década de 1890 en el ministro de Hacienda del presidente Carlos Pellegrini (1846-1906), su antiguo alumno”.


Al joven Raúl Prebish (1901-1986), posteriormente el director de la Cepal, después de la IIGM y padre del llamado modelo de sustitución de importaciones (MSI), y convertido en el más importante economista del desarrollo en Latinoamérica, se le considera un heredero directo de las ideas de List, “durante la década de 1920, interactuó con Bunge como su alumno y asistente de investigación. Prebisch estaba “intrigado” por la campaña de Bunge por la integración económica del Cono Sur, pero en el momento no se dejó impresionar por el argumento proteccionista en lugar del libre comercio”.


Sin embargo, aunque no hay una confesión directa por escrito de Prebish sobre List, Boianovsky cita la autoridad de Dudley Seers como prueba: “Prebisch una vez me dijo que había sido influenciado por List”. No se debe descartar la influencia amplia de  List sobre la  CEPAL tan fácilmente. Prebisch fue probablemente influenciado por el enfoque nacionalista de List para el desarrollo económico, como sugiere Seers, quien trabajó en la CEPAL entre finales de 1950 y comienzos de 1960. 


Igualmente, algunos puntos planteados por List resurgieron en los escritos de Prebisch en la Cepal y la Unctad, como el efecto positivo de los aranceles proteccionistas sobre las inversiones  extranjeras, y el papel de las exportaciones de productos manufacturados en la etapa final del proceso de industrialización. Los dos economistas, List y Prebish, también compartieron la idea de que la economía mundial se dividía en un centro industrial desarrollado y una periferia subdesarrollada.


Finalmente, Prebisch promovió en la Cepal la protección debido a “las diferencias de productividad entre países desarrollados e industrializados y los países agrícolas, causadas por la relación capital-trabajo y la tecnología”.


En el caso colombiano, el paisa Alejandro López (1876-1944), al parecer fue un lector de List, y partidario además de un sistema protector que facilitara el desarrollo de la industria. López se expresaba así en El Desarme de la Usura (1933): “Porque Alemania produce sustancias químicas en cantidades y precios sin rival, no se sigue que hayan de cerrar sus fábricas de materias químicas la Gran Bretaña o Estados Unidos. “Infinitamente más que el producto vale la capacidad de producir” dijo Federico List desde 1841, y esa frase ha quedado retumbando en el mundo entero (...) Europa nunca entendió el concepto de “igualdad” respecto al mundo colonial. Con sus teorías ha venido estorbando la industrialización del mundo colonial”.  


Por otro lado, la visión nacionalista por parte de nuestros dirigentes está limitada, según López, al hecho de que Europa al igual que EEUU adoctrina a nuestros propios estudiantes para beneficio propio: “todo ello al amparo de doctrinas que Europa misma fórmula para el consumo de los estudiantes del mundo colonial”.


Colombia, como la mayoría del resto de Latinoamérica, copia y repite sin reflexionar el mantra neoliberal desde 1980, y renuncia al desarrollo nacional, basado en la manufactura, mientras se decide por una economía primaria exportadora, con primacía del rentismo financiero, al servicio de los intereses de las naciones desarrolladas, renunciando a la soberanía nacional en los tratados comerciales y de inversión firmados, en aras de los intereses de los grupos económicos transnacionales y sus aliados nacionales. 


Primero está la nación, que somos todos. Necesitamos otros Prebish inspirados en List, y otra Cepal, no la Cepal neoliberal como la actual.