Mundo deportivo

Mafe, from less to more
Mafe, de menos a más
Autor: Peter Ramírez Coral
28 de Junio de 2015


La selección Colombia de atletismo de menores se prepara en Medellín, desde el viernes y hasta el próximo 3 de julio, con miras a afrontar su participación en el Mundial de la categoría que se celebrará en Cali entre el 15 y 19 de julio de este año.


Foto: Jhon Alexander Chica Yara 

María Fernando Murillo entrena con la cubana Regla Sandrino desde mediados de 2013. 

La frase que hace cerca de doce años la entrenadora Regla Sandrino le decía a Catherine Ibargüen, en la que recalcaba que no era la mejor sino “la menos mala de Colombia”, hoy se la repite a la atleta antioqueña de 16 años de edad, María Fernanda Murillo, quien desde hace tres años se viene destacando en la modalidad de salto alto en Colombia.


“Mi mejor marca es 1.78 metros, la cual la obtuve en un Suramericano realizado el año pasado y con esa fue con la que clasifiqué al Mundial de Cali” reconoce sobre rendimiento María Fernanda, quien a la hora de hablar sobre la curiosa frase de su entrenadora no deja de sonreír. “Ella me lo dice en términos buenos y yo sé que debo seguir entrenando duro para continuar siendo la menos mala de Colombia”, agrega la nacida en el municipio de Turbo, Antioquia. 


Duro trabajo 


María Fernanda desde los 12 años se ha dedicado de lleno al atletismo, un deporte que en un comienzo no era de su preferencia. “De niña lo mío era el fútbol, no me gustaba para nada el atletismo pero un día una prima mía, quien es atleta, me invitó a que la acompañara a una práctica y el técnico de ella me preguntó si yo quería comenzar a entrenar”, recuerda Murillo. Un día después asistió a su primera práctica de atletismo. 


Para Mafe, como la conocen en la pista, no fueron fáciles esos primeros días de entrenamiento en el deporte que poco a poco se convirtió en su pasión. Incluso, tuvo que hacer algunas travesuras propias de su edad para continuar yendo a los entrenamientos. “Después del primer día me quedaron ‘doliendo todos los huesos’ y mi mamá me decía que no fuera más a entrenar pero yo aprovechaba que ella no estaba y, sin importarme el dolor, me escapaba con mi prima para entrenar y así me ‘encarreté’ en el atletismo”, dice Mafe, quien una semana después de iniciar sus entrenamientos asistió a su primera competencia en un interclubes en Medellín. 


Sus primeros acercamientos al atletismo los hizo en la modalidad de salto con garrocha, pero en un Campeonato Nacional disputado en Armenia, cuando ella tenía 12 años, su entrenador le inscribió en la categoría en salto alto. Aquella vez la atleta, hoy estudiante de Enfermería Profesional, quedó de tercera. Sobre su progreso deportivo desde ese momento, la turbeña dice que “en cada competencia a la que asistía siempre iba mejorando mi marca, hasta ahora que, gracias a Dios, soy la menos mala del país”.


El próximo Mundial de Atletismo, uno de los certámenes más importantes del deporte base y que reúne a las promesas más talentosas de todo el mundo, será el escenario para que la antioqueña demuestre toda su capacidad que la perfilan para quedar entre las ocho mejores del mundo y buscar una opción en el podio final. “Mi objetivo es mejorar esa marca. Los entrenadores me han dicho que estoy entre las diez primeras pero que puedo coger podio y eso es una motivación más para seguir entrenando”, expresa Mafe. 



Posibilidades de Mafe

La cubana Regla Sandrino, entrenadora de María Fernanda Murillo, ve con buenos ojos el rendimiento de su pupila con miras a su participación en el Mundial. “Ella tiene opciones de quedar entre las ocho mejores y también de subirse al podio”, recalca la nacida en La Habana. Sin embargo, Regla reconoce que en las últimas semanas Mafe ha sentido molestias en la cadera lo que ha impedido el desarrollo normal de sus entrenamientos. “El viernes ella me dijo que quería volver a saltar ya que por la lesión no lo había hecho y lo hizo muy bien. Pero una cosa son los entrenamientos y otra es la competencia. Eso sí, a largo plazo tiene con qué hacer cosas muy buenas”, puntualiza la entrenadora, quien llegó a Colombia en el 2002.