Política

And what does Uribe say?
¿Y Uribe qué dice?
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
1 de Julio de 2015


Los uribistas de Antioquia están a la espera que el jefe del Centro Democrático haga claridad sobre el futuro de sus candidatos a la Gobernación de Antioquia y a la Alcaldía de Medellín, pues el tiempo apremia.


Foto: Cortesía 

Álvaro Uribe Vélez.

Nacho


Mientras el fajardismo tuvo que replantear su campaña, la Unidad Nacional en Antioquia tiene candidatos cada uno por su lado y en el conservatismo hay muchas dudas, el uribismo antioqueño no escapa a los rumores, conspiraciones y enredos internos.


La última gran novedad en el Centro Democrático antioqueño es que por fin dieron la cara públicamente los opositores que desde las sombras venían en silencio rechazando la aspiración a la Gobernación de la exsenadora Liliana Rendón Roldán.


En efecto, a través de un documento declararon la abstención que les permite los estatutos del CD para no acompañar a esa candidata en las urnas.


Esta situación se produce muy tarde, toda vez que ya comenzó el periodo de inscripción de candidaturas y la aspiración de Rendón Roldán ya había tomado vuelo y le pelea las encuestas de intención de voto a Luis Pérez Gutiérrez y viene  superando al candidato fajardista.


El destape antagónico y público de los congresistas José Obdulio Gaviria, Paola Holguín, Federico Hoyos, Alfredo Ramos y Margarita Restrepo es hoy la comidilla en el ambiente pre-electoral de la campaña, al igual que los sucesos ocurridos dentro del fajardismo con el acercamiento entre Alonso Salazar y Federico Restrepo, con la directa consecuencia que dejarían tirado a la vera del camino a Federico Gutiérrez, antítesis del alonsismo.


El ataque frontal de estos congresistas contra la aspiración de Liliana Rendón tiene alterada la situación política electoral del Centro Democrático doméstico, cuando van a faltar tres meses y medio para las elecciones territoriales del 25 de octubre.


Este enredo interno no sólo ha impedido que haya un consenso para confeccionar la lista a la Asamblea de Antioquia sino que también ha ocasionado que la Convención Departamental para proclamar listas y candidaturas haya sido aplazada en dos ocasiones y esta es la hora que ni siquiera se ha programado una nueva fecha de realización de esa decisoria instancia estatutaria de ese partido.


Sin responder


A todas estas, la candidata Liliana Rendón ha guardado prudencia ante el hostigamiento de que es objeto su opción tras la expedición del documento de los congresistas.


Sin embargo, voceros cercanos a su campaña indicaron que su temporal hermetismo está dirigido a no empeorar más el panorama del CD en Antioquia y a que se siente muy tranquila porque ella cumplió con todas las exigencias y requisitos que impusieron las reglas de juego del uribismo antioqueño para elegir candidatos a la Gobernación de Antioquia y a la Alcaldía de Medellín.


Sus aliados dicen que la candidata tiene suficientes argumentos para enfrentar a sus opositores internos.


Desde enero, cuando comenzaron las inscripciones internas de aspirantes en ese partido, a la fecha, dijeron, la exsenadora Rendón R. demostró claramente que tenía las mayorías entre los votantes del Centro Democrático y fue así como siempre derrotó a los precandidatos que presentaron los congresistas contra ella, entre ellos la aspiración de Jaime Restrepo Cuartas.


Recordaron que lo derrotó contundentemente en el foro-debate con votación que se llevó a cabo en abril en Plaza Mayor hasta que fueron quedando sólo dos precandidaturas, la de Andrés Guerra Hoyos y la de ella.


Además, venció claramente a Guerra Hoyos, quien había sido adoptado por los congresistas, en la encuesta que se convino para decidir la candidatura única a la Gobernación del CD, resultado que fue acatado por el mismo perdedor y anunciado por el triunvirato que conduce a esa formación partidista en Antioquia.


“La militancia está con ella y no con ellos”, arreció un lilianista.


Tras el cumplimiento de todos estos requisitos, Rendón Roldán prosiguió su campaña por toda Antioquia y a recibir adhesiones de sectores religiosos y ayer de Acopi.


“Ella tiene cómo demostrar votación como los huesitos y las carnitas de Uribe, lo que no tienen los congresistas”, ripostó un aguerrido lilianista.


Entonces, ahora que se debe realizar la convención seccional, como paso previo para proceder a la inscripción de las candidaturas, surgen nuevos, pero tardíos problemas dentro de este partido.


Frente a ellos, se espera un pronunciamiento oficial del máximo jefe del CD, el senador Álvaro Uribe, que permita dar claridad sobre si está de acuerdo con la posición pública asumida por los cinco congresistas o si van a respetar todo el proceso estatutario desarrollado desde enero para la escogencia de candidaturas y que Liliana Rendón cumplió disciplinadamente.



El caso de Vélez Uribe

Mientras el lilianismo enfrenta con serenidad y prudencia los ataques a su candidatura, el candidato del Centro Democrático a la Alcaldía de Medellín, Juan Carlos Vélez Uribe, dijo a EL MUNDO que su actual aspiración “está más amarrada que una caja que va para el Chocó”.


Con ese categórico aforismo reafirmó que seguirá como candidato a la Alcaldía, entre otras cosas porque ya es muy tarde para aventurar cambios cuando el trabajo electoral en la ciudad ya va muy avanzado.


Admitió que congresistas del CD le plantearon la posibilidad que se trasteara de candidato a la Gobernación de Antioquia.


Sin embargo, dijo que respondió enfáticamente a esos legisladores “que ellos proponen, pero yo dispongo sobre mi candidatura”.


Y dispuso que continuará como candidato a la Alcaldía y ya le pidió al senador Álvaro Uribe que lo acompañe a la inscripción en una fecha tentativa del 8 de julio y le solicitó al presidente nacional del CD, Óscar Iván Zuluaga, que le envíe el aval como aspirante para Medellín.


Fue claro en decir que no se inmiscuirá en el caso de Liliana Rendón, pues ese es un asunto de las directivas y del senador Uribe Vélez.


Además rememoró que siempre su fuerte electoral ha estado en la capital antioqueña, donde para el Senado obtuvo 20.000 votos y en las últimas  elecciones para el Concejo las listas que apoyó, cuando pertenecía al Partido de la U, sacaron en conjunto 30.000 sufragios.