Economía

The “milking” becomes a career in Antioquia
La enlechada hace carrera en Antioquia
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
17 de Junio de 2015


Por disminución de los precios y de la cantidad de leche, los productores de las cuencas Norte y Oriente de Antioquia se ven perjudicados.


Foto: Archivo El Mundo 

Colanta había advertido que tendría que tomar decisiones radicales ante el sobreabastecimiento de leche que hay actualmente en Colombia.

Ya son más de $3.500 millones los que han dejado de circular en los municipios lecheros del Norte del departamento, según informó Fedegán, gremio ganadero, producto de decisiones tomadas por Colanta, principal comprador de la región.


Inclusive, el Concejo Municipal de San Pedro de los Milagros le pidió, mediante una carta, en días recientes al presidente de la República, Juan Manuel Santos, una solución para evitar una crisis aún mayor.


El documento revela que 1.857 fincas ubicadas en la población son las que producen alrededor de 706.000 litros diarios de leche, los cuales son el sustento de miles de familias sampredrenses, que actualmente viven una de sus peores crisis. 


“Las diferentes medidas tomadas por los industriales manifiestas en la rebaja del precio y el promedio recolectado al productor, tienen a la región sumida en un problema que puede conllevar no sólo a una economía caótica sino a un problema social que afectaría el desarrollo integral de toda la región”, cita el texto enviado al Primer Mandatario.


Roger Martens, presidente de la Junta Directiva de la Corporación Antioquia Holstein, explicó al medio de comunicación de Fedegán, Contexto ganadero, que hay “dos situaciones graves que se han presentado en el departamento a causa del que denominan fenómeno Colanta. La primera se presentó hace un par de días en Yarumal, allí Asoganorte tuvo que regalar 5.000 litros de leche que quedaron de excedente, lo que a juicio de Martens ‘equivale a toda la plata del mundo’. Mientras que en La Unión, en el Oriente del departamento, una cooperativa que funciona en esa zona entró en proceso de liquidación”.


“Colanta ha dejado de acopiar entre 50.000 y 100.000 litros en el Norte de Antioquia. Si se parte que la reducción es de 75.000 litros diarios pagados a $1.000, son $75 millones los que deja de recibir la economía de la cuenca diariamente, pero si eso lo multiplicamos por el mes que ya llevamos en esta situación, estamos hablando de $2.250 millones al mes que dejan de circular y salen de la economía”, sostuvo.


El dirigente regional aseguró que esa disminución no tiene en cuenta la rebaja de precio, “que si la sumamos serían $50 millones diarios, $1.500 millones al mes, para un gran total de $3.750 millones que han dejado de moverse en la cuenca lechera del Norte de Antioquia”. 


A este panorama se suman recientes informaciones de la Cooperativa Unilac, ubicada en La Unión, Antioquia, en las que afirma que diariamente pierde $20 millones de cuenta de las mismas medidas tomadas por Colanta.


Como consecuencia de lo que viene ocurriendo con el sector lechero, los ganaderos han optado por sacrificar sus reses, algunas con futuro productivo. Incluso, a muchas las han secado anticipadamente, para disminuir la producción. Sumado a eso, se ha reducido la compra de insumos en especial los concentrados. Esas medidas permiten regular el volumen producido y de paso bajar costos, aseguró Fedegán.



Desde Colanta

El 13 de mayo Colanta avisó que dejaría de comprar 100.000 litros de leche diarios a los productores lácteos no afiliados a la cooperativa, justificada en la suspensión de la compra por parte del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) de alrededor de quince millones de litros.


Según Jenaro Pérez, gerente de la cooperativa antioqueña, “respetuosamente Colanta solicita al Gobierno Nacional invocar la figura de la salvaguardia en tiempo de crisis, para apoyar a los productores y prohibir las importaciones de leche en polvo, ya que en el último año se han importado injustificadamente 20.000 toneladas”.


Colanta tiene que recibirle, de todos modos, la producción a los campesinos afiliados, cantidad que “se está pulverizando y guardando”, sostuvo Pérez. Y dadas las condiciones actuales, explicó, “nuestra cooperativa tiene que defender su estabilidad económica”.


Por lo tanto, Colanta suspendió el recibo de leche con menos de 2,9% de proteína y fijó cupos máximos de compra y aún así este año comprará “la exuberante” cifra de $1 billón en leche.


“Preferimos no recibir la leche que ponernos a pagar por debajo de los precios que establece el Gobierno”, anotó el Gerente.