Economía

Antioquian economy begins year with low numbers
Economía antioqueña inicia el año con números bajos
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
19 de Junio de 2015


Así como generalmente el todo es la suma de las partes, en la economía colombiana la regla aplica igual cuando se compara el desempeño del país y de una región tan importante como Antioquia, por lo que el descenso del Producto Interno Bruto (PIB) es síntoma del descenso en la otra.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

La construcción mostró números positivos reflejados en las transacciones de vivienda nueva y los despachos de concreto y cemento gris.

La economía antioqueña al cierre del primer trimestre se caracterizó por el aumento de la inflación y el desempleo, resultados mixtos en las actividades del sector real, un mayor déficit en la balanza comercial pero una alta inversión en bienes de capital o productivos, según datos del Banco de la República.


Señala el Boletín Económico Regional de Antioquia y Chocó, correspondiente a este período, que por el lado de lo que se denomina demanda, el consumo de los hogares se desaceleró, hubo retroceso en los indicadores de confianza del consumidor, disminuyeron las importaciones de bienes durables, menor disposición a la compra de los mismos por parte de las familias y caída en la comercialización de vehículos nuevos, lo que guarda bastante consonancia con el comportamiento de la economía nacional.


En cuanto a la oferta, se observó aumento moderado en la producción y ventas de la industria, alto nivel de utilización de la capacidad instalada y deterioro en el clima de los negocios. Por su parte, la construcción tuvo un panorama dispar, ya que las licencias aprobadas disminuyeron, pero se acrecentaron los despachos de concreto y cemento gris hacia el departamento, así como las transacciones de vivienda nueva.


De otro lado, en la extracción minera el balance fue negativo ante la fuerte reducción en oro y plata, que también se advirtió en el contexto nacional. 


La actividad agropecuaria exhibió buen desempeño en cuanto a las exportaciones de café y flores, así como un positivo ritmo de los créditos destinados para la misma. Esto contrastó con la desaceleración en la producción de carne de cerdo y la leve baja en el abastecimiento de alimentos.


Por su parte, los indicadores del mercado laboral, así como el comportamiento de los precios en la capital antioqueña, se deterioran y estuvieron por encima de los promedios nacionales.


Sin embargo,  para el vicepresidente de Planeación y Desarrollo de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, Jaime Echeverri, el diagnóstico, aunque no es positivo, tampoco es pesimista dado que no es en este trimestre en el que la economía regional se mueve más, y agregó: “Lo que está pasando es lo que se esperaba y tenemos confianza en que se va a recuperar”.


Explica Echeverri que el comportamiento del período tiene que ver con la demanda agregada de la región, que está evidentemente afectada por todo lo que ha sido la disminución del gasto de gobierno, las compras públicas, y también por el comportamiento y la incertidumbre asociada al desempeño económico. “Digamos que es una reacción natural con lo que pasa en el país. Sin embargo, aunque se han disminuido las importaciones, también es cierto que las exportaciones se mantienen estables”.


Sobre la disminución de la confianza de los consumidores mencionada por el informe del Emisor, el directivo señaló que la demanda de bienes y servicios por parte de las familias tiene que ver con sus ingresos y con el empleo. Al aumentar el desempleo en el Valle de Aburrá, como ocurrió en este trimestre, “hay un efecto directo en las familias y se impacta la demanda”.




Las inversiones no paran

Señala el informe que en lo que tiene que ver con comercio exterior, se acentuó el déficit comercial del departamento como consecuencia de la contracción de las exportaciones y el incremento de las importaciones. 


Destaca el informe que la importación de bienes de capital, es decir, aquellos que se usan para fabricar o producir otros bienes y/o servicios, se incrementó por encima de 100%, especialmente por la compra de equipos de transporte, que correspondió casi en su totalidad a aviones adquiridos a Estados Unidos y Francia por US$368 millones. Sin contabilizar ese rubro, igual fueron mayores, sólo que en 12% respecto a 2014.


A propósito, recuerda Echeverri que durante el último quinquenio en Antioquia es característica la importación de bienes de capital, hecho que ha marcado la tendencia de las compras al exterior, así como también es marcada la inversión neta en sociedades, lo que ha tenido un comportamiento positivo durante los últimos seis y ocho años. “Las empresas tienen expectativas positivas aunque el mercado temporalmente tiene una dificultad, pero no paran sus planes de expansión y crecimiento dentro y fuera de Colombia”, puntualizó el directivo.