Política

Change the constitution, a national sport
Cambiar la Constitución, un deporte nacional
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
19 de Junio de 2015


Con motivo de la aprobación en el Congreso de la reforma constitucional al Equilibrio de Poderes, presentamos los principales cambios que se le han introducido hasta hoy a la Carta Política del 91.


El profesor de Derecho Constitucional, Ramón Elejalde Arbeláez, tiene toda la razón cuando afirma que Colombia tiene tres deportes nacionales: el fútbol, el ciclismo y cambiar las constituciones.


Y la tiene porque sin viajar al pretérito del constitucionalismo colombiano, la Carta Política vigente desde hace sólo 24 años ha sido reformada en por lo menos cuarenta veces, pues no hay una coincidencia en un número exacto de enmiendas entre los expertos en esta materia. Unos dicen 37, otros 38 y algunos más 39 o 40.


Esta Carta Magna fue promulgada en la Gaceta Constitucional del 7 de julio de 1991 y con tan sólo dos años de edad tuvo su primera modificación el 17 de agosto de 1993. Fue para elevar a Barranquilla como distrito especial, industrial y portuario.


El último cambio al texto del 91 se acaba de producir, casi 24 años después, con la aprobación en el Congreso de la República de la reforma al Equilibrio de Poderes.


A lo largo de la década de los años noventa se registraron otras siete modificaciones. También en el 93 se adoptaron medidas transitorias para adoptar el Plan de Desarrollo de ese año y de 1994, y en torno a faltas absolutas o temporales, inhabilidades e incompatibilidades.


En 1995 hubo dos modificaciones. Una sobre la participación de los municipios en los ingresos corrientes de la Nación y otra acerca de la integración de cortes o tribunales militares.


Entre 1996 y 1999 se transformaron las funciones de las asambleas departamentales, la extradición de nacionales colombianos y sobre asuntos de expropiación.


El nuevo siglo


En los quince años que van transcurridos del siglo XXI se han aprobado unas 31 reformas constitucionales.


Comenzaron en el 2000 con el cambio al nombre de Santafé de Bogotá por Bogotá y en relación con el ejercicio del deporte.


En el 2001 hubo dos variaciones. Una sobre aspectos de presupuesto y en torno a que el Estado colombiano reconoció la jurisdicción de la Corte Penal Internacional en los términos previstos en el Estatuto de Roma.


Tres alteraciones se presentaron en el 2002. La primera sobre quiénes son nacionales colombianos, luego vino la modificación que permitió que los periodos de los gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles fueran de cuatro años, al tiempo que en diciembre de ese año hubo una nueva reforma.


En el 2003 se presentó la que hoy es considerada la más amplia reforma al sistema político y también otra renovación para enfrentar el terrorismo, pero esta enmienda luego la tumbó la Corte Constitucional.


En el 2004 se contabilizan otras dos reformas y en el 2005 otras tres, con las cuales se adicionaron los artículos 48 y 176 de la Constitución del 91. Entre ellos la polémica reelección presidencial por una sola vez. 


Los estudiosos cuantifican cuatro modificaciones en el 2007 al texto original. Se le hicieron retoques a los artículos 135, 299, 300, 312 y 313, luego a los artículos 328 y 356, después al 323, otra vez al 356 e igualmente al 357.


La primera década del nuevo siglo concluyó con variaciones constitucionales a los artículos 125 en el 2008 y a varios en el 2009, entre ellos el Acto Legislativo 01 de ese año sobre reforma política y el Artículo 49 en torno a temas sobre salud y saneamiento ambiental.


En los últimos cinco años, sobre todo a partir del 2011 hasta la fecha, se han contabilizado diez reformas a la Constitución vigente.


De esos diez cambios en tan sólo el 2011 hubo seis alteraciones al ordenamiento jurídico constitucional.


Se adicionó el Artículo 183 sobre pérdida de investidura a los congresistas, se derogó el 76 y se modificó el 77 relacionados ambos con las políticas de prestación del servicio de la televisión en Colombia.


Igualmente se estableció el principio de la sostenibilidad fiscal, se procedió a cambiar todo el sistema de regalías en el país y, además, hubo otras novedades constitucionales.


En julio del 2012 se presentó la reforma tendiente a establecer los instrumentos jurídicos de la justicia transicional y ese mismo año se reformaron los artículos  116, 152 y 221.


La penúltima modificación al texto constitucional se registró el 15 de julio de 2013 para cambiar el Artículo 176, buscando con ello fortalecer la representación en el Congreso de la República de los colombianos residentes en el exterior.


El año pasado con motivo de la agitada temporada electoral para el Congreso y la Presidencia no hubo ningún revolcón constitucional.


Y este año se acaba de aprobar la reforma al Equilibrio de Poderes, que acaba de surtir sus ocho debates reglamentarios en el Legislativo, enmienda que está para su promulgación en el Diario Oficial y contra la cual ya se anuncia una lluvia de demandas que serán atendidas por la Corte Constitucional en los meses venideros. Habrá que esperar cuál será la suerte de los 26 artículos o temas modificados.



Incidencias locales

El analista y profesor Carlos Arturo Piedrahíta Cárdenas dijo que la recién aprobada reforma de poderes sólo influye en tres asuntos de la vida político-administrativa de los municipios y departamentos.


El primero tiene que ver con que a partir del 2018 los segundos en las elecciones de gobernaciones y de alcaldías tendrán una curul en las asambleas departamentales y en los concejos municipales.


La segunda es que cambia la forma de integrar la terna de la cual se elegirán los contralores seccionales y locales.


Y la tercera, que la silla vacía por delitos de corrupción afecta a diputados y concejales.


De resto, el grueso de la reforma al Equilibrio de Poderes únicamente impacta la vida nacional.