Columnistas

Corte Suprema cambia la historia de los norteamericanos
Autor: Rafael Bravo
3 de Julio de 2015


La anterior fue una semana de grandes repercusiones en la vida pol韙ica norteamericana gracias a las trascendentales decisiones emanadas de la Corte Suprema de Justicia.

La anterior fue una semana de grandes repercusiones en la vida política norteamericana gracias a las trascendentales decisiones emanadas de la Corte Suprema de Justicia. De paso, le sirven al presidente Obama levantar sus índices de aceptación lo que podría ayudar a la candidatura de la casi segura nominada Hillary Clinton para las elecciones del año próximo. La reiterada oposición de los republicanos a la Ley de Salud culmina con un voto a favor de los subsidios federales a los más pobres, aun en aquellos estados donde no operan los mercados de seguros creados por la ley. 


Fue una victoria contundente para lo que desde hace un tiempo se llama Obamacare, pues obtuvo 6 votos afirmativos contra 3 en contra en la Corte. No era para menos, teniendo en cuenta los cerca de 6 millones y medio de personas que hubiesen perdido cobertura por un fallo adverso. Obamacare en consecuencia llegó para quedarse muy a pesar de los reiterados intentos de la oposición por desmontarla. “El Congreso aprobó la Ley de Cuidado a la Salud para mejorar los mercados de seguros de salud, no para destruirlos” fue la opinión decisiva del presidente John Roberts, un jurista de origen conservador que ha encendido la ira de los republicanos. 


El derecho a las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio tuvo su reafirmación en la Corte Suprema en lo que se considera un triunfo tanto para la comunidad gay, como para el mismo presidente quien fue uno de los principales promotores de la legalización de las uniones homosexuales. Un asunto más que divide a la sociedad norteamericana por los alcances y el debate que suscita entre los sectores conservadores y la mayoría de grupos religiosos. Es evidente que ha habido un cambio de opinión en los años recientes con una apertura hacia este tipo de uniones, en particular en las nuevas generaciones de estadounidenses.  


La respuesta de todos y cada uno de los aspirantes republicanos a la Presidencia que ya ascienden a 13, ha sido de rechazo a la decisión de la Corte. Algunos han ido más lejos hasta proponer un movimiento de desobediencia civil de los funcionarios encargados de expedir las licencias de matrimonio. Un error desde el punto de vista político, pues es claro que las diversas organizaciones de lesbianas y gays continuarán apoyando al candidato o candidata demócrata a la Presidencia, que conjuntamente con las minorías raciales de afroamericanos e hispanos hicieron posible la reelección del presidente Obama.


A pesar de las críticas de la oposición republicana, el presidente ve con satisfacción como la expedición de la Ley de Salud y el respaldo a la las uniones homosexuales llegan a puerto seguro con un fallo mayoritario en el máximo tribunal de justicia. También le permite a la administración mostrar avances y logros en asuntos que hasta la semana anterior eran toda una incógnita. No es común que un presidente en su etapa final de gobierno encuentre acogida a iniciativas que producen tanta división y polémica.


Con sus fallos la Corte Suprema abre la puerta para garantizar el cumplimiento de las leyes y la igualdad para todos. Son decisiones controversiales que en no pocas ocasiones polariza a conservadores y progresistas. Para fortuna del presidente Obama en esta oportunidad el alto tribunal se ha convertido en uno de sus mejores aliados.