Columnistas

Inmovilizados
Autor: Pedro Juan González Carvajal
30 de Junio de 2015


Algo que es absolutamente cierto, es que las matemáticas no fallan y que las estadísticas, cuando muestran cosas que atentan contra algún interés, se vuelven inconvenientes.

Algo que es absolutamente cierto, es que las matemáticas no fallan y que las estadísticas, cuando muestran cosas que atentan contra algún interés, se vuelven inconvenientes.


Grande es el esfuerzo  que hoy hace la Administración Municipal, por tratar de mejorar la movilidad en nuestra ciudad, movilidad que definitivamente, como otros asuntos, desborda nuestras fronteras y es evidentemente, un asunto de competencia metropolitana.


Hoy se hacen puentes y  deprimidos por el sistema de valorización, o con recursos  del presupuesto municipal. Se amplían las estaciones del Metro y se compran nuevos coches o vagones. Entre otras curiosidades, parece que el Metro ya llegó al nivel de 800.000 personas movilizadas diariamente y que el número máximo de coches que pueden ser incorporados al Metro con sus actuales redes, es de unos 80, y que estamos adquiriendo otros veinte para llegar a un total de 60, es decir, quedaría por ampliar su capacidad, en un mediano plazo, en 20 vagones.


Construimos un Tranvía  e instalamos  más Metrocables, lo cual es loable. Se habilita el Metroplús y se hacen esfuerzos porque nuestro sistema integrado de transporte, teniendo como columna vertebral al Metro, sea eficiente. Se redistribuyen rutas de buses, se colocan cámaras para vigilar el comportamiento de los conductores, se promueve el uso de la bicicleta  y parece que el tema no se va a resolver.


¿Y por qué no se resuelve? Pues elemental, mi querido Watson, cómo diría nuestro  inolvidable Sherlock Holmes. Medellín y los municipios del Valle de Aburrá siguen creciendo en términos demográficos (Medellín tiene cerca de 2.5 millones de habitantes y el Área Metropolitana en su conjunto 4.5 millones), y además, en el número de vehículos y motos cuyo inventario crece año tras año. Dicen algunos datos oficiales, que estamos llegando a las 700.000 motos en Medellín y a unos 800.000 vehículos (teniendo en cuenta que una cosa es el número de vehículos y otra el número de carros que circulan por Medellín), dato que crece año tras año, pues el número de vehículos y motos nuevas no es compensado por la salida de circulación de vehículos y motos viejas, lo cual lleva a una verdad de aritmética elemental: crece y crece el número de medios de transporte, y las vías ya están llegando a su punto de capacidad máxima y de expansión, pues estamos ante una complicadísima situación: queremos planear sobre una ciudad no planeada, lo cual implica grandes esfuerzos humanos, en términos de paciencia y compromiso ciudadano, voluntad política, capacidad de ejecución y enormes recursos económicos.  


Ya Medellín no crece hacia el Norte o hacia el Sur, sino que creció sobre las laderas Oriental y Occidental, lo cual llevaría a pensar en la necesidad de construir  


grandes circunvalares, que hoy por hoy, ante la densificación existente, tendrían un enorme sobrecosto por la reubicación de muchas de las viviendas que deberían ser demolidas para tal fin. 


Uno de los temas centrales de la incipiente campaña electoral por la Alcaldía de Medellín, recaerá sobre el tema de la movilidad, la cual debe ser enfrentada con profesionalismo, idoneidad y responsabilidad por parte de los candidatos, para no caer en propuestas populistas y chapuceras. Más metros, más tranvías, más metrocables, nuevos monorrieles, autopistas elevadas, viaductos, entre otros varios, cualquier estrategia se puede proponer, ante la inexistencia de un Plan Maestro de Transporte Metropolitano.


Habrá que acelerar la chatarrización de vehículos de servicio público y privado. Habrá que incrementar a nivel nacional los impuestos de rodamiento para los carros viejos, para desestimular su uso. Habrá que sacar de circulación los vehículos que siguen contaminando a pesar de que realicen su revisión técnico   mecánica y la pasen,  sabrá el diablo cómo. Habrá que seguir impulsando y motivando el uso del transporte público. Habrá que seguir trabajando en la cultura del conductor y del peatón. Habrá que hacer las grandes obras que se requieran y las pequeñas obras que sirvan para mejorar los trancones tradicionales en los lugares que todos conocemos y padecemos. Habrá que fortalecer la institucionalidad y real capacidad del Área Metropolitana. Pero por sobre todo, ahora que tanto se habla de acuerdos, debe existir un Plan Maestro de Infraestructura para la movilidad de carácter Metropolitano, para que cada Alcalde en cada período, no salga cada quien a hacer su obra, sino que le aporte al desarrollo del Plan Maestro de Transporte Metropolitano.


Una inquietud respetuosa: ahora que están en plena efervescencia varias obras de infraestructura de manera simultánea, y a sabiendas de su impacto económico, ¿no es posible contratar estos desarrollos con el compromiso de trabajar a tres turnos, es decir las 24 horas? Si esto fuera posible, nos ahorraríamos en tiempo, la tercera parte de los inconvenientes e incomodidades que todo desarrollo trae asociado.


Por último, como dice el adagio popular, “no hay que buscar el ahogado río arriba”. 


NOTA: Sea el momento de felicitar a nuestro Canal Regional Teleantioquia por sus 30 años de fructífera existencia.