Fútbol en el Mundo

Jackson, waiting for his moment
Jackson, a la espera de su momento
26 de Junio de 2015


Los dos últimos goles que marcó Jackson con la Selección cafetera los hizo en el Mundial Brasil 2014, en una victoria ante Japón (4-1) cuando Colombia ya tenía sellada su clasificación a octavos de final.


Foto: EFE 

Jackson Martínez sólo ha jugado 35 minutos en esta edición de la Copa América, ante Perú, y espera tener la posibilidad de sumar más minutos hoy ante Argentina.

Redacción/Agencias


A punto de oficializar su fichaje al Atlético de Madrid, Jackson Martínez podría disponer ante Argentina, si llega a tener minutos, de una oportunidad para quitarse la “espina clavada” que arrastra con la Selección Colombia.


Jackson Arley Martínez Valencia, nacido en Quibdó en 1986, se enfrenta, como muchos grandes jugadores, a una dolorosa paradoja: no poder reeditar sus éxitos a nivel de club cuando representa los colores de su país.


En tres temporadas en el Porto, el chocoano Jackson esgrime una demoledora estadística: 92 goles en tres temporadas, lo que arroja una media goleadora a la altura de los mejores: 0,69 tantos por encuentro.


En la última temporada han sido 20 los goles que lo han situado, por tercera vez consecutiva, como el mejor anotador de la Liga portuguesa, mientras que en la pasada Liga de Campeones marcó ocho.


Las credenciales de este completo atacante serían suficientes para poder ser titular en casi cualquier selección.


En Colombia, sin embargo, José Pékerman ha optado como primeras opciones por un Radamel Falcao en bajas horas y por Teófilo Gutiérrez, quien nunca logró un promedio anotador como el de Jackson.


“Es una situación que lógicamente no es fácil, pero no puedo cuestionar sus decisiones. Yo las respeto, aunque no puedo dejar de esconder que quiero jugar”, comentó Jackson a comienzos de la temporada 2013-2014.


Cuando Pékerman le ha dado minutos a “Cha-Cha-Cha”, apodo alusivo al mambo con el que su padre conmemoraba los goles cuando era futbolista, tampoco ha cumplido con las expectativas. En 34 encuentros internacionales con la selección colombiana acumula diez goles.


Gracias a la sanción de Carlos Bacca, el tercer delantero para Pékerman, Jackson contó con 30 minutos en el empate a cero frente a Perú, en el que fue el último partido de la primera fase de la Copa y en el que dispuso de algunas oportunidades, aunque no tuvo fortuna.


“Los jugadores deben esperar su oportunidad y luego saber aprovecharla, porque estar en la selección colombiana ya es un orgullo”, dijo Pékerman en la Copa América, cuando los periodistas le preguntaron por la razón de dejar a Martínez en el banco.



Hecho por sí mismo

Jackson Martínez es un delantero que se hizo a sí mismo. Sin la oportunidad de pulirse en sofisticadas escuelas de fútbol, aprendió a jugar descalzo en la calle en los modestos barrios de su Quibdó natal. De ahí viene su habilidad y su capacidad acrobática en los remates.


“No pude tener la oportunidad de formarme física o técnicamente en categorías inferiores. Tuve que ir aprendiéndolo hasta que con 17 años, en el Medellín, empecé a sacar provecho de ello”, reconoció el delantero.


Su andadura profesional no estuvo exenta de obstáculos. De familia muy humilde, Jackson pasó por pequeños clubes de barrio de Medellín hasta fichar por el equipo Rojo de Antioquia gracias al ojo clínico de Fernando Jiménez.


De allí, al Jaguares de Chiapas mexicano, que lo vendió al Porto en el 2012 por 9 millones de euros. El precio que previsiblemente pagará el Atlético por él será de unos  30 millones.