Mundo deportivo

Jose exhibits more than muscles
José exhibe más que músculos
Autor: Federico Duarte Garcés
23 de Junio de 2015


José Luis Rodríguez, uno de los máximos exponentes del fisicoculturismo del país, es uno de los invitados especiales en la celebración de los 30 años de Campeonatos de Estados del Sur de Estados Unidos entre el 10 y 11 de julio próximos.


Foto: Giuseppe Restrepo 

“Mucha gente de manera arbitraria o ignorante se expresan como: ‘eso es puro chuzo, eso es puro exceso’, cuando la realidad es que no conocen ni siquiera uno de los días, o uno de los componentes, que hacen parte de nuestro estilo de vida”, dice José Luis.

Twitter: @Fededg1989


Después de 17 años en preparación constante como fisicoculturista, una década de competencias nacionales e internacionales, apenas ahora a sus 33 años José Luis Rodríguez estrena su carné profesional en esta disciplina. Hace un año lo recibió luego de obtener el trofeo del Arnold Classic de la mano del célebre Arnold Schwarzenegger, quien en 1989 creó este evento anual que reúne a los mejores fisicoculturistas del mundo.


No obstante, durante su adolescencia había desestimado practicar cualquier deporte “porque mi edad ósea siempre estuvo por encima de mi edad cronológica”; era muy pesado, lento y hasta brusco, según él mismo se describe. Sin embargo, estas condiciones le permitían desarrollar trabajos de alta exigencia física como obrero o albañil. 


A los 16 años decidió compaginar estas actividades con el entrenamiento de pesas en la casa de un amigo en el centro de Bogotá, hacia donde se había trasladado desde una corta edad con su familia. En apenas tres meses su peso pasó de 90 a más de 100 kilos para sorpresa suya como de su compañero de ejercicios, quien a pesar de llevar un mayor período en ello no había alcanzado tal resultado.


A los pocos meses alguien lo motivó a participar en un campeonato nacional de fisicoculturismo. Y aunque no se veía en una tarima con una tanga posando para un amplio público, decidió probar qué tan acertadas eran las apreciaciones recibidas. Así que viajó a Villavicencio, donde de la mano de un libro viejo que le indicaba cuál debía ser la dieta de preparación finalizó tercero en el grupo de hasta más de 90 kilogramos.


Era el año 2004. A partir de ahí empezaría a reinar de manera sucesiva como el mejor del país en esa categoría.


Referente nacional


En 2010 Rodríguez viajó a Chile a participar en un Sudamericano. Para ello tuvo que vender su moto que, junto a sus ganancias como entrenador personal y las ventas de sus nacientes tiendas de suplementos deportivos distribuidos en la capital, apenas le alcanzaba para pagar lo que por cuenta propia no logra costear el mundo amateur del fisicoculturismo. Allí, no obstante, se alzó como el mejor entre los más pesados, lo que generó un boom en el país que despertó la admiración de atletas de un peso cercano como Andrés Felipe Saldarriaga, quien ese año a través de quien sería la esposa de José Luis lo contactaría desde un gimnasio de Medellín.


Andrés Felipe pesaba 140 kilos y comía sin programación alguna. Bajo la instrucción de José bajaría gradualmente de peso hasta adquirir el registro requerido para competir y convertirse seguidamente en campeón departamental y nacional.


Big Jose, como es conocido en el ámbito profesional, también tuvo un referente en sus inicios: el norteamericano Jay Cutler, uno de los fisicoculturistas más populares del mundo, el cual lo ha motivado a mantener hoy en día una dieta estricta que durante hasta seis semanas lo lleva a comer exactamente lo mismo: pescado, huevos, pollo, carne, y repetir igual plato en idénticas proporciones al otro día, lo que trae consigo una carga de tedio psicológico que en ocasiones le hace plantearse: ¿sí vale la pena? 


Entonces recuerda que se encuentra en su debut como profesional, que mucha gente espera su actuación, incluida su esposa, también fisicoculturista, y su pequeña hija, con lo cual concluye que simplemente se trata de “lapsos que puede tener cualquier deportista, cualquier persona, en todo proceso de preparación, como son los de un fisicoculturista”.